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JUAN
GIMÉNEZ: MÁQUINAS Y VISIONES DE FUTURO (y 2) |
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Al
ver un cómic tuyo, se aprecia un estilo muy personal, enseguida
se reconoce a Juan Giménez detrás de esas viñetas
¿Es muy largo el proceso de alcanzar un estilo reconocible?
Eso te lo dan la vejez, las arrugas... No, no, el estilo
se logra luego de admirar a un montón de dibujantes. Y tú
dices ¡ah! Me gusta como hace aquél tipo las manos
o como hace las personas masculinas, las femeninas otro tipo, cuando
quieres acordar metes todo eso en un cóctel y dices bueno
te salen los tipos parecido a uno o a otro, pero ya lo haces uniendo
a tu estilo. Y luego dices las narices me gustan como tal, los ojos
me gustan como tal y sin querer vas adaptando pequeños elementos
de cada uno y después sale tu estilo, que puede ser bueno
o malo, pero sale de un resumen de todas esas cosas. El que tiene
un estilo propio desde el principio son genios algunos, pero no
es mi caso, son esas personas que desde los primeros dibujos ya
tienen una personalidad unas características, algo que tú
reconoces, aceptas o no pero reconoces. El caso personal mío,
pienso que ha sido una evolución, como todo en la vida. Tú
naces con una tendencia, luego ves que te salen mejor esas cosas
y sigues por ese rumbo y lo que detectas que está mal lo
vas desechando, lo vas depurando y lo que te decía eso te
lo permite el tiempo. Si puedes estar muchas horas dedicándole
a esto, más rápido encuentras ese estilo. Si estamos
cortando aquello porque tienes que vivir y tienes que trabajar en
otro trabajo que no es este, pues la cosa se hace muy lenta. Así
que el estilo es una evolución no buscada. Sí que
por el trabajo va saliendo, pienso. Ya estás en algo que
se no escapa a todos y es si a la gente le gusta aquello o no. Yo
por ejemplo me apasionan las máquinas, los aviones y todo
esto y bueno en la época en que yo me iniciaba eso era una
cosa secundaria y yo ni me lo razonaba. Me afligía porque
para tener aceptación tenía que dibujar otras cosas
que no eran máquinas. Pero bueno yo seguí dibujando
las máquinas
por tozudez, o por lo que quieras, que bueno los tiempos cambiaron
y a la gente le empezaron a gustar las máquinas, o al menos
aceptarlas como complemento importante. Entonces ahí me llegó
el turno, ahí surgió el hecho de que ¡fulanito
de tal! ¡ah ese que hace las máquinas tal! Entonces
ya era para mi un logro que alguien me conociera por esto. Luego
vino el color, que eso me ayudó mucho, que es algo que aprendí
también un poquito por
curiosidad. Pero que no desarrollaba porque las revistas en tiempo
pasado era muy caro producir página a color con lo cual se
hacía todo en blanco y negro.
Pero es color es una de las cosas que más llama la
atención de tus cómics, ese aerógrafo, los
cielos, los colores metálicos...
Cuando empezó esto del color, al menos tenían un pliegue
central a color y dije bueno voy a probar y resultó que me
favoreció mucho porque no hay mucha gente que lo hacía
o no había mucha gente que lo hiciera, excepto grandes super
maestros como Richard Corben y éstos que dominan el color
a lo bestia. Inclusive me dije, ¿qué voy a competir
con estos tipos? yo voy a hacer algo intermedio, algo que se adapte
más a mi técnica y aparte tenía que ser algo
que fuera rápido porque esto también equivale a no
eternizarse con el trabajo, porque si no, esto no es rentable. Entonces
tiene que ser rápido, bonito y barato.
Hace ya tiempo que colaboras con guionistas pero ¿cómo
te ves enfrentándote a la tarea del guión?
