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SLUMBERLAND
#2 |
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Otro
suave y poco profundo repaso de clásicos del cómic,
esta vez el espacio exterior...
BUCK
ROGERS, Dick Calkins y Phil Nowlan
Este
personaje nació como Anthony Rogers en la mítica
revista Amazing Stories. Era el protagonista de una novela
corta de Phil Nowlan, titulada “Argameddon 2419 A.D”
que gozaba de aceptación popular. Ante el éxito
se encargaron guiones para varias tiras a Nowlan y el dibujante
elegido fue Dick Calkins. El resultado: el primer cómic
de ciencia ficción de la historia que apareció
por primera vez en el “Courien press” de Evansville
pero con el nombre de Buck Rogers. Buck es un aviador de la
Gran Guerra que inhala unos extraños gases en un accidente
dentro de una mina y duerme para despertar en el siglo XXV.
Rápidamente encuentra una compañera de fatigas,
Wilma Deering. Lo curioso es el nuevo orden mundial. ¡¡China
es el centro de poder!!, los mongoles han invadido norteamérica
y otras zonas, que se halla en una caótica situación,
aunque resiste. La resistencia humana está refugiada
en los bosques, organizándose a modo de comunas, elemento
argumental que cambiará durante la caza de brujas.
Buck tiene una ascensión meterórica hasta alcanzar
el puesto de Jefe de los Rocket Rangers, y luchar así
contra los chinos y contra Killer Kane, al mando de los terrícolas.
Ahora se antojan un tanto descabellados todos los argumentos,
el tiempo no le ha sentado nada bien a este cómic porque
peca de excesiva ingenuidad, aunque Buck Rogers aguantó
hasta 1967. Pero los guiones son demasiado suaves, infantiles
y poco coherentes.. La serie se realizó en su mayoría
en blanco y negro, con una ambientación muy retro y
un estilo que nada tiene que ver con el realismo, aparte de
una confusa narración y escasa sensación de
movimiento, hay cortes muy abruptos una viñeta a otra.
Los artilugios y cachibaches futuristas resultan cómicos
debido a que sugieren elementos que nada tienen que ver con
el espacio exterior: los platillos volantes que más
bien parecen submarinos, barcos o cocteleras volantes, las
armas que parecen de juguete, las escafandras espaciales de
serie Z, los recargados palacios, los vestuarios de los personajes
que recuerdan a armaduras y mallas medievales... en resumen
un futuro un tanto poppie y kitsch, más allá
de Barbarella que ya es decir. El color . Pero como dije es
la primera manifestación comiquera de ciencia ficción,
por lo tanto un clásico popular en toda regla y nos
dejó palabras como zapping que viene de una de las
onomatopeyas usadas para las armas de Buck, ¡Zap!. Nos
dejó seriales de radio y dos de televisión.
El primero de ellos cuyas imágenes prometen diversión
casposa a raudales, con Larry Crabbe, galán de serie
B que protagonizó tres seriales de Flash Gordon. El
segundo, una versión moderna con Jack Palance de villano
y Buck como astronauta de la Nasa desviado de su órbita.
La irrupción de talentosos escritores de sci-fi iniciada
con el gran Edgar Rice Burroughs y cómics como el que
comentaremos a continuación, envejecieron prematuramente
a Buck, pero su respeto se merece como pionero en esto de
los viajes siderales plasmados en viñetas.
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FLASH
GORDON, Alex Raymond
El
maestro Raymond ya estuvo con nosotros hace dos semanas con
el gran Rip Kirby. Esta vez con las aventuras espaciales Flash
Gordon, un personaje concebido para competir con Buck Rogers.
Apareció en las tiras dominicales, directamente en
color, en Enero de 1934. La imponente King Features sindicate
necesitaba un héroe espacial capaz de competir con
el popular Buck. Flash desbordó a Buck Rogers inmediatamente
por varias razones: sus personajes son mucho más elaborados,
los guiones tienen más coherencia permitiendo relecturas
a cerebros más adultos y sobre todo el señor
Raymond que es al cómic lo que Howard Hawks, John Ford
o John Huston al cine americano. Su versatilidad para trabajar
con cualquier género, ya sean aventuras en la selva,
policíacos o ciencia ficción, y conseguir en
todos ellos obras destacadas no está al alcance de
cualquiera. Flash Gordon es un referente de la cultura popular,
se ha adaptado al cine y a la televisión con Crabbe
como dijimos antes pero también con muchos más,
con versiones buenas, malas y desastrosas, también
a la radio y curiosamente al pulp, siguiendo el camino inverso
de otros cómics. El cómic se siguió editando
muchos años. Flash Gordon se nutre de los argumentos
e ideas aparecidos en otros pulp pero nace de la genialidad
de Alex Raymond. El archifamoso argumento: el planeta Mongo
gobernado por el emperador Ming, lleno de orientales (qué
obsesión), se acerca peligrosamente a la tierra, provocando
catástrofes inminentes. El deportista olímpico
Flash Gordon y la joven Dale Arden, saltan en paracaídas
de un avión en llamas, yendo a caer en el jardín
del laboratorio de Hans Zarkov, que intentando desviar al
planeta ha perdido la razón. El doctor Zarkov obliga
a los jóvenes a embarcar con él en misión
espacial, rumbo a Mongo, para salvar la tierra. Allí
caerán en las garras Ming, y conocerán extrañas
criaturas: los Hombres Halcón, Los Hombres León...
