13 COMICS SIN PIEDAD #3
 

Ha pasado mucho tiempo desde que no nos leíamos con lo cual las suculentas novedades se han acumulado en mi biblioteca. Un cada vez más floreciente mercado, con unas ediciones aun más caras, nos depara obras geniales mientras vacía los bolsillos. Elige bien y acertarás.


100 BALAS: EL FALSO DETECTIVE 1
Brian Azzarello (guión), Eduardo Risso (dibujos), Patricia Mulvihill (color), Dave Johnson (portada). VERTIGO Norma Editorial.

“El sol es el ascua de un cigarro y una lluvia como la meada floja de un viejo da un brillo aceitoso a la ciudad de los sueños de latón”

Así comienza la nueva entrega de ésta serie, moviéndose, escurridiza, en terrenos como el comic neo noir, las tramas de conspiraciones y a la vez rompiendo con las convenciones genéricas mientras otras son asimiladas de forma natural. Milo, el protagonista, es el típico héroe hammettiano: duro, no muy agradable a la vista y con tendencias sórdidas. Sus devaneos por los bajos fondos, casi se tiñen de psicodelia gracias a la paleta de Risso y Mulvihill, esas secuencias subjetivas o los neones de los clubs. No hay que olvidar tampoco las breves pinceladas que definen perfectamente a los personajes o los soliloquios bañados en alcohol barato que fluyen de la pluma de Azzarello. El neo-noir es sin duda un género en auge actualmente en el escaparate comiquero americano y esta serie junto con la gran Balas Perdidas de Lapham recuperan las esencias dejando de lado el clasicismo. Para los neófitos (no saben lo que se pierden), el detonante de la serie es una maleta con una pistola y cien balas irrastreables que el agente Graves entrega a determinados individuos para cumplir una venganza que casi siempre termina de forma peculiar. A la vez una poderosa organización con oscuras motivaciones se mueve en las sombras, mientras sus peculiares miembros: los milicianos, aparecen y desaparecen en la serie de forma intermitente. Las pautas básicas de la historia son éstas, aunque es cómo decir que en el ajedrez salen las blancas, esa profundización os la dejo a vosotros. Atención a la cuidadosa ambientación que define la psique de estos peculiares antihéroes, así como al dominio de la jerga más barriobajera del que hace gala Azzarello. Creo que todos son motivos sobrados para comenzar ésta colección o seguirla, si ya eres un converso del mejor hard boiled del mercado.

EL ASCO 1: NOSOTROS CONTRA ELLOS
Grant Morrison (guión), Chris Weston y Gary Erskine (dibujo), Matt Hollingsworth (color), Carlos Segura (portada). VERTIGO Norma Editorial.

“¿Le gustaría que cerrase el trato con algo de sexo oral desinhibido? Lo grabaré para Internet con mi ojo artificial...”

Seguimos con la línea Vértigo de DC que tan gratas sorpresas aporta siempre a nuestras retinas. Estamos dentro del cerebro del escocés Grant Morrison, hay mierda y sexo pervertido por doquier, alguien parecido a Burroughs pasea por un decorado digno de un film de Ken Russell donde chamanes rezan al vacío. En resumen, la teoría del caos en su mayor esplendor. Este trabajo, mucho más personal que los Nuevos X Men, otro gran título de éste autor, o te gusta o lo odias, no hay término medio. La evolución que comenzó con Animal Man, el meta-cómic y las implicaciones pesadillescas y paranoides entre el medio como forma y contenido. Nihilismo bárbaro de un futuro que ya estamos viviendo. Quizás parezca muy complicado o poético el comentario, pero esperad a tener esta maravilla sintética en vuestras manos. El expresivo dibujo de Erskine unido a los narcóticos colores de Hollingsworth crean un clima desconcertantemente ambiguo y neurótico que habría hecho las delicias de Philip K. Dick. Si explicar de qué va es imposible aun más ardua es la tarea de interpretarlo una vez leído proporcionará un placer masoquista a los que busquen un poco de sana depravación, desprovistos de los prejuicios habituales de los no iniciados. A grandes rasgos seguimos el despertar del protagonista a una realidad kafkiana estilo Matrix, donde agencias como La Mano, La Raja, Los Cuernos o El Asco protegen como una gestapo psicótica un supuesto estatus quo gris donde habita el resto de la humanidad. A parte tenemos un mono astronauta fumeta francotirador comunista, nanotecnología orgánica capaz de devorarte por dentro, camiones con colmillos, manipulación, manipulación y más manipulación. Como ya demostró en Los Invisibles, Grant Morrison es un gran jodementes. Pon a prueba tu cordura con El Asco. Dejemos que el guionista escocés defina su creación y cierre la sección por hoy:

“El Asco sabe lo que eres. En lo más profundo, donde piensas que nadie puede ver.”
“ESTA INYECCIÓN ES PARA TU PROTECCIÓN”

Leed mucho hasta la próxima ración.
Kimota!

 
Schizo