HORACIO ALTUNA
 

Continuamos repasando los grandes personajes del cómic, esta vez en compañía del argentino Horacio Altuna. Nacido en Córdoba de allende los mares en 1941, no tuvo la precocidad de otros compañeros de profesión y no es hasta 1965 cuando comienza a publicar. No le debió sentar nada mal, porque hasta ahora no ha parado, y sigue. En Argentina trabajó en la mítica revista El eternauta, donde había estaba el más famoso tandem argentino, Alberto Breccia y H.G. Oesterheld, gran (y malogrado por asesinos) guionista con el que colaboró. Junto a otro argentino, Carlos Trillo, formó una pareja que está a la altura de los geniales autores mencionados. Y en 1982 comenzaron a llegar a nuestro país sus primeras historias, las creadas junto a su fiel amigo y guionista Trillo, que no saltó el charco y la lejanía les impidió continuar trabajando juntos. El loco Chávez, Las Puertitas del señor López, Tragaperras o El último recreo, todas ellas obras necesarias que demuestran la valía del dúo. Horacio sí cambió de aires y ese mismo año se vino a España y continuó haciendo cómics pero ya en solitario, y el talento no disminuye. Trata los temas que le interesan con cualquier género, moviéndose siempre con la misma libertad, sus personajes son muy cercanos porque son reales y gestiona su profesión porque está harto de tomaduras de pelo. Altuna retrata la realidad pero llevando muchas veces a sus personajes a un terreno fantástico donde olvidan sus pesares. Muchas veces sus mundos futuros nos resultan familiares, porque aunque haya tecnología avanzada, los problemas y el asco de los humanoides sigue siendo como en el presente. No olvidemos que nos puede poner colorados con bulto en la entrepierna al ver sus cómics de playboy con esas jóvenes primaverales que van calentando al personal en sus trabajos más desenfadados, pero con sus cómics, es más fácil sentir desazón y desencanto. Si a esas historias sobre la crueldad y las miserias humanas le añadimos unos fantásticos referentes que Horacio tiene sin duda, como son el cine clásico, el rock de los 60 y 70, el jazz, la literatura y los cómics americanos del siglo XX y tenemos en cuenta su sensibilidad, capacidad de narración y encuadre, pues tenemos un cóctel delicioso que se encuentra en su obra, no reseñada pero sí citada, como se puede, al final de la entrevista. Y ahora tomemos un matecito con Horacio Altuna.

Como hemos preguntado más de una vez y para abrir fuego, qué es el cómic
El cómic para mi, es un medio de expresión fundamental, a mí me gusta dibujar y me gusta leer y aúno las dos cosas. Me gusta contar historias en general, aúno mis inquietudes y mis gustos, y soy un autor de cómic.
Tus inicios en el mundo de la historieta fueron tardíos, incluso trabajaste en una granja de pollos entre otras cosas ¿no?
Bueno eran otras épocas, en Argentina en la actualidad, si hay alguna diferencia entre mi generación y la generación de gente joven chavales de 18, 25, 30 años, es que en mi época había trabajo en todos los sentidos, ya fueras médico, agricultor o dibujante de cómics, eso es lo que falta ahora, trabajo, yo quería hacer historieta porque había fracasado como estudiante de derecho y como granjero, empecé como historietista pero podía haber sido farmacéutico, empleado de banca o lo que sea, porque había trabajo y dentro del campo de la historieta había siete u ocho revistas para iniciarse en Argentina cuando yo empecé.
Llegaste a España en el 82, ¿Cómo tomaste la decisión?
Trabajaba en Argentina, estaba en un techo profesional, trabajaba para el diario Clarín y para una revista que allí tenía mucha difusión, Urraca y Fierro que son de humor. Fuera de eso no había más nada era el techo profesional. Yo había cumplido 40 años y me vine con mi familia a España a empezar de nuevo. Hice un viaje en el 81, en octubre del 81, hablé con Toutain y nos pusimos de acuerdo de acuerdo trabajar con él y en abril del 82 desembarqué aquí en España en Barcelona y en Sitges. Empecé a trabajar con Toutain y en ese momento fue una especie de conjunción astral, que se dió para mi suerte porque los más importantes colegas de selecciones ilustradas: Beá, Font, Sió ... se iban todos para fundar rambla y en ese espacio, justo en ese momento que se iban los dibujantes más importantes que trabajaban para Toutain, aparezco en España. Como era un dibujante más o menos hecho, entré con facilidad. De cualquier manera el panorama aquí era esplendoroso, era irreal. Uno recuerda lo que era el panorama del cómic en el ochenta y pico y nada que ver con lo que es en la actualidad.
