ARQ
#5 (White Dust)
Planeta.
Colección BD
Guión: Andreas
Dibujo: Andreas
4,50 €
Una
nueva entrega del complejo y alucinatorio mundo creado por
Andreas en ARQ, suele suponer una enorme fuente de dolores
de cabeza para el aficionado. Tramas y subtramas que nunca
llegan a explicarse en su totalidad, mientras el autor no
deja de suministrar información suplementaria que en
muchos casos desvían la concentración en la
historia principal. Continúan apareciendo de la nada
personajes planos, que se unen a las mutaciones de los protagonistas
que a veces sufren cambios de personalidad repentinos. A todo
este caos narrativo congruente, aunque no lo parezca, con
la carrera anterior del dibujante alemán. Aficionado
a no resolver los enigmas planteados en sus comics y amante
de complicaciones, rompecabezas y esoterismos; en el caso
de ARQ no produce resultados demasiado satisfactorios. La
sobre explicación del pasado de Montana, Julian, Travis
y compañía, les resta personalidad y nos despreocupa
de sus destinos, convertidos en meros agentes manipulados.
Mientras
que en los pocos números que publicó Norma Editorial
de su serie RORK se recreaba en la belleza misma del misterio
y jamás descubría la secreta maquinaria que
movía los destinos de sus personajes. En este caso
la intrigante red tejida con los tres primeros números
de ARQ, se rompe al ser conscientes de quien maneja los hilos
y el objetivo del juego / investigación. Si algún
talento narrativo tiene Andreas, éste se basa en el
trabajo duro, perfeccionismo paranoide y reelaboración
de sus obras. Como él mismo ha reconocido las tareas
artísticas no son su fuerte, su estilo mezcla las líneas
de un Bernie Wrightson y la línea clara típica
de la bande desineè franco-belga, pero el grado de
detalle y trabajo de chino que ofrecen sus ilustraciones es
considerable. Si no echad un vistazo a las viñetas
que muestran la trasformación de un secuaz de Pascoe
Montana al ingerir unas hierbas rojizas en monstruoso animal.
Los
lectores ya iniciados en los barrocos mundos de fantasía
creados por Andreas saben que la continua revisión
de su trabajo es la única fuente para dar con las claves
de su trabajo. Razón principal, ésta, del rechazo
que despiertan sus incomprensibles y extraños argumentos,
llenos de individuos abocetados y acciones parcialmente vistas
que impiden llegar a conclusiones razonables sobre qué
diablos ha ocurrido realmente.
Lo
que parecían un puñado de perdedores caminando
desorientados por ARQ, con apuntes a lo Moebius, se convierte
en algo semejante a ERASE UNA VEZ LA VIDA dentro de un organismo
alienígena. No puedo afirmar sinceramente que me guste
el giro que da la historia, demasiado explícito y claro
en sus intenciones, contradictorio con la idea que me había
hecho del autor. Quizás la palabra que estoy buscando
es comercial, dentro de lo completamente anticomercial de
un producto como éste.
CATWOMAN:
EL LADO OSCURO DE LA CALLE
Norma
Editorial
Guión: Ed Brubaker
Dibujo: Darwyn Cooke, Mike Allred y Cameron Stewart
Color: Matt Hollingsworth
12,95 €
Regresa
Ed Brubaker, del que recordareis esa gran miniserie para el
sello Vértigo que fue “La escena del crimen”,
esta vez de la mano de DC y su personaje Catwoman, de sobra
conocida por todos desde que Tim Burton la inmortalizase en
su segunda y barroca visión de Gotham y sus habitantes.
Se encarga mayoritariamente del trabajo artístico Darwyn
Cooke, dibujante de moda en los States procedente del campo
de la animación, trabajó junto a Paul Dini en
Batman: the animated series, un trabajo redondo a mi entender.
Lo
que pinta, en un principio como otra inmersión en el
Gotham sórdido, estilo Miller-Mazzuchelli, pronto se
transforma en deliberado surrealismo en colorines con guiños
al género fantástico, variedad monstruo incomprendido,
y al de asesinos en serie. La idea, aunque poco original,
la acepto como válida, pero el cemento creativo para
cohesionar estas más de doscientas páginas está
lleno de agujeros. Somos testigos de una sucesión de
tópicos, mil veces leídos, recopilados en una
especie de catálogo cartoon de la cultura pop de siglos
pasados. Personajes sin ningún interés, más
planos que un sello, que se comportan de forma previsible,
dejándose llevar incomprensiblemente por los acontecimientos.
