No
es extraño que el Expocómic
de Madrid 2002 rinda homenaje a uno de los mejores autores
de ciencia ficción que nos brindó el octavo
arte,el argentino Juan Giménez. Nació en Mendoza
en 1943. Todavía quedaban años para la popularización
del video doméstico pero el lo suplió imaginando
las historias que veía en el cine o en los tebeos y
dibujándolas en papel. Esta afición infantil
le dio trabajo en las revistas Fleetway, Mixterix y Hora cero.
Sin embargo estudió diseño gráfico industrial
y estuvo trabajando durante veinte años en el mundo
de la publicidad, hasta 1976, fecha en la que decide volver
al cómic con As de Pique, guión de Barreiro,
sobre un aviador de la II G.Mundial, la máquinas su
pasión: aviones, motos, tanques... Colabora en la película
de animación Heavy Metal en 1980, realiza portadas
de libros de ciencia ficción y en diseño de
producción de películas, tareas que continuará
ejerciendo después eventualmente. Ha trabajado con
grandes guionistas argentinos como el gran H.G Oesterheld,
Ricardo Barreiro y Carlos Trillo. También
en las editoriales más reputadas: Toutain, Dargaud,
Les Humanoides Asocies... Su obra más conocida es la
serie La Casta de los metabarones, realizada en colaboración
con Alejandro Jodorowsky. Ha publicado en innumerables revistas
y en muchos países. En Francia es uno de los autores
más respetados. Su obra fue objeto de una retrospectiva
en 1997 en el centro Pompidou. Comienza a hacerse un hueco
en el duro mercado estadounidense con Los Metabarones y Elige
tu juego aunque no es un total desconocido, antes se dio a
conocer en la revista Heavy Metal. Llegó a España
en 1982 y desde entonces continúa aquí. Su residencia
actual es un estudio de Sitges desde donde divisa las playas,
su colección de maquinaria bélica en miniatura
y otras cosillas con sus prismáticos. En esa factoría
continúan generándose viñetas de mundos
futuros, complejos vehículos espaciales, tecnología
punta y descargas de violencia cósmica. En los cómics
de Juan Giménez impresiona el color, su genial uso
del aerógrafo combinado con otras técnicas,
creando alucinantes cielos galácticos, paisajes espectaculares
y máquinas perfectas. Lo comprobaron los lectores de
Zona 84 cuando lo conocieron. Allí pronto estuvo a
la altura de maestros como Corben y su obra está al
nivel artístico de
Giger o Moebius . Basta una ojeada a cualquier trabajo suyo
para reconocerlo inmediatamente, algo que sólo sucede
a los más grandes dibujantes. El Expocómic 2002
de Madrid le rinde homenaje con una merecida retrospectiva.
Pero quien no pueda verla, tiene cómics de Giménez
en Norma editorial y en revistas injustamente perdidas en
cajones de tiendas de material de segunda mano. (Ver tras
entrevista)
Para
entrar en materia, ¿Qué es el cómic para
ti?
El cómic es, otra manera de contar alguna historia.
El cómic es una forma infinita de expresar ideas y
conceptos y divertirse mucho, eso es el cómic.
La casta de los metabarones, se está
editando con éxito en EEUU y aquí continua la
saga, en la página de los franceses de Humanoides asociados,
podemos ver una historia tuya sobre los metabarones ¿qué
pueden aportar las nuevas tecnologías al cómic?
