Fantastik #6
 

Aleluya, por fin parece que va pasando la fiebre televisiva de las producciones propias (mitad culebrones, mitad realismo dulzón, aderezadas todas con un baño de corrección política), primando producciones americanas entretenidas al menos. La muy esperada Smallville, llena los lunes de efectos especiales y hazañas superheroicas del joven Superman y su amigito Luthor. Los guiones no están demasiado logrados, por culpa del tufillo yankee que despiden algunas situaciones, pero si te tomas esos detalles con humor, la diversión está garantizada. El personaje más carismático de la serie es Luthor hijo, con una carga de tormento interior del que carecen los demás, mucho más planos y sosos. Pero la perla engarzada en
A dos metros bajo tierra
ese cúmulo de basura catódica que es la televisión española claramente es A dos metros bajo tierra (los martes en La 2) humor negro, situaciones originales y crítica a la institución familiar. Episodios de continuará reflejando la vida de los propietarios de una empresa de pompas fúnebres. Cada martes una muerte violenta, curiosa o irónica sacude nuestras retinas para introducirnos en un peculiar microcosmos donde la muerte, la locura y lo fantástico se amoldan a un contexto cotidiano. Caracterizaciones muy logradas de los protagonistas y secundarios salpicadas de diálogos punzantes para mentes abiertas y sin prejuicios. Hacía mucho que no veíamos algo así en la pequeña pantalla.

Pasando al tema estrenos, la cartelera parece recuperarse cuando menos lo esperabamos. Comedietas tontas y románticonas comparten espacio con fantástico oriental de serie B como Bichunmoo o Zu Warriors: efectos especiales de saldo, narración disléxica y muchas risas en pastiches refrescantes y veraniegos. A estos remarcables intentos de introducir un tipo de cine minoritario se unen auténticos bombazos comerciales y franquicias varias de los grandes estudios hollywoodienses. Terminator 3, otra vuelta de tuerca a la creación de James Cameron a cargo de su digno heredero, Jonathan Mostow. Con Swarzie a la cabeza, acarreando armamento de gran tonelaje y chistes apáticos, demostrando que la saga aun tiene explosiones y descerebre sobrados para los aficionados. Otra simpática máquina de
Ang Lee, Eric Bana y Nick Nolte
matar como es Hulk viene de la mano del interesante Ang Lee (La tormenta de hielo) desparramando presupuesto y destrucción a gran escala. Por cierto, para los que disfrutasteis con esa barrabasada australiana titulada Chopper, biografía del fraudulento serial killer, sabed que su protagonista interpreta al doctor Bruce Banner, alterego del verdoso Hulk. Ver para creer.

Otra franquicia rescucitada, nunca mejor dicho, es Reanimator. En esta su tercera entrega, Brian Yuzna vuelve a inundar la pantalla de sangre y líquido fluorescente sabiamente dosificado por Jeffrey Combs/Dr. Herbert West para crear el caos en la prisión donde se encuentra. Con apariciones estrella de Simon Andreu y Santiago Segura auna lo mejor de la serie B americana y la caspa de aquí. Continuando la ristra de cadáveres reanimados, somos testigos de la recuperación del muy perdido últimamente Danny Boyle. Y es que después de dejar dos obras cumbre del histerismo y la paranoia urbana como son Tumba Abierta y Trainspotting, su Una historia diferente a algunos nos dejó fríos a algunos. Con 28 días después aparta las ñoñerías a un lado y se lanza a describir una Inglaterra sacudida por una epidemia de muerte devastadora en el más puro estilo Romero. Aquí están otra vez la dirección electrizante, los elementos urbanos y la crítica a ese virus destructivo que es la raza humana. Una puesta al día seca y libre de aliños del mito del no muerto, necesaria tras la saturación de gags y slapstick de Braindead de Peter Jackson que marcó el génerco hace unos años.

Si los anteriores estrenos se consideran muy recomendables, no digamos nada del postre: Invencible y May. Películas ambas de visión obligada para todo aquel que se tome esto del séptimo arte en serio. La primera revela el regreso de un cineasta tan personal como Werner Herzog tras las cámaras. El director de Aguirre la cólera de dios, Fitzcarraldo y Stroszek regresa a las salas bien acompañado. Tim Roth realiza una de sus magistrales interpretaciones en esta historia con ribetes fantásticos ambientada durante el auge del partido nazi. Mientras un Hanussen en los comienzos de su carrera se esfuerza por introducir el ocultismo en el gobierno de Hitler, Zishe un discípulo suyo sufre pesadillas premonitorias.

