EL BARRIO BAJO CON LETI SABATER
 

Que quede muy claro, alto y manifiesto: Spacerockheaters no se responsabiliza en absoluto del contenido de esta sección, son opiniones traídas por el chouba de Tony n´Kono.

Música recomendada para leer barrio bajo: cualquier cosa de Chalay, Javier Ufano “La mandanga” del Fary, “Bellotero Pop” de Esteso, cualquier cosa de DEVO, Tiny Tim sobre todo Santa claus has got the AIDS, bootlegs de Mojo Nixon y Dwarves, porque sobre todo queremos hacernos muchos amigos y gente influyente, como ellos. Y luego lo que a ti te salga de los cojones claro está, que seguro que eres un jodido enfermo.

Nuestros entrañables barriobajeros, los queremos y amamos.

A través de una serie de infiltrados del barrio bajo tenemos acceso en space rock heaters a las más altas esferas de la “cultura”, el “choubizness”, el “arte” y las nuevas actitudes “vitales” de la sociedad hispánica y de los españoles. Ellos son personas vulgares, que pasan desapercibidas sin dejar de observarlo todo, claro está. Podéis verlos en la foto, están preciosos con Carmin Apice, que también vivía en el barrio bajo. Estas personitas han estado en contacto con estos lugares a través de contratos basuras en diversas televisiones o productoras locales, asisten a cócteles como últimos amigos de los invitados que quedaron sin acompañante o mujeres, algunos consiguen pases de esos vips con los que eres alguien en la noche “inn” de las grandes urbes, otros han puesto hierros en los escenarios que luego pisan nuestras estrellas hispanas e incluso foráneas, han hecho programas en emisoras sectarias peligrosas, han colocado macetas de plástico en los camerinos de Eric Clapton o conversado con adolescentes llorosas que querían un hijo de Estopa por ejemplo. Tipos grises que lo mismo te sueltan un bufido que te llevan de borrachera un lunes, pero no les puedes pedir mucho más. Perfectos conocedores neutrales de la nuevas tendencias y modas que se suelen generar en las grandes urbes y van conquistando lentamente lugares como Teruel o Soria y más allá. Es un placer para mi hablar con esos perdedores que me abren su tercer ojo para soltarme toda la mierda que vieron rodeados de vidas ejemplares que aleccionan al resto con su plática y ejemplo. Hoy vamos con el primero de ellos, con Javier, sin más datos, no vaya a ser que lo señalen en la calle o se corra el rumor en su pueblo. Estuvo varios días en un canal de televisión local madrileño, de esos que con una miseria de presupuesto, por rentabilizar y por falta de ideas grosso modo, intentan copiar el cutrerío de las generalistas. Lógicamente el resultado es de regional preferente pero se ve cada cosa bella que uno abre casi todas sus válvulas corporales y se lleva la mano al perineo. Allí puede triunfar una ama de casa bien conectada con los poderes mediáticos como conductora de un programa del corazón en prime time con un contertulio tan estelar como el chófer de los Jurado, que seguro tiene varias carreras. Bien pues nuestro jóven, inexperto y algo soñador becario llegó allí una mañana de lunes tras dar muchas vueltas por Arturo Soria. El segurata tan típico como tópico lo recibió. Se sentó allí delante de él, esperando una de esas tarjetas que le chequean en una maquinita si entró o salió del edificio poco inteligente. Como le dijo el segurata, esa mierda no valía pa na, porque podías tocarte los cojones todo el tiempo que allí permanecía permaneces e incluso podías hacer el pino por los pasillos, Javi lo hizo porque no había cámaras. Durante una hora comprobó lo bien que todo el mundo trataba a aquel ser con uniforme de prosegur: llama allí, allá, dale esto a Tony ..., aquello a José ..., hazme esto, resuélveme aquello... mi Javier querido me decía que el cuerpo del seguridad no estaba curtido en el gimnasio, que solo era eso lo que faltaba para que le hicieran pedidos sexuales a aquel magno ser que fue el primero de tantos en mostrarle casi total indiferencia allí pasados los minutos. El caso es que cobraba el sueldo típico de vigilante jurado, pero sus tareas se multiplicaban como panes y peces. Un tío