¿Cómo fue tu relación con selecciones ilustradas y Toutain?
Yo trabajé con Toutain desde el 82 hasta el 83. En ese lapso, fue mi afirmación en el panorama del cómic dentro de España. Después me fui a trabajar con los franceses en el 86 y la relacion con Toutain fue dual. Yo creo que se van a encontrar muchos autores que van a opinar lo mismo creo. Toutain era un ser entrañable era un tipo entusiasta, era un inductor del trabajo, amaba la profesión, cosa que se agradece, porque yo la amo también. Entonces era un tipo que te ayudaba, te apoyaba, te daba lo necesario como para producir después el como agente y como editor tenía defectos y tuvo problemas. En parte que su cabeza, muy soñadora, le hacía embarcarse en proyectos que no eran demasiados reales y entraba en cierta informalidad con los autores y eso en los últimos años de selecciones ilustradas fue muy grave entonces el recuerdo que deja Toutain es agridulce desde un punto de vista profesional es agridulce porque le faltó la formalidad necesaria como para llevar a cabo sus proyectos en su totalidad. De cualquier manera es una época dentro del comic y a él creo que muchos autores le tenemos que estar enormemente agradecidos por su labor.
Tú llegabas de fuera, en un momento en que hay una especie de relevo generacional...
Es una realidad, yo vine en el 82, cuando ya había una generación con Pepe González, Carlos Giménez, Beá, Font, toda esa gente, luego posterior a mi aparecieron otros como Miguelanxo Prado, Pasqual Ferry y otros grandes autores y después se acaba la factoría Toutain de autores, pero fue absolutamente pródiga en ese sentido.
¿Qué crees que aportan esas generaciones al mundo del cómic, que novedades traen a la historieta?
Creo que el espectro es muy amplio ahí tienes dibujantes tradicionales y que no nos movíamos de las temáticas digamos comerciales y hacíamos las concesiones del género. Hacíamos historietas de ciencia ficción, cada cual con sus inquietudes y con sus maneras de ver la profesión. La innovación, quizá, estuvo de la mano de Miguelaxo Prado, que es el tipo que mas rompió con la historieta tradicional que se estaba haciendo creo que es el más distinto de todas las generaciones que pasaron por Toutain había tipos que hicieron un material adulto como Enric Sió, para mi está sobrevalorado, en cambio hay otros que están minusvalorados. Pasaron muchos autores y muy buenos pero todos los quince años que duró la factoría de Toutain fue pródiga en autores y temática, pero no innovaron no fueron grandes innovadores la innovación en todo caso fue la de Prado.
Pero aportáis una visión adulta del cómic, revisión de contenidos, quizá cosas que no se vieron por estos lares hasta ese momento...
Lo que pasa es que en Europa estaba de moda el cómic adulto. No se innovó en ese sentido en Toutain. Es más dentro del panorama de la editorial de Toutain había historietas que sí abordaban una temática social pero en general eran de evasión. Había una cierta vuelta original en cuanto a los guiones, pero las temáticas adultas creo que se abordan fuera de españa, salvo el caso de Giménez que hacia historietas con un contenido social, un contenido político, entonces sí eran historietas absolutamente adultas con un mensaje. Yo venía de Argentina ,que se hacía historieta adulta porque había un guionista excepcional, que era Oesterheld que a fines de los cincuenta empezó haciendo historieta adulta antes que en Europa y ese tipo de historieta es donde se formaron gente como Hugo Pratt, Arturo del castillo, otros autores Breccia, esa era una historieta infinitamente más adulta que la que se leía en Europa y en España hasta los 60.
En Argentina estuviste enfrentado con editoriales por los derechos de autor.
