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Aleluya,
por fin parece que va pasando la fiebre televisiva de las
producciones propias (mitad culebrones, mitad realismo dulzón,
aderezadas todas con un baño de corrección política), primando
producciones americanas entretenidas al menos. La muy esperada
Smallville, llena los lunes de efectos especiales y
hazañas superheroicas del joven Superman y su amigito Luthor.
Los guiones no están demasiado logrados, por culpa del tufillo
yankee que despiden algunas situaciones, pero si te tomas
esos detalles con humor, la diversión está garantizada. El
personaje más carismático de la serie es Luthor hijo, con
una carga de tormento interior del que carecen los demás,
mucho más planos y sosos. Pero la perla engarzada en
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A
dos metros bajo tierra |
ese
cúmulo de basura catódica que es la televisión española claramente
es A dos metros bajo tierra (los martes en La 2) humor
negro, situaciones originales y crítica a la institución familiar.
Episodios de continuará reflejando la vida de los propietarios
de una empresa de pompas fúnebres. Cada martes una muerte
violenta, curiosa o irónica sacude nuestras retinas para introducirnos
en un peculiar microcosmos donde la muerte, la locura y lo
fantástico se amoldan a un contexto cotidiano. Caracterizaciones
muy logradas de los protagonistas y secundarios salpicadas
de diálogos punzantes para mentes abiertas y sin prejuicios.
Hacía mucho que no veíamos algo así en la pequeña pantalla.
Pasando
al tema estrenos, la cartelera parece recuperarse cuando menos
lo esperabamos. Comedietas tontas y románticonas comparten
espacio con fantástico oriental de serie B como Bichunmoo
o Zu Warriors: efectos especiales de saldo, narración
disléxica y muchas risas en pastiches refrescantes y veraniegos.
A estos remarcables intentos de introducir un tipo de cine
minoritario se unen auténticos bombazos comerciales y franquicias
varias de los grandes estudios hollywoodienses. Terminator
3, otra vuelta de tuerca a la creación de James Cameron
a cargo de su digno heredero, Jonathan Mostow. Con Swarzie
a la cabeza, acarreando armamento de gran tonelaje y chistes
apáticos, demostrando que la saga aun tiene explosiones y
descerebre sobrados para los aficionados. Otra simpática máquina
de
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Ang
Lee, Eric Bana y Nick
Nolte |
matar
como es Hulk viene de la mano del interesante Ang Lee (La
tormenta de hielo) desparramando presupuesto y destrucción
a gran escala. Por cierto, para los que disfrutasteis con
esa barrabasada australiana titulada Chopper, biografía
del fraudulento serial killer, sabed que su protagonista interpreta
al doctor Bruce Banner, alterego del verdoso Hulk.
Ver para creer.
Otra
franquicia rescucitada, nunca mejor dicho, es Reanimator.
En esta su tercera entrega, Brian Yuzna vuelve a inundar la
pantalla de sangre y líquido fluorescente sabiamente dosificado
por Jeffrey Combs/Dr. Herbert West para crear el caos en la
prisión donde se encuentra. Con apariciones estrella de Simon
Andreu y Santiago Segura auna lo mejor de la serie B americana
y la caspa de aquí. Continuando la ristra de cadáveres reanimados,
somos testigos de la recuperación del muy perdido últimamente
Danny Boyle. Y es que después de dejar dos obras cumbre del
histerismo y la paranoia urbana como son Tumba Abierta
y Trainspotting, su Una historia diferente a algunos
nos dejó fríos a algunos. Con 28 días después aparta
las ñoñerías a un lado y se lanza a describir una Inglaterra
sacudida por una epidemia de muerte devastadora en el más
puro estilo Romero. Aquí están otra vez la dirección electrizante,
los elementos urbanos y la crítica a ese virus destructivo
que es la raza humana. Una puesta al día seca y libre de aliños
del mito del no muerto, necesaria tras la saturación de gags
y slapstick de Braindead de Peter Jackson que marcó
el génerco hace unos años.
Si
los anteriores estrenos se consideran muy recomendables, no
digamos nada del postre: Invencible y May. Películas
ambas de visión obligada para todo aquel que se tome esto
del séptimo arte en serio. La primera revela el regreso de
un cineasta tan personal como Werner Herzog tras las cámaras.
El director de Aguirre la cólera de dios, Fitzcarraldo y Stroszek
regresa a las salas bien acompañado. Tim Roth realiza una
de sus magistrales interpretaciones en esta historia con ribetes
fantásticos ambientada durante el auge del partido nazi. Mientras
un Hanussen en los comienzos de su carrera se esfuerza por
introducir el ocultismo en el gobierno de Hitler, Zishe un
discípulo suyo sufre pesadillas premonitorias.