que luchan entre sí. En fin un caos. Los personajes
aquí si tienen vida propia y un comportamiento humano,
aunque se hallen en un mundo de fantasía que nada tiene
que ver con la realidad. El dibujo es todo lo contrario que
en Buck Rogers, excelente. Las páginas de Raymond presentan
un mayor cuidado en la composición, la estructura ,
la aplicación de los colores, los fondos, el movimiento...
Donde Calkins resultaba horterilla, Raymond ejecuta a la perfección
consiguiendo un estilizado y encantador universo. La ambientación
de ambos cómics así como sus referencias, son
muy similares, pero he aquí la diferencia entre el
buen dibujante y el maestro. Flash Gordon tiene una fabulosa
y muy elaborada página en español que recomiendo
para quien quiera saber más cosas de Raymond y Flash:
http://escena.ya.com/temerario/index.htm
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EL
INCAL, Moebius y Alejandro Jodorowsky
Salto
en el tiempo hasta los 70. Alejandro Jodorowsky y Moebius
estuvieron trabajando muy duro durante 10 años para
sacar adelante la adaptación de la excepcional novela
de Frank Herbert, Dune. El proyecto prometía mucho
y circulan muchos rumores sobre lo que pudo haber sido y no
fue. Relacionados con el asunto oficial o extra oficialmente,
implicados estaban: Orson Welles, Gloria Swanson, Dalí
para algunos papeles, Moebius y H.R.Giger para la dirección
artística, Pink Floyd para la música y Jodo
con Dan O´Bannon que casi acabó loco aunque después
se recuperó para Alien.
Demasiado bueno para que pudiera salir adelante, lo cual supuso
una tremenda frustración. Años después
el chamán chileno se resarciría con La casta
de los metabarones en colaboración con Juan Giménez
, muy similar a Dune, aunque él se empeñe en
decir que su verdadero Dune acabó plasmado en la revolucionaria
obra que nos ocupa. El incal comenzó su andadura en
las páginas de Metal Huralnt, en los años 80,
aunque su origen como hemos visto, se remonta a tiempo atrás.
Está compuesto de seis capítulos aunque la serie
ha sido ampliada con el título de Después del
Incal. Existen ya tres álbumes. Pero la obra cumbre
y clásica son los seis primeros capítulos, esos
fueron los que trastornaron los cánones del cómic
de fantasía, los publicados en los entrañables
tomos grises futuristas 80´s de Metal Hurlant. Se trata
del cómic de fantasía épica y ciencia
ficción futurista más sorprendente de cuantos
se han hecho. El guión, fruto de la abismal imaginación
del controvertido chileno nos sitúa en un futuro multidimensional,
onírico, metafísico y mitológico, donde
un detective de baja estofa, un don nadie llamado John Difool,
tiene la posibilidad de ver realidades que escapan al resto
de humanos. Difool se ve inmerso en una cosmogonía
extraña repleta de divinidades y bestias monstruosas
que le queda grande. Tendrá que adaptarse a las nuevas
situaciones y po. El Incal es su viaje junto al pajarraco
Deepo, por los confines de la realidad en busca de la luz.
No olvidemos que Jodorowsky es “un ladrón que
lanza plátanos a la luz de la luna” como el mismo
dijo, decidle un día que os lo explique. Consigue crear
historias con entretenimiento y autoafirmaciones, pero su
intención es que ayuden a la gente a pensar. Nuestro
psicomago nos hace terapia para que pongamos atención
en todos los detalles de la narración. El método
de trabajo de Moebius y Jodo es el siguiente: el chileno comienza
a charlar sin parar sobre el guión que tiene en su
cabeza y notas mientras el estratosférico y veloz dibujante
francés va resumiendo gráficamente la información
para luego trabajar con más detalles. Aunque
a veces se niega a dibujar cosas, entonces otra vez la psicomagia
o tal vez un porro de yerbabuena, le hacen cambiar de opinión
o cerrarse aún más en banda. Una anécdota
relacionada con esto es la segunda y ya mítica página
de El incal negro, con Difool cayendo por la suicide avenue.