Sí, lo que pasa es que en Argentina, el panorama se aclaró después de la lucha de los autores. Comenzó en la época previa a la dictadura. Después durante la dictadura aparecieron revistas. entonces todos los dibujantes entregaban el material a la editorial y quedaba de propiedad del editor luego aparecen unas revistas con las que yo empeze a colaborar que eran las revistas de la editorial Urraca que eran revista humor superhumor fierro esas revistas respetaban el material del autor argentino en argentina eso se acabo quedaron muy pocas revistas después salieron unas revistas que se llamaban las puertitas y después muy pocas revistas de carácter casi testimonial no hubo un panorama bueno pero felizmente se siguen manteniendo los derechos de autor ya creo que no se discuten en general
Procedes de un país con gran tradición en el cómic, del que han salido grandes maestros, háblanos un poco del cómic argentino en comparación con lo que encuentras aquí
Antes de Toutain, el panorama no era bueno en España. Hubo una época en donde los mejores dibujantes del mundo estaban en Argentina: Hugo Pratt, Breccia... muchos que, algunos no son conocidos aquí, pero que dentro del campo profesional son muy conocidos y valorados. Todos trabajaban alrededor de Oesterheld. Ese panorama es irrepetible y aquí no existía. Aquí estaba por ejemplo una historieta como El guerrero del antifaz, era lo más conocido, El capitán trueno, todo ese tipo de historietas en argentina no hubieran gustado para nada en Argentina porque eran historietas blancas no tenían un contenido adulto, aunque había una segunda lectura que se podía hacer del Capitán trueno como dice Mora y que tuvo censura que decía Mora, pero en argentina había un tipo de historieta que era muy cuestionadora. Oesterheld hacía historietas donde el héroe no existía. En parte todos los autores argentinos somos deudores de ese autor. La idea de que el héroe no existe en mí y muchos otros autores, estaba hace mucho en las temáticas que tenían las historietas de Oesterheld, eran mucho más adultas
Sí, eso se aprecia en tus cómics, no hay un héroe que destaca por sus cualidades sobrenaturales, son personas humanas como cualquiera de nosotros
La temática maniquea de la historia de un héroe, donde el territorio del bien y está tan separado eso no me lo creo. No creo en los héroes. Yo no me creo que alguien salga todos los días de su casa a hacer una heroicidad. Yo entiendo que hay conductas que son heroicas en determinadas circunstancias. Alguien, un bombero, un policía o alguien de cruz roja que puede tener una conducta heroica y generosa en algún momento dado pero lo mejor ese mismo bombero vuelve a su casa y le pega a la mujer. No es un dechado de virtudes sino que tiene actitudes generosas. El héroe en sentido puro, el héroe puro no existe, salvo quizás yo veo conductas heroicas y generosas en misioneros en África o médicos sin fronteras que están en sitios que corren realmente peligro o periodistas de guerra que dan testimonio de una realidad. Esos si son trabajos donde hay una actitud muy arriesgada y generosa pero igual ese periodista que vuelve o el tipo de la cruz roja tiene una relación horrorosa con su familia a lo mejor le pega a los hijos. Yo no creo en el héroe químicamente puro y en los superhéroes menos.
La mayoría de tus historias están encasilladas en géneros, sobre todo con la ciencia ficción, ¿siempre fue voluntad propia?
A veces son imposiciones. Por ejemplo la ciencia ficción no me interesa pero trabajando para Toutain tenía que hacer historietas de ciencia ficción. Yo hacía historias donde imaginaba lo que quería decir y le daba algún ingrediente de ciencia ficción, pero después he trabajado para Playboy muchos años. Ahí es obvio que el género es una imposición. Si trabajo para Playboy una historieta policíaca no tiene sentido. La gente que lee Playboy quiere un determinado tipo de lectura. Es una imposición en algunos aspectos hoy día, porque tiene que ser comercial y tiene que ser de acuerdo a lo que imaginan los editores que está pidiendo el mercado, que es una lectura un poco mas infantil. Hay excepciones, hay trabajos fantásticos que edita Sinsentido con guiones de Hernández cava y dibujos de Ricard Castells que era pobrecito excelente, lástima su muerte. Pero existen y eso también son actitudes heroicas porque venden relativamente poco. Vivir de ese tipo de material solamente es una tarea heróica.