emprendedor de los que busca la nueva España del nuevo milenio, curra como un pardillo en una basura todo lo que puedas y más, no te quejes que te echamos y recibe tu mierda de sueldo, en eso sí son puntuales, el último o primer día de mes, según si haya fin de semana de por medio. Por fin una tía le tiró desde lejos la tarjeta agujereada y nuestro Javi allí entró como la protagonista pardilla de Mullholland Drive casi. Veía esas máquinas de control y edición e imaginaba tocarlas, observaba a las bailarinas contratadas para dar folklore soso a un soso programa y también las quería tocar. Y bien, una pequeña sala de redacción: cinco tíos con pinta de treintañeros largos quemados, fumando como carreteros, pasándoselo “bien” con las recurridas bromas en jerga laboral y tres ordenadores. Si, con esos tres ordenadores, se redactaban todos los programas... que merecían la pena, pero nos parecía rara la escasez e imaginábamos otra sala. Por supuesto esos programas eran los del corazón, “Corazón del milenio” y cosas así eran los nombres, Javier no recuerda más. Pero Javier tuvo la suerte de sentarse en la mesa con ordenador número 2 tras el cual habitaban una bella y jamonilla redactora y un gafudo enrollao, el redactor eficaz, que era el alma máter de la sala en un primer momento y en un segundo o tercero. ¿Por qué describo a estos dos? Fácil, son los redactores, productores, santasanctorums de “Mentiras arriesgadas”, ese gran programa que presenta Leti
Leti vestida de Astraco o de Repartidor 2000
Sabater. Los comentarios que se hacían entre ellos eran: “¿tenemos a alguien que pueda hacer de travelo?” “¿hay algún gordito juguetón?” “¿alguna pareja dispuesta a meterse de hostias?... había una pila enorme de curriculums en la mesa, de seres al parecer deseosos de participar en experiencia tan religiosa. El mejor, el de un angoleño modelo que enviaba unas ocho páginas de CV y una foto suya en plan gigoló de alto standing con una flor y una dedicatoria para la Leti. A esto que Javier no sabía nada de nada sobre su misión allí. Esperaba junto a otra becaria calistra madrileña que decía egggg que tronco y poco más que al parecer sería su tándem. Mientras, hablaban con los actores que venían a tener sus veinte minutos de gloria, y sus seis talegos por barba que comparado con el jornal allí es precio dorado. Minutos pisando en aquel grandioso plató-garaje con caña de bambú que Javier corrió a ver a hurtadillas en una de sus vaciadas de vejiga, de verdad, olió la magia, estuvo en ese lugar él solito. Alguno de esos actores le dieron el currículum y el teléfono a Javier, lo cual le provocaron enormes ganas de mearse otra vez, no tiene ni idea de jugar a la pelota en el frontón audiovisual. Pasaron unas dos horas y media de contemplación espiritual del armonioso trabajo y ya le llamó la atención un ser muy muy alto que circulaba por allí y una señora que parecía Angela Channing y a la que solo oí una vez decir “apesta esto a jodido becario”.
Frade production: habla por sí solo
Iban vestidos como de otra manera y todo el mundo los trataba con sumo respeto. El alto era como el padrazo de todos, un ser tranquilo, sin aptitudes para nada excepto dar directrices de ama de casa, el pobre andaría allí metido por asuntos familiares o por tener grandes amiguitos peces gordos, como el insigne productor hispano dueño de aquel lugar, por ejemplo, que es casi igual de alto que él. Ya puestos a la cábala Javier lo asociaba al linaje del bueno de José de los Frade de toda la vida, dios del canal y financiador de abundantes esperpentos cinematográficos como “La tonta del bote”, “Los día de Cabirio” -de esta es guionista y todo- “Una gota de sangre para morir amado”, “Cianuro, ¿sólo o con leche?”, “Doctor me gustan las mujeres, ¿es grave?” y tantas otras otrora. Ejecuta bodrios televisivos en la actualidad como se pretende corroborar aunque no creo que haga falta. Pero es la cábala de Javi sólo, no tiene datos fehacientes. Ya estaba comprobando el sucio de Javi quien partía allí el bakalao más o menos, y qué culo tiene la redactora de Mentiras
¡Qué guapa que es Leti!