Un montón de meses le costó al chileno que Moebius
por fin aceptara incluir esa viñeta. A los genios se
le perdonan las manías, Jean Giraud es otro dibujante
imprescindible en la historia del cómic. Un estilo
clarísimo, depurado, con una paleta de colores impresionante.
La imaginería del francés para las bestias y
criaturas es tremenda, son únicas y excepcionales,
así como sus fondos y texturas lisérgicas. El
incal lo agradece en sus impresionantes páginas de
batallas, ciudades futuristas y dimensiones paralelas.Lo único
parecido a la realidad son los humanos. Moebius es un artista
rompedor, un referente a seguir por cualquier dibujante que
empieza, una institución en Francia, donde sí
se reconoce el trabajo de los profesionales del cómic.
Como guionista suele remitirnos a territorios más oníricos
y personales si cabe, con obras como Arzak, El mundo de Edena
o el Garaje hermético. Cuando colabora con guionistas
nos ofrece también maravillas como Blueberry, Jim Cutlass
o El corazón coronado, otra colaboración con
el chileno zen. Jodorowsky tiene 73 años y es producción
constante, aunque los medios solo le saludan cuando saca un
libro, disponibles todos en Siruela, y suponemos que lo harán
si la película que tiene en proyecto con Mr. Manson
y Johnny Depp, Abelcaín. Pero en cómic no para,
en Francia es unos de los autores de tirada media, lo cual
se traduce en 150.000 ejemplares de primera tirada... qué
lejos andamos. Trabaja con Bess, Boucq, Beltrán, Charest...
los más grandes del momento. Publica en la nueva era
Metal Hurlant, de la que ya podemos disfrutar el segundo número
a pesar de su formato reducido. También tenemos Juan
Solo y Bouncer, poco convencionales westerns que ya están
en nuestras tiendas. Vive del cómic, el tarot y la
psicomagia lo hace gratis. Fando y Lis, El Topo, Santa Sangre
y La montaña mágica son clásicos del
cine, sus apariciones públicas son todo un espectáculo
y bueeeeno, mucha gente dice que es un charlatán y
un cuentista, nosotros añadimos que muy sincero y entretenido.
Pues a comprar El incal antes de que llegue Steven Soderbergh
y nos haga un bodrio como hará con la novela Solaris,
otro libro necesario. Bueno, que se me va a olvidar lo importante,
está reeditado en Norma editorial, desde el 2001. |
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CÓMICS NECESARIOS
Para
terminar no podía callarme el Hellblazer de Richard
Corben y Brian Azzarello, guionista de 100 Balas. El sureño
de 62 años está volcado en el cómic y
bienvenido sea. Es uno de los autores de culto en spacerockheaters.
Después de Banner, curiosa adaptación de Hulk
realizada también con Azzarello, nos llega este impresionante
Hellblazer Tiempos difíciles de D.C. Uno de los personajes
más salvaje y elegante del cómic en los últimos
años, John Constantine, pasa una temporada entre rejas
y allí va encontrar la más baja escoria dispuesta
a meterle carne en su culo en cualquier despiste. Ellos
no saben que Constantine lo ha vivido casi todo, ha hecho
pactos con el mismísimo satanás, tiene contacto
con dimensiones sobrenaturales y sobre todo que tiene las
pelotas muy bien puestas. Con su paquete de Silk Cut y su
gabardina soluciona cualquier asunto que le incumba, tiene
amantes dispersas por el mundo y es capaz de traicionar a
su mejor amigo. El personaje se mantiene fiel a sus principios
en Tiempos difíciles, aunque esta vez con el uniforme
del trullo. El guión de Azzarello es violento y despiadado,
con un mundo carcelario sórdido, lleno de mierda y
sin esperanzas. El espectáculo de color de Corben y
sus peculiar uso de las anatomías cambia por completo
el aspecto de la serie, aportando mucha fuerza visual a la
historia. Corben y Azzarello nos vuelan la cabeza con este
primer número y esperamos la continuación, así
como la adaptación de Cages que pronto estará
en nuestras tiendas.
Por último David Boring del reputado autor de Ghost
World, Daniel Clowes. Esto es totalmente distinto a lo que
nos tiene acostumbrados. No está publicado en capítulos
anteriormente, se trata de una novela gráfica en toda
regla en la que Daniel Clowes nos introduce en un mundo adulto
que da miedo en comparación con Ghost World. Vuelve
a demostrar gran habilidad para retratar la dimensión
tortuosa y dubitativa de los humanoides de un modo realista
y creíble, situándonos en la américa
de finales del siglo XX. En este cómic tiene la capacidad
de hacer al lector plantearse su propia existencia. Tiene
sus personajes más complejos y elaborados por el autor
hasta la fecha. También está en nuestras tiendas
el nuevo Bola 8, pero aún no cayó en mi manos.
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| Aleister |
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