Quizás
si Brubaker hubiese apostado fuerte y pasado del público
al que claramente está orientado la historia, el típico
lector cejijunto de DC, el resultado sería otro. Especulaciones
aparte, encontramos el habitual instrumental narrativo de
Brubaker, heredado del cine negro, como el monólogo
introspectivo que se torna repetitivo y sobre explica las
viñetas en este caso. Personajes atormentados, el detective
de la primera historia y la propia Catwoman, cuyo sufrimiento
en ningún momento es comprendido por el lector o es
mostrado de forma tan convencional y caótica que lo
más que consigue es desorientar.
Aunque
el mayor desatino es la elección del dibujante, carente
de la más mínima comprensión en torno
a planificación de viñetas y páginas,
que distribuye como celdas de animación planas pendientes
de animar. A pesar de que su dominio artístico está
fuera de toda duda y cuenta con el genial (lo mejor de todo
el libro) trabajo de Matt Hollingsworth, insuficiente por
sí solo para aportar entidad a este trabajo. Sin embargo,
si te gusta este tipo de dibujo a là cartoon es recomendable,
incluso si Cooke no llega a la altura de Mazzucheli (¡qué
gran pérdida! Snif). En cuanto a Brubaker, harías
mejor en releer La escena del crimen, una obra contada sin
pelos en la lengua, como debe ser.
EL
CORAZÓN DEL IMPERIO #1
Astiberri
Guión: Bryan Talbot
Dibujo: Bryan Talbot
Color: Bryan Talbot
Después
de que esa maravilla del realismo mágico que es “Historia
de una Rata Mala” nos dejase a algunos completamente
anonadados, el regreso de éste duende inglés
sembraba de incertidumbres al que esto escribe. ¿Superará
esta nueva incursión en la fantasía sus anteriores
trabajos?¿Es posible que el caudal imaginativo de éste
autor y afán de superación constante sean de
este mundo? La respuesta se encuentra a la vista de todos
en este gran tomo, entre su barroquismo, erudito sentido del
humor y festival para la vista que son sus páginas.
No soy digno de la empresa imposible que es revelar las maravillas
que esconde esta impecable edición de “El Corazón
del Imperio”, sin duda lo mejor que hasta hoy descansa
en las estantería de vuestra librería más
próxima. Al igual que sucede con “Watchmen”,
“From Hell”, “Las Siete Vidas del Gavilán”
y otras grandes obras del cómic, es difícil
explicar qué se siente una vez has penetrado en las
vísceras de este dragón monumental, tienes que
pasar por la experiencia tú mismo. Proclive a las múltiples
relecturas y apoyada en un trabajo de documentación
y elaboración, al alcance sólo de artesanales
maestros del medio, se me antoja esencial para el buen aficionado
al comic.
A
grandes rasgos, se trata de una segunda parte de las aventuras
de Luther Arkwrigth, pendientes de publicación todavía
en nuestro país, pero que muy pronto podremos leer.
Esta especie de héroe mesiánico, desaparecido
en extrañas circunstancias, deja huérfano un
imperio, además de a una temperamental hija, coprotagonista
del libro. Su decadente madre, la emperatriz maneja a sus
súbditos con mano dura, mientras un renacimiento de
la razón y el progreso viene a terminar con las supersticiones
y abrir los ojos a los pueblos conquistados. Paralelamente,
la vida política se desarrolla en el subsuelo entre
fieras peleas, veneración al enigmático revolucionario
Gabriel Shelley y complots del ejército. Para rizar
el rizo, un enviado papal (de gustos y habilidades bastante
paganas) con órdenes de hacerse con el poder del Imperio
para Roma, amenaza a la familia gobernante; además,
prodigios y señales parecen indicar el inminente cumplimiento
de una profecía relacionada con dimensiones paralelas.