Arriesgadas. En estas que por fin nos llega Leti Sabater, esa gran estrella del espectáculo circense unido al vodevil, a la sala de redacción, en orgía de entusiasmo (estado habitual de Leti, cuya vida es tan excitante que...) ¡chanchipurili! ¡superguay! Javi estaba tan emocionado que casi expulsa ventosidades en aquel momento, ¡Super Leti frente a Javi! Llevaba un atuendo juvenil de estos de jipi revival en plan fashion que tanto se llevaba por aquel entonces y se sigue llevando, aunque... ahora horror, ¡Vuelven los 80!!!! pero ya hablaremos sobre ello. Enseguida empezó un sobo-monólogo-vacui de Leti que no se interrumpió, hablando sobre sus clases de aerobic, la comida microbiótica, la comida de Bután y patatín y patatán. Tras esto le dijeron sus redactores señalando a la calorra y a Javier: “mira ahí tienes a tus chicos”, y a casi se le escapa un BIEEEENN!!! CHUPIIIIII!!!! pero no, se reprimió una vez más. ¡Leti Sabater iba a ser su jefa! Seguidamente, Leti le propinó dos besos a ambos becarios y los sentó allí frente a ella para ponerles al día. Javier decía que la intentó mirar cara a cara, pero que no sabía donde miraba ella, así que dirigió su vista al suelo y al culo de la redactora jamonilla cuando podía. El programa se llamaba “Desayuno con Leticia” y “Merienda con Leticia” ¡¡¡¡¡ooohhh!!!! Se emitía los sábados para que los niños y niñas madrileños desayunaran o merendaran con ella, claro está. Desconozco su presente. Leti pasó a seguir charlando sobre herself y los becarios ya tenían curro: redactar los guiones y noticias de la Leti (sacadas de Superpop y cosas de esas, “sobre todo cosas de Britney Spears” ¡La teníais que oir pronunciando fisnamente! dice siempre Javi) así como las noticias (decía Leti “en un tono juvenil ya sabéis meted de buen rollito, jo tío, tía y cosas así o algo en plan malote como “mierda” que le va a los niños ahora”), conseguir todas las semanas dos actuaciones de grupos de niños, dos entrevistas semanales también (aquí puntualizó: “gente interesante como futbolistas y eso...”), montar y doblar 10 minutos de imágenes en plan el informal (usando otra vez el lenguaje juvenil que tanto buscaba Leti), escribir las cartas de los niños –regocijo de Javi!!! (“con dibujitos como los que hacen los niños”), buscar niños para que llamen por teléfono al programa y también unos cuantos para que se presenten en el plató a hacer el bobo. Ahhh, y organizar un coro de bailarinas antes de salir a plató, que esto si le encantaba a Javier, consiguió algunos teléfonos, las llevó un día a una fiesta, pero vieron el percal degenerado que frecuenta y no quieren saber de él. Los bisexuales drogadictos de barrio bajo ya se sabe. Los dos becarios anotaron con desdén y apatía, acto seguido comenzaron a trabajar. Ahora eran ellos los santasanctorums del programita infantojuvenil de Leti. Ellos creían que les iban a dar fotocopias de escaletas o cosas por el estilo y ordenador, pero por fin se el realismo: era la única sala de redacción, no había más. Manubrio y mala letra. Al menos teníamos teléfono, así que cogimos un maravilloso book de contratación con todo aquello que uno nunca podría imaginarse tipo las promos que envían a los ayuntamientos de nuestras localidade para una posible contratación de bolo en fiestas populares. Empezaron a llamar en busca de grupo. En un principio el nombre de la cadena colaba, pero al añadir que era con Leti, la gente ya como que se salía por la tangente y se iba por peteneras. Solo el manager de Melody decía que había posibilidades. Javier estuvo semanas emocionado pensando en lo grande que podría haber sido ver a Leti hacer el baile del gorila. Las enormes bandas tentadas fueron Tess, Ismael Serrano, Javier Cantero, Malú y Poison Idea. Habría sido bello tentar a a GG Allin y a Cocknoose, pero el presupuesto era de serie z infra. Leti no los conocía, amén.
La becaria calistra le dijo a Javier que tenía una sobrina de 10 años, que ella se encargaría de los dibujos con lo cual se sintió aliviado de no tener que hacer dibujos con ceras manley o rotus cariocas con papá, mamá, el perro, la casa, el sol o la luna. El redactor eficaz de Mentiras arriesgadas, que ya se estaba dando cuenta de que a Javier solo le interesaba mirar el culo de su compañera, enseguida demostró su calificativo, nos enseñó la luz “los hijos de (un tal) Tony Luna que estuvo aquí hace un rato tienen un grupo, son horrorosos, pero para el primer programa pueden valer”, los tipos en la portada se parecían a Javier Ufano, el de “A solas contigo” video clip que se emite muchas veces también en este canal. Es una obra irrepetible, haré un lapsus para comentarla. Es tan histórica como el Palau St. Jordi o Thriller de Michael Jackson que todos deberían ver. Espero que Ufano, ese adolescente con bigote sin afeitar, pelo afro, panza cervecera y gesto amanerado llegue pronto a vuestros ojos u oídos. Bien!!! grupo había, así que empezaron con las cartas de los niños, Javier eso lo tiene fácil. Al acabar vino el padrazo, el tío alto del que os hablé con miles de cintas betacams, de cosas diversas y mal etiquetadas. Ese era el material donde bucear para sacar los diez minutos “en plan Informal” siempre como decía Leti. ¡Mierda! decía Javier, allí había cosas bellas como la serie El profesor Popsnuggle o Elvira por ejemplo. Esta última la tenía comprada el señor Frade. Pero el caos aquel dirigido por Leti y el padrazo... qué comprensivo y tranquilo parecía el padrazo ¡joder! Pero claro con los suyos.