Si me lo piden, los hago prácticamente yo. Me inicié
haciendo mis propios guiones, en Sudamérica, digamos que
la autoría completa de la obra es lo normal, o al menos cuando
me inicié, había mayoría de personas que dibujaban
con su propio guión. Y también es cierto que al vivir
lejos de zonas de capital, que yo vivía muy lejos de Buenos
Aires, me tenía que autoabastecer en todo. Entonces mientras
me buscaba alguien que me hiciera un guión, me lo hacía
yo. Aparte, era más cómodo hacerse los guiones propios
y te acomodas el guión a tu necesidad. Aunque en cierta medida
es perjudicial, porque no te hace evolucionar, porque estás
encerrado en tu propio mundo. En cambio, si recibes guiones de otros,
estás abierto a otros mundos, a otras cosas. Lo he hecho
con muchos dibujantes, que me han aportado muchas cosas que obviamente
uno no puede imaginar, o al menos no imagina con tanta riqueza.
Tu obra gira en torno a la ciencia ficción, el futuro,
naves espaciales, supongo que habrás leído mucho de
este género ¿no?
Esto es como el dibujo y encontrar un estilo. El leer ciencia ficción
era imprescindible. Me refiero sobre todo a cuando era adolescente
y jóven .Los que estaban en aquella época en vigencia
eran Ray Bradbury, Clarke, Asimov, Lem, K. Dick y todos los clásicos
de esa época que yo me los he leído todos. Eso también
ayudó a que pudiera escribir y hacer mis propias historias,
ya que el cine en esa época el tema de la ciencia ficción,
estaba un poco olvidado. Las pelis tenían mala prensa porque
en realidad eran muy malas, aparte los efectos especiales, eran
absolutamente ridículos hasta para la gente que le gustaba
eso y los toleraba con aquello de la navecita colgada de una poleita
y eso... pero los libros si enriquecían mucho. Aún
los leo de vez en cuando tipo biblia porque los modernos para los
nombres soy un desastre, excepto a William Gibson que lo he estado
leyendo hasta hace poco y me encantó Neuromante.
Tu
guionista en La casta de los Metabarones es Alejandro Jodorowsky,
¿cómo es tu relación con él y de qué
manera trabajáis?
Estupenda el vive en Paris y yo acá en Sitges, así
que..., no se por qué se ha creado una atmósfera rara
con esto, pero somos buenos tipos, buenos amigos y trabajamos bien
juntos. Nos apañamos con el correo electrónico, aunque
él tiene métodos particulares para todos los dibujantes
con los que trabaja. Se podría decir que el mío es
de los más convencionales. Él me envía el guión,
con la descripción de las escenas, ambiente, personajes que
aparecen y el texto, si lo hay. Me da libertad total para hace la
composición de página y viñetas. Sus indicaciones
son claras y concisas, porque lo complejo ya lo hemos hablado y
decidido, casi todo, antes de ponernos a trabajar. Así que
perfecto, yo puedo hacer el dibujo libremente, nos comunicamos muy
bien por internet y tengo toda su confianza. Los metabarones está
yendo muy bien. Ahora, eso sí, cada álbum es un año
de trabajo diario.
Tú que venías de fuera ¿crees que se
puede hablar de dos generaciones de dibujantes surgidas en torno
a la editorial de Toutain?
Sí, es correcto, efectivamente Toutain reunió
en una época lo mejor de los dibujantes españoles
y parte de los extranjeros.
¿Cómo le recuerdas?