ETAPA CARLOS TRILLO
Con Trillo trabajé desde el 75 al 82. Fue una época muy fructífera todo lo hicimos juntos, inclusive los guiones. Él no hacía el guión y me lo entregaba y yo lo leía por primera vez en el tablero, sino que nos reuníamos, sobre todo en bares, que es lo que nos gustaba y hablábamos y discutíamos los guiones entre los dos. Todos los guiones que hemos hecho, los hemos hecho de esa manera. Con Trillo, tenía una afinidad especial para trabajar y en ese momento ambos queríamos decir lo mismo. Luego cuando yo me vine en el 82 aquí, ya las dificultades de la distancia, no había internet, los teléfonos costaban una pasta inmensa y escribir siempre es un rollo entonces se estableció la distancia esa. Empecé a hacer mis propios guiones porque además tenia ganas de hacerlo y con mis virtudes y defectos hasta ahora los sigo haciendo y tengo ideas para muchos mas guiones escritos que los que podría dibujar en un par de días

En Charlie Moon o Hot LA te vas a territorio americano para ambientar las historias, cuéntanos un poco la relación con la cultura USA
En principio me atrae Estados Unidos porque en Argentina, bueno en Sudamérica en general, el referente principal es USA. En Argentina quizá más compartido con Europa, pero la presencia americana en todos los medios y en la formación de la gente está muy presente. Me formé dentro de la literatura, el cómic, el cine y la música americana. Me gusta toda la cultura americana, la he mamado desde muy chico, todo el cine de los cuarenta, cincuenta y los treinta, mas la música rock y jazz de todas las épocas, mas el cómic de todas las épocas. Hacer una historieta que se desarrolle en la depresión como Charlie Moon, fue una elección de las posibles temáticas de la cultura americana porque en todo el mundo además, casi toda la producción de la historieta tiene que ver con temáticas nacidas en usa. Hay muchas historietas policiales, de ciencia ficción, de humor y de western y todas tienen su escenario allí. Hacer una en la época de la depresión en ese momento, era además la idea que teníamos con Trillo, era hacer un personaje que pudiésemos vender en el exterior. La idea era hacer un personaje de un adolescente en argentina pero no lo íbamos a poder vender porque no era una temática que pudiese vender en otros mercados y lo ubicamos en USA. Esa fue la elección pero en parte, también tiene que ver, como decía, en que estamos muy formados en la cultura americana.
Bueno, se puede hablar de las chicas Manara, las Crepax, pero las Altuna están buenísimas de verdad, no se quedan atrás
Me gusta dibujar la figura humana. Puedo hacer chicas guapas y tipos guapos. Como a mí no me gusta dibujar los héroes si ustedes miran en mis historietas, los personajes que yo hago como protagónicos hombres, no son guapos son gente. Más bien, son gente común. Las chicas sí son guapas en general, pero como a mi me gusta hacer la figura humana, desarrollé la habilidad para dibujar chicas guapas que dentro del campo de la historieta no hay muchos autores que tengan esa facilidad. Me quedé sin trabajo en España y en Francia porque me peleé con mis editores y agentes franceses en el 89 y entonces empecé a trabajar con Playboy. Fue una experiencia gratificante desde el punto de vista comercial y agotadora, porque era agobiante hacer mensualmente cuatro paginas eróticas con una especie de esquema cerrado. Aquello fue muy cansado y la inspiración viene de adorar la figura femenina. Me gustan como a cualquier heterosexual las chicas y me gusta dibujarlas y he desarrollado aquello que tienen los autores de cierto estilo al hacerlas, que son identificables y bueno tienen éxito. El material que hice para Playboy, lo he vendido en 7 u 8 países del mundo, así que en algún punto los turcos, los croatas, los americanos y los españoles coinciden, al menos los gustos con las chicas y el género erótico.

LAS PUERTITAS DEL SR LOPEZ
Hice ciencia ficción con Toutain, pero en Argentina hice La puertitas del señor López que era una fantasía también, pero estaba muy pegada a lo cotidiano porque se hizo en argentina en la época de la dictadura. Entonces tenía una segunda lectura que todos los argentinos encontraban. Ahora las historias se ven como ingenuas y se hace una lectura lineal de todo lo que sucede. López es alguien que es pusilánime, que la realidad lo voltea, lo maltrata y cuando quiere soñar o escapar se encuentra que también soñando le va mal todo, es un desastre. Era lo que vivíamos en Argentina. Todos queríamos escapar de la realidad y la realidad se imponía entonces la parte que tenia de pusilánime el Señor López y esa necesidad de evasión, la teníamos todos los argentinos. Y tiene también lo malo, el costado débil y mezquino que tiene todo ser humano.