El caso es que entregaban a dos becarios gilipollas una serie con cierto potencial de audiencia, aunque fuera por el pector in corpore de Elvira en el caso de muchos, para que la destrozaran diciendo gilipolleces encima. No véais qué bien trabajó Javier con la calistra el guión sobre el que tenían que decir tonterías. Javier decía esto, la otra “jaja eggg que, venga vale”, Javier decía lo otro y ella “jeje eggg que tronco, venga vale” y Javier volvía a decir tal o cual y siempre la misma historia. Eso sí, Javier escogió los trozos más subidos de tono, cuando los hombres lascivos intentaban manosear a Elvirita santa y tamizó el lenguaje juvenil que Leti perseguía con arrebatos de camionero alcohólico. Ya estaba todo listo, y al menos Javier estaba feliz por haber estado toda la tarde enfrente de una magneto betacam haciendo el guión con la calistra y con todo un set de montaje detrás que le obligaban a mirar de vez en cuando. Después de todo no suele pasar mucho rato a solas con una dama en ninguna parte. Bien, se va a enfadar Javier, yo creo, pero me la suda. Los diez minutos atroces ya estaban listos para ser emitidos. Javi y la calistra pasaron su trajeta, saludaron a las múltiples facetas del segurata que todas ellas les devolvieron un bufido de quemado y caminaron hacia el metro, ella con su chupa alpha industrial y Javi con su cara de resignación. Fundido en negro. Al día siguiente era un nuevo día, amanecía que no era poco. Javi iba de nuevo al edificio de la televisión pero más pusilánime que el primer día, hasta que vio el culo de la redactora otra vez y sorpresa, una gran figura del arte, la cultura y el segoviano patrio, la tal Hornillos, que Javier no conocía, hasta que la calistra le
Leti erótica como ella sola
espetó, “¡Hostias, la Hornillos la
Hornilllos: una gran periodista
del cronicagggssss! Era del tipo de Leti pero sin culto a su cuerpo exagerado y en vieja, es decir sus codos hablan y su teléfono suena sin parar, pero sus conversaciones me parecían como las de mi abuela que la pobre la quiero mucho pero ve demasiado la tele. En esto radica el parecido, en los mongólogos retóricos, que no se callan las hijas puta vamos. Tenía allí un tío que parecía sacado de una farra del 83 en el peor antro de Madrid, con cadenas doradas y ropa de dudoso gusto excepto en El pozo del tio Raimundo y Villaverde Bajo. Era uno de sus chivatos. Y estaban allí rajando sobre Asdrúbal o no se quien, y cayó y cayó la bomba atómica, el chófer de los Jurado, mu alto y serio entró en la magna sala y se enfrascó en el día a día del lugar. Estuvo Javier a punto de preguntarle por cintas X del poli y la hija de la sonadillera y el buxeador, pero era tan alto que... Es un redactor cojonudo no se si me dijo el bedel. El día fue repetitivo y monotemático, escuchar a la Hornillos, a los aspirantes de “Mentiras arriesgadas”, escuchar a la Hornillos, y apareció Leti, con un atuendo tipo safari o si se prefiere rumana casa de campo en verano. Se fue a cambiar y apareció en plan western tex mex refrite superfashion con una chaqueta con flecos. Javier no daba créditos, no los suele dar a casi nadie además. Pero yo que me seguía quedando con la redactora jamona, que es más natural y está ahí la bienpagá haciendo su trabajo como puede. Se enzarzó en otra discusión sobre Sartre y Camus con Leti, seguidamente ella cambió su atuendo porque ahora venía ¡EL MOMENTO!: grabación del primer programa “Desayuna con Leticia”. Aunque claro está, aquí todo a salto de mata. Llegamos al plató, bueno, especie de garaje vacío de techo alto donde la técnica era tirando a Pepe Gotera y Otilio, los focos colgaban como irregulares estalactitas y no había esas cosas que a Javier le enseñaron que se llamaban raíles para que puedan ser movidos. Olviden las míticas peceras con el control y el realizador puesto de farlopa (aunque un poco menos que los montadores-editores), o cosas de tecnología punta como puedan ser cabezas calientes, esas cámaras manejadas con joysticks que hacen esos barridos tremendos por el público asistente a programas de eridición como Sabor a ti o Diario de Patricia . El personal técnico tenía un aspecto extraño, pero lo primero que uno detectaba era “queme”. Había allí un vejete de los de mono azul, de esos que parecen solucionarlo todo dando un calo al truja, a la vez que te sueltan su diagnóstico. De los que escuchan un motor de R-5 y dicen “es la correa de no se qué” más seguros de que sus madres son santas. El tipo este que a Javier le cayó mu simpático, solucionó con el padrazo todos los aspectos técnicos del plató en un santiamén:
-Padrazo alto: ¿Está to colocao?