La idea esa, te puedo asegurar que la editorial me
propuso hacer una obra adaptada para internet. Evidentemente
es un buen intento pero no deja de ser una especie de publicidad
del cómic, la gente ve el cómic y luego va y
compra el libro. La idea era hacer la historia con formato
estándar para que el tipo vaya visualizando las imágenes
una a una como quien mira una página. Claro eso se
hizo cuando todavía no estaban los nuevos adelantos
de las líneas estas especiales de mayor velocidad con
lo cual fracasó al menos en España, porque en
Francia estaba más desarrollado en ese momento, al
menos se hizo un intento. Pero yo lo veo más que nada
como una especie de promoción del trabajo en sí,
tal y como está ahora. Que te dicen que salió
tal álbum o tal libro y tu te lo miras, luego hay algunas
páginas webs que algunos entusiastas te dedican que
ellos por sí mismos escanean y ponen las páginas,
pero no es comercial, es un apoyo pero no como en el caso
de la música que te vas a bajar tal tema, tal cosa
pagando por ello... pero el tema de ver imágenes, uno
se da cuenta que los lectores que aman esto les gusta tener
el papel en la mano la materia en la manoantes que en una
pantalla allí grande, cosa que se entiende porque yo
inclusive a la hora de leer un guión por internet,
prefieroimprimirlo antes que leerlo por la pantalla. Creo
que falta un acostumbramiento de la gente, que se adapte a
las nuevas tecnologías. Aunque estamos viendo que hay
últimamente visores de DVD portátiles como computadoras
portátiles, no se a lo mejor en un viaje... Pero no
te vas a poner ese aparatito para ver acá... no se,
es cuestión de costumbre, así que la respuesta
es que siempre como apoyo, pero por ahora no es una cosa que
reemplace una a la otra. Yo supongo que en un futuro que te
sobrepase a ti inclusive, quizá eso pase... Bueno me
llevo la obra de fulanito y me lo llevo en un “tocho” y lo
tengo por ahí y no 4000 toneladas depapel por allá
y todo eso que tiro a diario... el tema es, al menos tal como
lo concebimos, y eso que yo estoy repartido en una generación
que no me corresponde llevando aquel atraso que tuve al entrar
en la profesión me ha alargado la vida útil
por aprender las nuevas técnicas y esto. Si yo hubiera
comenzado, yo que se a los 16, estaría ya retirado,
tomando el sol en la plaza, cansado de dibujar pero como lo
agarré tarde, tengo un poco más de aliento,
es generacional esto, creo.
¿Qué es lo que te llama la atención
del cómic, cómo decides probar suerte?
Clásicos ¡los clásicos!, era ir al kiosco
a comprar un cómic o a acompañar a alguien que
iba a comprar un cómic y tú dices y
esto qué es, esto estal no, ¡hostia yo quiero
ser esto!... No, no es de fantasía, es así,
esto lo tengo que hacer yo. No sabía si iba a vivir
de ello, era por pasión por dibujar. Llegué
así. Alguien compró una revista delante mía,
me la prestó y yo agarré un papel y un lápiz
y empecé a copiar aquello y dije voy a contar mi historia,
entonces me iba al cine veía las películas de
aquella época y volvía a casa y reproducía
la película en el papel, cosa que era prácticamente
lo que hacemos con el video, es lo mismo. Antes no había
el video, entonces bueno, nos hacíamos nuestros propios
montajes en la historia, inclusive de los dinosaurios de aquella
época que eran una porquería, unos muñecajos
que se movían horrible e iba y lo dibujaba o me lo
hacía yo mismo en plastilina y estas cosas. Si hubiera
tenido una cámara ya lo hubiera empezado a filmar cosa
que era imposible. Tenia un proyecto un proyecto de cine que
era muy bueno, con películas educativas que era lo
único que tenía a mano. Ahí en cierta
medida me sirvió para visualizar los movimientos, es
decir, descomponer la acción. Entonces todas esas cosas
fueron para mi, sirvieron para hacer que las historietas o
lo dibujos, contando algo, fueran cinéticamente aceptables.
De hecho, dicho por gente que sabe, críticos y tal,
yo transmito yo hago cosas secuenciales sin darme cuenta,
aunque sea un cambio de plano o lo que sea, pero la acción
no se corta. Es decir, si un tío va a saltar por la
ventana porque lo persiguen y el tío pisa el borde
para saltar, cambio de plano y el siguiente plano no está
ya en el suelo, se nota que está en la fase media del
salto, con el pie correcto, con la actitud correcta de estar
en ese momento, lanzado al espacio. Eso lo hacía instintivamente
pero después me dijeron que era correcto porque el
tipo que lo esta viendo imagina el movimiento. Lo que no tiene
la historieta en comparación con la historieta, lo
remplazamos con la imaginación del lector. Eso me lo
dijo un director de arte cuando yo empecé a hacer mis
historietas. Por supuesto me criticó todo, excepto
la forma de contarlo, y dije vamos a hacer fuerza en esta
parte. Pero claro vamos a reforzar todo lo demás.
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