EL ÚLTIMO RECREO
En el Último recreo, lo que quisimos hacer es mostrar que en parte los padres son responsables en lo que son sus hijos después, más o menos, y ese era el mensaje. Es una pretensión el mensaje del autor cuando hace un trabajo, para cualquier autor cuando hace un trabajo es una botella al mar, es un mensaje que tira, el autor imagina su lectura y después cada lector tiene su propia lectura que completa o no lo que uno ha querido decir y hacer. En ese caso todas las obras son libres de interpretación y algunos distinguirán distinto tipo de lectura, en distinto tipo de trabajo. La intención nuestra era esa, mostrar un mundo perverso que dejábamos los adultos a los chicos.

Siempre has defendido el cómic como un medio adulto, en el que se pueden contar todo tipo de historias, ¿sigues manteniéndote fiel a esta defensa?
Si, el cómic tendría que ser como el cine, tendría que poder abordar todas las temáticas. No tendría por qué encerrarse. Lo que pasa es que el cómic está encerrado en géneros que no son para adultos en general, sobre todo en España, Italia o Francia aunque haya una historieta más adulta y que aborda otras temáticas. Creo que el cómic tendría que acompañar la vida de la gente, que haya lecturas para distintos momentos del lector. Que haya cómic infantil, cómic adulto, de evasión y que haya cómic de todo tipo, que alguien que lea Spiderman a los 17 pueda leer unas historias que tengan que ver con su realidad a los 28, a los 38 y a los 50. Tendría que ser así.
Cómics para todas las edades existen, pero quizá no tengan la suficiente repercusión...
Si un chaval a los 15 lee Spiderman es legítimo que lo siga leyendo toda su vida. Lo que no es lógico es que a los 30 años también siga siendo su única lectura. A esa altura o lo ha aburrido o es un gilipollas. Entonces su nivel intelectual desde este punto de vista personal no me interesa. El tipo a los 30 o 40 o cuando se casa deja de leer porque no hay cómic adulto. Aparte que creo que aquí hace tiempo que no hay cómic que hablen de la realidad, de tipos que busquen trabajo. ¿Cómo puede ser que en España no haya una sola historieta que hable de la marginación juvenil, de la falta del trabajo? No hay una puta historieta sobre la realidad social ¿Cómo puede ser? Yo lo que yo hago para Argentina, Miguel Montanaro, es una historieta política costumbrista pero social al fin.
Otra pregunta comodín, pero tú que sigues trabajando en esto ¿cómo ves el mercado?
Yo creo que en España son muy, muy contados con los dedos de la mano, los que viven de esto del cómic. Hay quienes viven del cómic mal, que también es una manera de vivir. Porque yo creo que el cómic en España no está bien y para vivir del cómic hay que vender en muchos países sea a través de un agente o a través de uno. Yo no tengo agente, bueno tengo un agente que vende mi material en un par de sitios nada más, pero el resto lo vendo yo. He vendido lo de Playboy a 6 o 7 países y lo he hecho yo y aspiro a poder seguir haciéndolo con lo que haga. Por otro lado depende en gran medida del medio donde estés. Yo estoy en El periódico de Catalunya y hago una tira diaria que es un cómic al fin, y eso me permite vivir con cierta comodidad. Unido a lo que hago para argentina en el Clarín que es otra tira diaria. Entonces son ejemplos muy puntuales. Dentro del panorama del cómic no hay gente como yo en ese sentido, pero cuando yo vi que tenía dificultades para cobrar en Francia o en Italia, que mis agentes y editoriales no me pagaban y el clima en general del mundo del cómic entraba en crisis, yo me fui del campo del cómic tradicional, de editoriales de cómic. Entonces me fui a Playboy y a los diarios. Los periódicos, que son en general ámbitos más saneados económicamente porque el cómic da muy poco en la actualidad. Yo tengo alguna explicación. Lo que pasa es que es largo de explicar. Yo di una charla hace poco en Mallorca sobre lo que creía que pasaba con el cómic. Lo que pasa es que el editor apuesta por un mercado seguro de venta segura, y sobre todo el material de agencia, el material que viene del exterior es infinitamente más barato que el material que se produce aquí. Lo que viene de fuera, es lo que es: manga y superhéroes y hay historietas usa y de manga que abordan temáticas adultas pero son puntuales lunares dentro de un panorama que en general es eso una lectura infanto-juvenil
Tus compañeros de profesión que mejor te parece que lo hacen
A mi en España me gusta mucho Miguelantxo Prado, como dibujante me gusta muchísimo Bernet, Font son tipos que siempre he valorado. Internacional Carlos Nine, yo lo pongo a la altura de Moebius. Aunque es menos conocido y por supuesto Moebius, soy un fanático de Moebius. Hay muchos que me interesan. De Gressy un autor francés que tiene poca producción y me gusta mucho Das Pastoras, me gusta Pascual Ferry lo que hizo antes, no lo de ahora. Juan Jiménez. Como guionista me gusta Pellejero, me gustaba mucho Castells, Felipe Hernández Cava como guionista.