-Vejete de mono azul (mientras da otro calo al truja): si ya me encargao yo
Así que padrazo y Leti se pusieron manos a la obra lanzándose a por un montón de trastos que mi abuela pondría en el desván. Me recordaron a cuando el día de reyes que entras en tu habitación llena de regalos. El padrazo con mucha calma, asesorándose por Leti, en todo momento, que es mujer y tiene buen gusto para comprar tresillos, pusieron una jukebox de las horteras (las hay muy bellas tb) dos cubos de colores pastel, dos paneles de colores pistacho y amarillo, una mesa, un supuesto ordenador y un supuesto teléfono, aparte de unos cuantos peluches que tu novia no querría ni regalados. Leti sacó unos posters de Britney Spears, Enriquito Igles, Backstreet Boys, y volvió a repetir sus nombres con acento de inglesa borracha buscando sexo en Mallorca o Benidorm, eso sí, tan desprendida y fantástica como siempre, como tiene una belleza tan especial (no te jode, decía Javi por dentro). Ella se encargó de que Enriquito y Ricky Martin fueran los chicos más visibles y oppppsss!!! Javi no cabía en sí de gozo cuando vio a Homer Simpson bebiendo una cerveza en uno de los posters y pensó en Grand Funk Railroad un santiamén porque es el grupo preferido de Homer y a él le gustan mucho también y lo sacaron de allí uno segundos. Y bien, así es el trabajo bien echo, unos cojincitos para que la Leti haga posturitas en plan MTV o Mar Saura, lapiceros de colores, solo faltaban las luces de colores, la música disco y el funky de Parla. En cinco minutitos no más, se improvisa un plató. Sólo al alcance del padrazo y de la Leti. El programa empezó, pero Javier ya había visto todo lo que tenía que ver allí, se retiró a fumar tabaco como un descosido con las bailarinas que esperaban, meditando si hacer cosas más alegres como beber y drogarse, así como embaucar a una bailarina para que se hiciese primavera o permanecer en el maravilloso mundo de Leti y Frade. Además no actuaban los hijos de Tony Luna y no había una personalidad atrayente como la de un futbolista, porque sería grabado en otro momento, así que para qué huevos. La beca-calistra se cascó el programa para ver los dibujos de su sobrina en vivo, que su madre lo iba a grabar además pero bueno. Se fue Javier al metro después de la jornada marciana, y por última vez pululó por Arturo Soria y el edificio magno de aquel canal, mientras pensaba en Orson Welles y Tarkovski, así como en su examen de Análisis del Lenguaje Audiovisual. La verdad es que Javier echa de menos a Leti, tiene una foto suya en la mesilla de noche junto al niño Jesús, Aleister Crowley, la virgen de la montaña, los hermanos Calatrava que están en su cielo como cañita brava y uno de los Honenlohe que es el más farlopero de todos ellos, de verdad ni el jodido nieto de Franco le aguanta a este a partir del cuarto pollo de farla. La anhela porque comprobó que era una tía chachipirulisuperguay, que podrían haber sido muy amiguitos. Me trata de convencer de que no da miedo a los niños y horroriza a la vez que hace reír a los adultos, como indica el sondeo de opinión pública realizado a través del método de Panel. Me paseé por la calle Preciados con un panel que ponía ¡¡¡Quiero ser como Leti Sabater!!!, y todos los que se cruzaban, anotados están, si eran niños sentían miedo o casi pavor, si eran adultos, se horrorizaban primero y luego reían. Fiabilidad absoluta. En realidad quiero serlo, los de space no me pagan por esta tesis tan elaborada. Quiero tener el poder que tiene ella para montar un programa en plan colegas como el padrazo y decorar un set en cinco minutos más o menos. Se quedó también Javi, Javierín, con la intriga de saber ¿cómo es Frade? ¿en qué piensa Frade? ¿qué cosas dice Frade? ¿quien consigue tratos de favor por fo... a Frade? ¿cómo funciona el osuro mundo de Frade? ¿quien come pollas a quien en aquel Canal? ¿quienes son los amigos e influencias positivas que hay que tener allí? Y también por supuesto, se quedó sin saber si la redactora de “Mentiras arriesgadas”, la de bellas nalgas, le daría