Retomando
el terror tipo Carrie de Brian De Palma y con sinceros
homenajes al maestro del giallo, Dario Argento, May
toma al asalto la cartelera. Obra maestra corroida desde sus
entrañas por un humor macabro y salvaje, de esos que hacen
difícil tragar; nos cuenta la triste vida de una jovencita
marcada por una infancia digamos que no muy normal que se
adentra progresivamente en los páramos de la locura. Angela
Bettis, actriz principal borda un papel que parece hecho a
su medida, en uno de los debuts más originales estrenados
desde hace tiempo. Estamos ante un film de culto por derecho
propio que resucita la vena onírica y malsana del mejor cine
de terror gracias a una mezcla de géneros de esas que sólo
funcionan en manos de expertos prestidigitadores del celuloide
como Lucky McKee, autor de May. Comenzando como comedia
adolescente cargada de mala leche, poco a poco deriva en un
festival alucinatorio con una parte final especialmente truculenta.
Ojalá pudiesemos contemplar trabajos de una calidad tan patente
más a menudo. Mientras tanto acudid en masa a ver esta maravilla.
Es una orden.
Dicen
que la afluencia a las salas del cine de la población española
ha disminuido considerablemente y la verdad es que no me extraña
ni apena en absoluto. Las distribuidoras se merecen la indiferencia
de los espectadores. Después de someternos a torrentes de
basura cinematográfica yankee e ideas patrias tan trilladas
y clónicas que no merecerían siquiera un espacio en televisión
se lo merecen. Porque muchos estamos hartos del blanco y negro
ideológico, del buen rollo generalizado y la congelación neuronal
a la que nos quieren someter y nos negamos. Desde esta sección
me gustaría dejar claro que el buen cine, como todo, siempre
ha surgido de la pasión, la rabia y el individualismo más
combativo. No de instituciones adalides de la corrección política
y la dominación mental, llámalas SGAE, Premios Goya, Subvenciones
gubernamentales o ECAM. Gracias a Satán que no somos tan idiotas,
no todos al menos, de despilfarrar nuestros euros en su basura.
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Terry Gilliam |
Y
después de éste alegato liberador (me sale más barato que
pagar a un loquero) pasemos a temas más interesantes. Terry
Gilliam (Brazil, Miedo y Asco en Las Vegas)
ya tiene nuevo proyecto. Se trata de Brothers Grimm,
película fantástica en clave de comedia donde Heath Ledger
y Matt Damon interpretarán a los hermanos Grimm. Convertidos
en exorcistas de pacotilla y timadores, recorren los pueblos
realizando encantamientos, mientras una fuerza oscura y poderosa
les acecha. Para ponérselo más difícil están Robin Williams
y Jonathan Pryce, intérpretando a los malvados del film. Después
de tres proyectos que no encontraron productora, éste ex Monthy
Python, al fin consigue financiación de Dimension Films y
MGM para pergeñar otra de sus fantasías barrocas. Felicidades
Terry.
Identity
es el nuevo thriller de James Mangold (Heavy, Copland),
acogido con elogios por parte de la crítica, tiene un aire
a Diez Negritos de Agatha Christie, si eres un fan
fatal de esta novela, como yo, ya sabes a qué me refiero.
Un grupo de desconocidos se encuentran aislados en un motel
de Nevada por la lluvia, mientras un asesino los acecha. El
reparto incluye a John Cusack (conductor de limusina), Ray
Liotta (un policía que transporta a un peligroso detenido)
y Amanda Peet (una atractiva prostituta) entre otros, que
irán cayendo uno a uno como la fruta madura. A la vez que
se producen estos hechos existe una historia paralela protagonizada
por un psiquiatra y un recluso, que influyen en la trama principal.
Un lanzamiento que en principio parecía bastante convencional,
se está desvelando como una de las sorpresas de la temporada.
Veremos.
Aquí
teneis, con un poco de retraso, el palmarés del último Festival
Internacional de Cine Fantástico de Oporto
(FANTASPORTO
2003):
Mejor
película de cine fantástico: Intacto de Juan Carlos
Fresnadillo
Premio
especial del jurado: Cypher de Vincenzo Natali y A
Snake of June de Shinya Tsukamoto
Mejor
director: Danny Boyle por 28 Dias Después
Mención
especial: Robert Schwentke por Tattoo
Mejor
actor: Jeremy Northam por Cypher
Mejor
Actriz: Asuka Kurosawa por A Snake of June
Mejor
Guión: Juan Carlos Fresnadillo y Andrés Koppel por Intacto
Mejores
FX: Bret Culp y Bob Monroe por Cypher
Mejor
cortometraje: Atraksion de Raoul Servais
Premio
del público: Toy Love de Harry Sinclair
Como
ya ocurriera el año pasado con Fausto 5.0, Juan Carlos Fresnadillo
y su Intacto se llevan los galardones más importantes, aunque
no quedan lejos esas dos maravillas (Cypher y A Snake of June)
ya saboreadas en bastantes festivales del género y que merecen
todos mis elogios. Sorprende agradablemente la ausencia de
producciones norteamericanas en los galardones, lo cual certifica
que cuando se trata de calidad, ideas y talento, los reyes
del fast-food están en desventaja.
God
bless Stan Wiston!
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