También soy fanático de Calvin y Hobbes, me gusta Maitena. Otro fanatismo mío como dibujante es Alex Toth que dentro del gran mundo del cómic no es muy conocido pero es un dibujante que gusta mucho a otros dibujantes.
¿Qué te parecen clásico modernos como Moore o Gaiman, que gozan de gran popularidad y grandes ventas?
Neil Gaiman me gustan algunos guiones y Alan Moore también. Pero no me gusta como están dibujados. La verdad Neil Gaiman lo que me ha gustado más como obra es Muerte, la que dibujó Bachalo. Me gustó una historia de Milligan y Freguero que era Girl, de lo mejor que he leído últimamente. Otro dibujante que me gusta es Risso, argentino y Brian Azzarello también es interesante como guionista. Trillo también es muy bueno, por supuesto. Hay algún dibujante francés como Chausy que también es interesante. Después hay muchos que me gustan pero de los cuales no soy tan seguidor.
El asunto de internet y como puede afectar a la historieta, ¿qué opinas de ello?
Cualquier medio de difusión es legítimo, siempre y cuando esté en manos del autor. Es como el disco, debo tener algún disco grabado, no es lo mejor que le puede pasar al autor musical que le pirateen los discos y al autor de historieta es exactamente igual. Cualquier medio de difusión es legítimo. Internet es un medio fantástico para difundir. También he visto que me han pirateado, así que una de cal y otra de arena. Es lo que hay, es un campo a explotar y a verlas venir. Las nuevas tecnologías, yo apuesto por ellas mis hijos son los que me hacen ver las mejoras y las posibilidades y todo eso, pero yo no soy un tipo que trabaje con el ordenador. La tira que hago para argentina la mando por e-mail pero no me he puesto a diseñar nada ni tengo pagina web pero no la descarto.
Háblanos un poco de tus gustos literarios
Tengo épocas. Ahora estoy leyendo bastante. He estado formado en la literatura americana, me gusta Hemingway, Dos Passos, Fitzgerald, Faulkner, Melville, y ahora sigo con Saudello, Philip Roth. Me gusta la literatura americana en general, son mis lecturas preferentes, Richard Ford, pero también leo autores argentinos, Sasturáin un gran cuentista que ahora han publicado también La mujer ducha. Cortázar, Borges y los habituales españoles: Muñoz Molina, Landero, Javier Marías, Juan José Millás me parece un tipo brillante, me gusta Lobo Antúnez, los policiales tradicionales, soy un gran lector de literatura negra. He pasado los tradicionales americanos entonces ahora estoy ya Elmore Leonard, James Ellroy ... me gusta Ignacio Taibo. Leo, no lo suficiente pero me gustan también los ensayos de política. Soy un tipo muy politizado y de izquierdas.