Imagino
que si no has comprendido el argumento en absoluto, si entenderás
la complejidad y la riqueza de éste y la ingente cantidad
de entretenimiento que ha proporcionado a un servidor. Porque
me confieso amante de estas historias crípticas que
juegan con el suspense y los nervios del lector, permitidme
recomendar desde aquí este fresco imaginativo, sensual
y macabro como la adquisición necesaria del mes, sino
del año. Editada fabulosamente por Astiberri, el libro
incluye notas explicativas, toda clase de fotos y dibujos
cargados de referencias estilo Borges, además de pequeñas
reseñas-recomendaciones a cargo de Alan Moore, Jeff
Smith o Garth Ennis.
A
la hora de abordar los aspectos técnicos de la obra,
resaltar alguno es complicado. La caracterización de
los personajes los hace vivir y respirar ante nuestros ojos,
las composiciones e ilustración de Talbot son abigarradas
a la vez que claras y fáciles de seguir y hace tiempo
que no leía un guión tan extenso sin bajones
en los que el aburrimiento no haga mella jamás. Más
bien compone una línea ascendente de calidad e interés,
que dejará sin aliento a cualquier gourmet de lo bizarro.
Si a estas alturas no he logrado convencerte de las bondades
de “El Corazón del Imperio”, ya nada lo
hará, pero recuerda que te estarás perdiendo
probablemente el cómic más histérico,
violento, enfermo y rompedor del año y con ese sense
of wonder tan reconocible en las obras maestras absolutas.
Roba, mata o vende tu cuerpo. Pero hazte con una copia, ya.
GANTZ
#4
Glenat
Guión: Oku Hiroya
Dibujo: Oku Hiroya
8,50 €
Ya
os he hablado de esta peculiar serie de manga de violencia
desatada y humor negro que ahora alcanza su cuarto episodio.
De nuevo se repite la situación: varios personajes
elegidos al azar son equipados con trajes potenciadores de
fuerza y agilidad y armamento high tech. Su misión
atrapar y acabar con un tanakense, supuesta entidad alienígena
y amenaza de los terráqueos. Y digo supuesto, por la
naturaleza surreal e inofensiva que el enemigo tiene en primer
momento, comparado con lo agresivos, egoístas y despiadados
que resultan todos los personajes humanos de GANTZ, comenzando
por el protagonista: Kei. En esta ocasión sus ardores
sexuales quedan en un segundo plano primando la atmósfera
de terror kafkiano habitual ya en todos los capítulos.
Para
los que gusten de los baños de sangre trepidantes (yo
soy el primero que me apunto), verán complacidas sus
expectativas hasta extremos delirantes: estallidos súbitos
de cabezas, cuerpos que se destrozan por dentro, mucosas y
globos oculares hechos picadillo y peleas de lo más
barriobajero. Ya conocéis la particular sensibilidad
de los japoneses para esto del ultragore, todo mostrado con
espectacular detalle y nitidez. Ni siquiera una abuelita y
su nieto asustado se libran del maltrato físico. Una
situación que invita a desinhibir los instintos animales
y abandonar las cortesías civilizadas en pro de la
supervivencia. Todo en un marco aséptico y realista,
con esos fondos diseñados por ordenador de Oku Hiroya.
Característica que marcaba otra de las apuestas fuertes
de Glenat, DRAGON HEAD, mediante un tratamiento de decorados,
objetos y peronajes fotográficamente exactos y comportamientos
sacados de EL SEÑOR DE LAS MOSCAS de William Goldman.
Un tipo de temática poco explotado en el comic, pero
si en el medio cinematográfico con obras como CUBE
de Vincenzo Natali. Al igual que aquella, GANTZ puede saborearse
como un divertimento terrorífico más o ir un
poco más allá y concebirla como amargo retrato
de la naturaleza humana y la confusión en la que vive
inmerso el individuo moderno. Yo apuesto por lo segundo.
Es
curiosa, la exploración que Hiroya hace de la sociedad
japonesa, en muchos aspectos extrapolable a cualquiera occidental,
dominada por las masas y las opiniones aceptadas, mientras
la persona como tal no existe, permanece sumida en ensoñaciones,
reprimiendo su auténtica forma de ser. Espejismos de
bienestar que esconden un mundo enfermo e indiferente, como
esas sombras de vida a las que Ryota intenta pedir auxilio.