Retomando el terror tipo Carrie de Brian De Palma y con sinceros homenajes al maestro del giallo, Dario Argento, May toma al asalto la cartelera. Obra maestra corroida desde sus entrañas por un humor macabro y salvaje, de esos que hacen difícil tragar; nos cuenta la triste vida de una jovencita marcada por una infancia digamos que no muy normal que se adentra progresivamente en los páramos de la locura. Angela Bettis, actriz principal borda un papel que parece hecho a su medida, en uno de los debuts más originales estrenados desde hace tiempo. Estamos ante un film de culto por derecho propio que resucita la vena onírica y malsana del mejor cine de terror gracias a una mezcla de géneros de esas que sólo funcionan en manos de expertos prestidigitadores del celuloide como Lucky McKee, autor de May. Comenzando como comedia adolescente cargada de mala leche, poco a poco deriva en un festival alucinatorio con una parte final especialmente truculenta. Ojalá pudiesemos contemplar trabajos de una calidad tan patente más a menudo. Mientras tanto acudid en masa a ver esta maravilla. Es una orden.

Dicen que la afluencia a las salas del cine de la población española ha disminuido considerablemente y la verdad es que no me extraña ni apena en absoluto. Las distribuidoras se merecen la indiferencia de los espectadores. Después de someternos a torrentes de basura cinematográfica yankee e ideas patrias tan trilladas y clónicas que no merecerían siquiera un espacio en televisión se lo merecen. Porque muchos estamos hartos del blanco y negro ideológico, del buen rollo generalizado y la congelación neuronal a la que nos quieren someter y nos negamos. Desde esta sección me gustaría dejar claro que el buen cine, como todo, siempre ha surgido de la pasión, la rabia y el individualismo más combativo. No de instituciones adalides de la corrección política y la dominación mental, llámalas SGAE, Premios Goya, Subvenciones gubernamentales o ECAM. Gracias a Satán que no somos tan idiotas, no todos al menos, de despilfarrar nuestros euros en su basura.

Terry Gilliam

Y después de éste alegato liberador (me sale más barato que pagar a un loquero) pasemos a temas más interesantes. Terry Gilliam (Brazil, Miedo y Asco en Las Vegas) ya tiene nuevo proyecto. Se trata de Brothers Grimm, película fantástica en clave de comedia donde Heath Ledger y Matt Damon interpretarán a los hermanos Grimm. Convertidos en exorcistas de pacotilla y timadores, recorren los pueblos realizando encantamientos, mientras una fuerza oscura y poderosa les acecha. Para ponérselo más difícil están Robin Williams y Jonathan Pryce, intérpretando a los malvados del film. Después de tres proyectos que no encontraron productora, éste ex Monthy Python, al fin consigue financiación de Dimension Films y MGM para pergeñar otra de sus fantasías barrocas. Felicidades Terry.

Identity es el nuevo thriller de James Mangold (Heavy, Copland), acogido con elogios por parte de la crítica, tiene un aire a Diez Negritos de Agatha Christie, si eres un fan fatal de esta novela, como yo, ya sabes a qué me refiero. Un grupo de desconocidos se  encuentran aislados en un motel de Nevada por la lluvia, mientras un asesino los acecha. El reparto incluye a John Cusack (conductor de limusina), Ray Liotta (un policía que transporta a un peligroso detenido) y Amanda Peet (una atractiva prostituta) entre otros, que irán cayendo uno a uno como la fruta madura. A la vez que se producen estos hechos existe una historia paralela protagonizada por un psiquiatra y un recluso, que influyen en la trama principal. Un lanzamiento que en principio parecía bastante convencional, se está desvelando como una de las sorpresas de la temporada. Veremos.

Aquí teneis, con un poco de retraso, el palmarés del último Festival Internacional de Cine Fantástico de Oporto

(FANTASPORTO 2003):

Mejor película de cine fantástico: Intacto de Juan Carlos Fresnadillo

Premio especial del jurado: Cypher de Vincenzo Natali y A Snake of June de Shinya Tsukamoto

Mejor director: Danny Boyle por 28 Dias Después

Mención especial: Robert Schwentke por Tattoo

Mejor actor: Jeremy Northam por Cypher

Mejor Actriz: Asuka Kurosawa por A Snake of June

Mejor Guión: Juan Carlos Fresnadillo y Andrés Koppel por Intacto

Mejores FX: Bret Culp y Bob Monroe por Cypher

Mejor cortometraje: Atraksion de Raoul Servais

Premio del público: Toy Love de Harry Sinclair

Como ya ocurriera el año pasado con Fausto 5.0, Juan Carlos Fresnadillo y su Intacto se llevan los galardones más importantes, aunque no quedan lejos esas dos maravillas (Cypher y A Snake of June) ya saboreadas en bastantes festivales del género y que merecen todos mis elogios. Sorprende agradablemente la ausencia de producciones norteamericanas en los galardones, lo cual certifica que cuando se trata de calidad, ideas y talento, los reyes del fast-food están en desventaja.

God bless Stan Wiston! 

 
Schizo