Eras un gran aficionado al cine clásico, como vives tu relación con el cine
Son lenguajes deudores, que tienen relación porque cuentan con imágenes y de alguna manera el cine es deudor del cómic y al revés. El cine me fascina porque tiene la libertad, entre comillas, porque en el cine, se hace ese material adulto por lo menos, en cine se abordan todas las temáticas que en cualquier diario. Tengo la cartelera que puedo elegir la temática que me guste. No es así en el cómic. Es que claro es una industria poderosa, entonces hay una participación o producción permanente que no termina. Uno felizmente puede ampliar muchísimo su cultura y sus inquietudes viendo cine y no pasa eso con el cómic. Esa es la dicotomía mayor que yo encuentro ahora entre el cine y la historieta en general. En cambio el cine es mas audaz en cuanto al formato, se suelen romper más las reglas. Es más transgresor y la historieta no, que está un tanto anquilosada, esclerótica.
Hablanos sobre tus gustos cinematográficos ahora
Del cine me gusta casi todo lo bueno. Cuando yo era chico 7-8 años, vivía en un pueblo de Argentina llamado Nicochea y allí iba dos veces por semana con mi madre, que era cosa muy común en Argentina. El día dedicado a la madre y al hijo daban tres películas americanas al cabo de una semana yo veía seis películas. Me formé viendo el cine de los 30, 40 y 50 las comedias de Cary Grant, las policiales de Paul Muni y Edward G. Robinson, los directores Negulesco, Ford, el western... todo eso forma parte de mi educación sentimental de esa época. Cuando tuve 20 años en Argentina estaba de moda la nouvelle vague y el cine europeo, Buenos Aires es una ciudad muy culta, había un consumo enorme de mucha cultura. En eso tiene que ver España, porque el exilio republicano fue a argentina y formo generaciones también y fue muy valioso. Allí se editaba en español lo que no se podía editar en España. Entonces dentro del panorama de cine había un aluvión de cine europeo, también neorrealismo. Muchos eran un tostón vistas ahora, pero en aquella época eran fantasticas y después seguí viendo cine. Me gusta mucho el cine independiente americano, el cine europeo, Rohmer, Truffaut... no me gusta Almodóvar me parece decadente. Me gusta mucho el cine argentino Aristaráin, Campanella, Puenzo... y hay autores jóvenes de aquí me gustan, Fernando León. También Tavernier, Ken Loach, el cine ingles es muy interesante. Donde no he desembarcado todavía es en el cine de otras culturas. He visto películas iraníes japonesas, chinas me gustan, pero no las disfruto como el cine mas cercano a los occidentales. No me gusta el gore ni la ciencia ficción, salvo Alien y Blade Runner.
¿Como ha sido tu trato con los editores y las editoriales hasta que decides ir por libre?
En mi trabajo lo que trato de hacer siempre es que se valore la libertad. Todo lo que la acota no me gusta. Por eso no tengo agente. Mi relación con los editores es muy conflictiva. La que tenía con Toutain, por poner un ejemplo, era la relación de empleador-empleado. Yo no acepto esa relación porque para empezar no me han pagado nunca la seguridad social. Mi relación es de igual a igual. Yo le doy un producto, es buen negocio. Si él lo puede vender y me paga todo lo que sea pues perfecto, pero prefiero hacerlo yo.

OBRA

Las puertitas del señor López (Toutain editor)
Big Norman (guión R. Wood)
Kabul de Bengala (guión de H.G. Oesterheld)
Serie Negra (guión Guillermo Saccomano)
El loco Chávez (guión Trillo) (Toutain editor, reeditado en Norma editorial)
Charlie Moon (guión Carlos Trillo) (Toutain editor)
Merdichesky (guión Carlos Trillo) (Toutain editor)
El último recreo (guión Carlos Trillo) (Toutain editor, reeditado Planeta de Agostini )
Tragaperras (guión Carlos Trillo) (Toutain editor)
Chances (Toutain editor, reeditado Norma editorial)
Imaginario (Toutain editor, reeditado Ediciones B)
Ficcionario (Toutain editor)
Albumes cerdillos: Diversos álbumes que recopilan las historias eróticas de Altuna en Playboy. De verdad, unas tías brutales.
Time/out
El nene montanaro
Periódico Clarín
Family Tips El periódico de Catalunya
Hot L.A. Norma editorial

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Schizo & Aleister
Rizo:
Fotos y colaboración inestimable y total, hasta en las multas, así como en las entrevistas realizadas a Juan Giménez y Josep María Beá. A cada cual lo que corresponde.