Lo recuerdo un poco distante porque cuando trabajé en Selecciones
Ilustradas, yo vivía en Madrid y para mi era una editorial
a la cual yo enviaba los originales y luego salían impresos
y yo lo veía en el kiosco. La relación que tenía
era de viajes esporádicos de Madrid a Barcelona ysiempre
muy cordial, muy agradable. En general, el ambiente de todas las
editoriales es muy agradable porque ahí se ve como se va
cocinando la revista, como surge el estilo y la forma de expresarse
a su vez, de una revista. Particularmente, apenas llegué
a Europa, Toutain estaba con los primeros Particularmente, apenas
llegué a Europa, Toutain estaba con los primeros números
de Zona 84, perdón
de 1984, que era en teoría la revista que yo necesitaba para
trabajar porque mi especialidad es la ciencia ficción. Casi
la revista estaba hecha a mi medida, sólo que en ese momento
ya tenía cubierto todo su staff y entré a publicar
en esa revista muchos números después. Sólo
nos veíamos de vez en cuando y eso significaba un buen almuerzo,
una buena cena, hablar de proyectos. Es un tipo que amaba mucho
el cómic. Siempre es agradable hablar con personas que entiendan
el medio. Lo malo es cuando encuentras un editor que no cree en
lo que hace. Toutain es una persona que apreciaba mucho lo que hacía.
Él era un ex-dibujante de cómics, de ahí que
no era editor sino que era casi colega.
¿Qué distinguía esas dos generaciones
de dibujantes?
Como siempre la gente más joven, aportaba lo más moderno
de Europa y la gente de otra generación, aportaba lo mas
clásico. Yo estaba a mitad de camino. La estética
que había, era bastante universal. Había de todo pero
estaban bastante localizados. Los dibujantes españoles nativos
estaba muy localizados en el estilo americano del norte y luego,
en cierta medida, también aportábamos otro esquema
estético los sudamericanos y eso todo mezclado con el modernismo
que venía de Francia, se hablaba de línea clara. Nosotros,
digo nosotros por Sudamérica, el objetivo era como más
clásico. Siempre tratando de asimilar lo nuevo. En este caso
eran las nuevas tendencias que venían de Metal Hurlant en
Francia. Todo esto fue una época brava especialmente, porque
el consumo de cómic empezaba a aumentar aquí en España
y naturalmente cuanto más se vende, se nos solicita más
trabajo. Al mismo tiempo entraba mucha gente nueva también
y había cupo para todos.
Tú continúas editando con éxito en
muchos mercados, ¿qué enfermedad tiene el mercado
del cómic español?
Desde aquella época dorada... con el tiempo se fue confirmando,
porque a partir del 88 digamos, empezó un declive. Digo 88
por decirte una fecha aproximadamente. Y no se detuvo hasta el año
2000. LLegaron a desaparecer las revistas de cómics, tal
como las conocíamos y aumentaron las ventas de libros y álbumes,
que paradójicamente la mayoría de las ventas que existen,
la producción no es española. Todo lo que se ve mío
acá, es comprado de fuera. La producción la hay en
otro canal, como revistas... el Jueves, pero no es el cómic
tal como lo veíamos nosotros. El panorama... hoy en día
no hay una editorial tal como era la de Toutain que aglutinaba un
porcentaje mínimo del exterior y mayoritariamente del interior,
cosa que ahora creo que es exactamente a la inversa. La mayoría
de cosas que se publican es de fuera. Si hay alguna producción
es mínima de dibujantes locales que trabajan desde aquí.
La mayoría de dibujantes de aquella época ha tenido
que emigrar en el sentido profesional para poder subsistir y este
caso no es solamente en España sino en Europa, en general.
Ese boom del cómic pasó por grandes crisis en Europa.
Lo que se sostuvo a duras penas fue Francia e Italia que ahora en
estos años se ha nivelado un poco y está a un nivel...
pero jamás al nivel que estuvo en esa época.
Con
la incipiente industria que se creó en aquella época,
¿Cómo ha llegado el asunto a esta situación?
