Ha
pasado mucho tiempo desde que no nos leíamos con lo
cual las suculentas novedades se han acumulado en mi biblioteca.
Un cada vez más floreciente mercado, con unas ediciones
aun más caras, nos depara obras geniales mientras vacía
los bolsillos. Elige bien y acertarás.
100
BALAS: EL FALSO DETECTIVE 1
Brian Azzarello (guión), Eduardo Risso (dibujos), Patricia
Mulvihill (color), Dave Johnson (portada). VERTIGO Norma Editorial.
“El
sol es el ascua de un cigarro y una lluvia como la meada floja
de un viejo da un brillo aceitoso a la ciudad de los sueños
de latón”
Así
comienza la nueva entrega de ésta serie, moviéndose,
escurridiza, en terrenos como el comic neo noir, las tramas
de conspiraciones y a la vez rompiendo con las convenciones
genéricas mientras otras son asimiladas de forma natural.
Milo, el protagonista, es el típico héroe hammettiano:
duro, no muy agradable a la vista y con tendencias sórdidas.
Sus devaneos por los bajos fondos, casi se tiñen de
psicodelia gracias a la paleta de Risso y Mulvihill, esas
secuencias subjetivas o los neones de los clubs. No hay que
olvidar tampoco las breves pinceladas que definen perfectamente
a los personajes o los soliloquios bañados en alcohol
barato que fluyen de la pluma de Azzarello. El neo-noir es
sin duda un género en auge actualmente en el escaparate
comiquero americano y esta serie junto con la gran Balas Perdidas
de Lapham recuperan las esencias dejando de lado el clasicismo.
Para los neófitos (no saben lo que se pierden), el
detonante de la serie es una maleta con una pistola y cien
balas irrastreables que el agente Graves entrega a determinados
individuos para cumplir una venganza que casi siempre termina
de forma peculiar. A la vez una poderosa organización
con oscuras motivaciones se mueve en las sombras, mientras
sus peculiares miembros: los milicianos, aparecen y desaparecen
en la serie de forma intermitente. Las pautas básicas
de la historia son éstas, aunque es cómo decir
que en el ajedrez salen las blancas, esa profundización
os la dejo a vosotros. Atención a la cuidadosa ambientación
que define la psique de estos peculiares antihéroes,
así como al dominio de la jerga más barriobajera
del que hace gala Azzarello. Creo que todos son motivos sobrados
para comenzar ésta colección o seguirla, si
ya eres un converso del mejor hard boiled del mercado.
EL
ASCO 1: NOSOTROS CONTRA ELLOS
Grant
Morrison (guión), Chris Weston y Gary Erskine (dibujo),
Matt Hollingsworth (color), Carlos Segura (portada). VERTIGO
Norma Editorial.
“¿Le
gustaría que cerrase el trato con algo de sexo oral
desinhibido? Lo grabaré para Internet con mi ojo artificial...”
Seguimos
con la línea Vértigo de DC que tan gratas sorpresas
aporta siempre a nuestras retinas. Estamos dentro del cerebro
del escocés Grant Morrison, hay mierda y sexo pervertido
por doquier, alguien parecido a Burroughs pasea por un decorado
digno de un film de Ken Russell donde chamanes rezan al vacío.
En resumen, la teoría del caos en su mayor esplendor.
Este trabajo, mucho más personal que los Nuevos X Men,
otro gran título de éste autor, o te gusta o
lo odias, no hay término medio. La evolución
que comenzó con Animal Man, el meta-cómic
y las implicaciones pesadillescas y paranoides entre el medio
como forma y contenido. Nihilismo bárbaro de un futuro
que ya estamos viviendo. Quizás parezca muy complicado
o poético el comentario, pero esperad a tener esta
maravilla sintética en vuestras manos. El expresivo
dibujo de Erskine unido a los narcóticos colores de
Hollingsworth crean un clima desconcertantemente ambiguo y
neurótico que habría hecho las delicias de Philip
K. Dick. Si explicar de qué va es imposible aun más
ardua es la tarea de interpretarlo una vez leído proporcionará
un placer masoquista a los que busquen un poco de sana depravación,
desprovistos de los prejuicios habituales de los no iniciados.
A grandes rasgos seguimos el despertar del protagonista a
una realidad kafkiana estilo Matrix, donde
agencias como La Mano, La Raja, Los Cuernos o El Asco protegen
como una gestapo psicótica un supuesto estatus quo
gris donde habita el resto de la humanidad. A parte tenemos
un mono astronauta fumeta francotirador comunista, nanotecnología
orgánica capaz de devorarte por dentro, camiones con
colmillos, manipulación, manipulación y más
manipulación. Como ya demostró en Los
Invisibles, Grant Morrison es un gran jodementes.
Pon a prueba tu cordura con El Asco. Dejemos
que el guionista escocés defina su creación
y cierre la sección por hoy:
“El
Asco sabe lo que eres. En lo más profundo, donde piensas
que nadie puede ver.”
“ESTA INYECCIÓN ES PARA TU PROTECCIÓN”
Leed
mucho hasta la próxima ración.
Kimota! |