La bella Leti recien llegada del espacio exterior
amor y cariños, pero eso al menos le pasa siempre, desde que yo le conozco. Eso sí, no intentó borrar a Florentino Fernandez, el “humorista” estrella de TVE, del mapa, lo cual le echamos en cara cada vez que nos vamos de vinos. En fin, Javier lloró ante la grabadora al acabar su relato de la emoción, continúa haciéndose miles de preguntas. Le costó, pero debemos darle las gracias por haber vaciado sus tres días en aquel canal de televisión local de cuyo nombre no quiere acordarse en el barrio bajo

de spacerockheaters. Javier ahora diseña trajes espaciales y de astronautas que se compran en el mercado de Fuencarral, un sitio muy chachi y muy moderno supercool XDDD (que dicen los chateros y yo no entiendo). El otro día se fue al Teatro Calderón con unos cuantos de sus compradores hiper galácticos vestidos que porque le pidieron ver algo kitsch estilo Almodóvar, cutroso, como diría Javier. Allí se reencontró de nuevo con su musa Leti, en la versión más cutre que se haya visto jamás de El mago de Oz, y que la propia Leti vi un día defendiendo con manos, dientes y uñas casi como en “Mentiras arriesgadas” con ser vallecano aprovechando para sobar sus pechos operados en los momentos cumbres catódicos que nos saca el zapping que estuvo antes que la batidora. Una adelanto para la semana que viene, Igantius, que es español aunque sus padres leyeron y releyeron “La conjura de los necios” y le pusieron eso en vez de Nacho, nachete. Mejor que no leyeran cosas griegas que luego vienen esos nombres como Artemisa, aunque a mi me gustaría llamarme Baco. Bueno, pues Ignatius, nos contará en una extensa y recalcitrante entrevista todos sus buenos momentos en el programa de Maria Teresita Campos, el ídolo de esa España tan elevada que ve la televisión por las mañanas. Cuya tertulia final es defendida por intelectuales de nuevo y viejo cuño. Y por Hilario Pino que si no lo largan. Salud y buenos alimentos. Viva la imaginativa, creativa, acogedora de nuevos talentos e ideas televisión local hispana y sus estrellas de quinta o sexta fila. Aunque parece que viene a ser lo mismo vender muebles que vender televisión, que “los muebles son el negocio más rentable de todos” como dice Cipri el dueño del Moreno, sito en la calle Fuencarral donde confluyen los seres que a pesar de Manzano siguen con la vida y la droga hasta el amanecer o más allá.

Para conocer en brevedad al magno José Frade no recomiendo pero anda por ahí:
http://213.9.246.28/punto/siglo/historico/curioso2001/479 curioso.htm
Bodas, bautizos y comuniones:
JOSE FRADE P.C., S.A.
Almagro, 46 - 4º B CP. 28010 Madrid
Tel. 91 391 20 22 Fax. 91 319 14 95

Y por cierto chicas, ya se que tienen pasta, pero joder, muy mal gusto si os van viejos playboys como este tío o peor el yugoslavo ese calorro con las cadenacas de oro que se parece a un serbio hijo puta que dio clase a Javier en una universidad madrileña de opusinos, católicos y tias buenas superfashion.
Para conocer más levemente a Leti Sabater, aplico las mismas palabras que con santo Frade; http://www.geocities.com/leticia_sabater/

Mierda, debo advertir que si entráis demasiado tiempo en esa web se te casca el bello inicio del Site con to el jeto de LETI en tu escritorio, buffff, ha sido un fenómeno que debería comentar con Iker Jiménez o Jiménez del Oso.

 
Felipe Miñambres y Onan Sintilde