Hay cientos de causas, es un tema muy recurrente, en el sentido
de que todos los editores y la gente que le interese esto, nos hacemos
preguntas ... Hay infinitas causas, entre otras cosas, que los tiempos
actuales ofrecen como distracción otro tipo de tentaciones,
que el cómic no deja de estar en vigencia, pero hay mucha
competencia. Yo lo atribuyo a todo lo que es movimientos de ordenadores,
que atrajeron por supuesto la rama de los videojuegos, que en cierta
medida, reemplazan aquella historia que te leías y te imaginabas,
les ponías color con la imaginación, si es que no
venía ya con el color. Hoy los videojuegos están ofreciendo
algo parecido, con el agravante en el sentido de que eso se mueve,
tiene el sonido, cada lector participa de la historia. Hay gente
que ya ha nacido con el ordenador en la mano y el cómic lo
ve como una cosa arcaica, es algo del pasado. Pero luego de los
primeros pánicos, como paso con la TV y el cine, la cosa
se ha ido nivelando. Muchas producciones de videojuegos se basan
en el cómic y al revés, lo mismo que pasó con
el cómic. El cómic y el cine se interrelacionaron.
Las generaciones de los directores de cine actuales tiene cultura
de cómic. Muchos directores han encontrado su aprendizaje
en contar historias o dibujar storyboards, basados en el cómic.
El story-board de una película no deja de ser un cómic
perfectamente desarrollado, sin digamos los globitos del texto.
Tal es así, que los trabajos que eventualmente recibimos,
son storyboards. Dibujamos la acción, plantamos las cámaras,
que ahora con el asunto de digitalización ya no hay más
límite que poner cámaras donde quieras. La libertad
de realizar storyboards es absoluta y ojalá siga así.
Tú eres un autor consagrado y con éxito ¿se
puede vivir exclusivamente del cómic en este país?
Me alegro que me hagas esa pregunta. Si has podido hacerte un pequeño
nombre, quizás sí, pero juntando trabajos especiales:
un poco de publicidad... con todo eso reunido... si la pregunta
va dirigida a alguien que recién se inicia puede vivir de
esto, ya estamos mal, es lo de siempre. Si no publicas no te conoce
nadie y para publicar prácticamente tienes que donar el trabajo
gratis para que te lo vean. Quien puede vivir de eso la única
forma es la que se ha usado siempre; es trabajar en algo rentable
y tratar de trabajar en cómic paralelamente, cosa que hace
que la profesión sea muy penosa y avance lentamente. La esencia
es trabajar todos los días y a todas horas como para tener
un nivel interesante, que se note el aprendizaje y la evolución.
Como me ocurrió a mí, que trabajaba en publicidad
y el cómic lo tenía como en segundo plano. Me equivalió
a perder casi diez años de un aprendizaje, que luego he tenido
que hacer para tener un mediano nivel, pues he trabajado muchas
horas del día, dejando de lado muchas otras cosas. Para vivir
de esto hay que sacrificar muchas otras cosas y claro hay muchos
que, según sus cuestiones personales, pueden lograr o no,
depende de tu familia, depende de donde te radiques, hay muchos
elementos que hacen que sea muy difícil trabajar en esto.
OBRA
As de Pique (Guión de Ricardo Barreiro)- Ed. Record 1976*
La estrella negra*
Ciudad (Guión de Ricardo Barreiro)*
El extraño juicio a Roy el Y – BdeParadiso 1984*
La princesa dormida*
Cuestión de tiempo
Leo Roa – Ed. Dargaud, 1985
Ernie Pike- Guión H.G. Oesterheld
Juego Eterno*
Basura (Guión Carlos Trillo)*
Los ojos del apocalipsis (Guión: del Pra)
El cuarto Poder – Disponible en Norma editorial
La casta de los metabarones 1-6- Disponible en Norma editorial
Overload: el arte de Juan Giménez – Disponible en Norma editorial
Juan Giménez Scketchebook
Toutain; Editados en Zona 84 por capítulos o reeditados:
La estrella negra, Ciudad, Cuestión de tiempo, El extraño
juicio a Roy el Y, As de pique.
La casta de los metabarones 7, Norma editorial.
ELIGE TU JUEGO, J. Giménez. Disponible en Norma editorial
(2002) - NOVEDAD
Nota 1: fechas restantes en proceso.
Nota 2: rebuscando segunda mano, en revistas como Zona 84 darás
con Juan Giménez.
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