Pero para ellos es invisible, aunque esté a punto de
morir. Incluso los integrantes de GANTZ, tienen dificultad
no ya para comunicarse sino para entenderse entre ellos, con
un medio empobrecido e hipócrita como el lenguaje hablado.
De hecho el lector sólo conoce en profundidad a Kei
Kurono del que se representan sus monólogos y pensamientos
íntimos, y un poco a Kihimoto y Masaru Kato, miembros
de un triángulo que tiene más de sexual que
de amistoso.
Una
lectura plenamente disfrutable, enmarcada en ese nuevo fántastico
virtual, impecable desde el punto gráfico, con kafkianos
apuntes sobre la naturaleza humana. Y con diferencia lo mejor
que se edita actualmente en el campo del manga; estilo que
guste más o menos, no podemos olvidar, ha cambiado
nuestra cultura mediática para siempre. Esperemos que
la gente de Glenat siga apostando por estas rarezas, que a
algunos nos alegran la existencia.
ULTIMATE
X MEN # 5 (Retorno a Arma-X 2)
Planeta
Guión: Mark Millar
Dibujo: Adam Kubert
Tinta: Art Thibert
Color: Jung Choi
3,00 €
Mark
Millar sigue desarrollando esta nueva vuelta de tuerca al
pasado de los mutantes con sus sorprendentes habilidades narrativas.
Y aunque “Retorno a Arma-X” pueda sugerir un protagonismo
exacerbado de Lobezno, sólo aparece durante unas pocas
páginas al comienzo de la historia, acaso todo parece
apuntar a un protagonismo más claro en posteriores
entregas. La caracterización, algo que siempre he echado
de menos en el universo Marvel quizás sea lo que más
engancha en esta actualización del universo mutie.
La tópica y manida división entre el bien y
el mal, tan americana, es obviada por Millar, aportando dosis
de credibilidad importantes a la trama, con unos comportamientos
diferenciadores y acordes con la gran cantidad de coprotagonistas
que se manejan en este número.
Es
obvio que el guionista maneja a la perfección el tiempo
y el espacio dentro de su particular narración paralela
con múltiples focos de interés, que no sería
posible por otra parte sin la colaboración de Adam
Kubert. Su planificación cinematográfica de
las páginas y de la acción, convierte en trepidantes
incluso las viñetas románticas (pero no ñoñas)
entre la Bestia y Tormenta. El dibujo muy inspirado por el
de su padre, tenso y dinámico, simplificado en muchos
casos con composiciones claras para la mejor comprensión
de los hechos.
Los
comodines de esta trama van desde el impactante inicio donde
Scott y Logan asaltan sin diplomacia de ninguna clase la guarida
de un capo de la mafia rusa; hasta el aterrizaje de un Nick
Furia de última generación vestido de Armani
en la India para profanar un templo o la llegada de Juggernaut
a la mansión mutante destrozando todo a su paso. Como
en todo buen serial Millar y su equipo además de ofrecernos
toneladas de acción refuerzan la identificación
del lector con los personajes creando un interés del
que, desde mi punto de vista, la trama, mil veces leida, carece.
El
irreal colorido de Jung Choi le proporciona al conjunto un
ambiente irreal y de fabulación que le va como anillo
al dedo. Una atmósfera que creo que serviría
de inspiración al Bryan Singer del film “X-Men
2”, tan encorsetado y aburrido en esta última
entrega. Además de aprender que tener unos personajes
que rozan lo imposible no obliga a construir diálogos
pobres y estúpidos, ni a insultar la inteligencia del
espectador.
Un
último apunte, a mi juicio este comic-book se les queda
pequeño a sus creadores, presos de unos patrones que
se esfuerzan por romper en la medida de lo posible. Algo parecido
a lo que ocurre con el New X-Men de Grant Morrison pasa aquí.
Un caudal de diálogos y caracterización muy
creativos, que dan fe del talento de Millar, ahogados por
una empresa tan pobre como es remozar a unos personajes tan
explotados como lo son el profesor Xavier y sus pupilos. |