AZKENA 2005
 
Otro año más, Spacerockheaters se echa a la carretera en busca del mejor rock. Con rumbo a Vitoria y con el recuerdo de anteriores ediciones, nos mentalizamos de que el Azkena Rock Festival de este año va a suponer un evento difícil de olvidar. La expectación era máxima teniendo en cuenta lo variado del cartel al que nos enfrentábamos en esta ocasión. Se podría decir que era un cartel para tres tipos de público muy concreto: para los amantes del rock sureño, bandas como Gov’t Mule, Drive by Trucers o Rose Hill Drive; los fieles al punk encontrarían bandas como Bad Religión, Juliette and the Licks, Towers of London o Social Distorsion; y finalmente, todos aquellos seguidores de los tan añorados Kyuss (que dicho sea de paso, todos sus miembros han pisado este escenario, la lástima es que no lo hagan juntos) y el sonido stoner con Queens of the Stone Age, Masters of Reallity o Brant Bjork. En cuanto a la organización del festival, hay que decir que fue excepcional. La disposición de los dos escenarios frente a frente, la calidad del sonido, el nivel de los grupos y el buen ambiente hacen que el Azkena sea uno de los festivales con más futuro del país.
En fin, que como buenos amantes del rock no podíamos faltar a esta cita y aquí van nuestras memorias de lo allí sucedido:

Towers of london

Los ingleses fueron los primeros en subirse al escenario principal. Salieron con ganas de meterse en el bolsillo al todavía escaso público asistente. Este quinteto parecen estar hartos de las tendencias musicales de su isla y su actitud. Reaccionan enérgicamente contra la imagen y la puesta en escena en el escenario de estas bandas que cada día proliferan como setas. Esas son sus intenciones y en verdad lo demuestran. Su música anda a medio camino entre el punk gamberro y el rock and roll angelino de finales de los ochenta. Himnos fácilmente reconocibles, riffs potentes y una actitud en el escenario que se merecían más reconocimiento por parte del público. El cartel guardaba tantas golosinas que Towers of London tuvieron que tocar a una hora que no les hizo justicia. Aparte, su actuación se vio ensombrecida quizá por ciertos problemas técnicos, pero gracias a su puesta en escena, a grandes temas y su actitud 100% hard rock estos londinenses, que de momento tienen publicados dos singles, calentaron los motores de los allí presentes.
El buen sabor de boca que dejaron estos chicos no hacía más que presagiar lo que sería una de las mejores ediciones del festival.

Rose Hill Drive

A pesar de ser una banda joven y apenas conocida, Rose Hill Drive demostraron en esta actuación de qué madera están hechos y cual es su visión de esta religión que llamamos Rock. Para muchos (entre los que se incluye el que escribe estas líneas) esta banda de Colorado fue el gran descubrimiento de esta edición del Azkena. Este Power trio formado por Jake Sproul al bajo y voz, Daniel Sproul a la guitarra y Nate Barnes a las baquetas, demostró tener algo más que huevos en su actuación rebosante de Rock sureño, Rock duro, jamb bands y muchas influencias más. De destacar fueron sus brillantes versiones de dos de sus ídolos: Black Sabbath y Led Zeppelín. Y digo brillantes no sólo por la excepcional interpretación, con un voz envidiable, sino por el gusto demostrado en la selección de los temas, nada más y nada menos que Fairies Wear Boots e Immigrant Song. Como anécdota a destacar destacaremos el mal rato que la banda, y en especial su guitarrista, soportó a causa del calor. Y, es que tocar a las 5:30 de la tarde con el sol y una temperatura asfixiante no tiene que ser agradable. De hecho, el propio guitarrista, empapado en sudor exclamó con sofoco “it’s hot here”.

 

Masters of Reality

El Azkena ofrecía otra de sus delicatessen. Nos trajo la única actuación de Master of Reality en este 2005. Comandados como siempre por Chriss Goss, los norteamericanos no se dejan ver por nuestras tierras, por lo que la expectación por ver a esta banda era mayúscula. Hay que recordar que Mr Goss ha sido una de las piedras angulares de la música de los últimos 20 años. Productor de bandas como Kyuss, Goss se ha caracterizado por ser la mano que asoma en la sombra. Sin él sonido stoner no sería lo mismo.
Y aunque el reconocimiento se lo han ido llevado otros, la carrera de los americanos ha ido ganándose el reconocimiento por parte de crítica y público.Gente como Mark Lanegan han querido colaborar en sus discos. Resultado de esto mismo es su maravilloso High noon in Ámsterdam que sonó en Vitoria, eso sí sin Lanegan acompañándolos.
Dejaron a un lado temas mucho más relajados de su último disco Give us Barrabbas para decantarse por terrenos más oscuros y pantanosos. Temas como Deep in a hole sonaron contundentes, con Goss ejerciendo de maestro de ceremonias. Sonidos desérticos y atmósferas envolventes acompañaron a un sol que no nos daba tregua.
En el centro de escena Goss llenaba literalmente el escenario. Este gran hombre ha compuesto temas como The Blue Garden que en directo suenan ya a clásicos

 

Drive by Truckers

Personalmente, esta era una de las bandas por las que tenía más interés. Y es que la magistral fusión que esta banda realiza de Rock sureño con melodías vocales al más puro estilo Afghan Whigs enganchan a cualquier amante de la buena música.
Su directo, tal y como esperaba, fue tan grandioso como variado. En él, se recogieron temas de su ya larga carrera incluyendo cortes de su aclamado Southern Rock Opera o de su último disco The Dirty South.
El concierto tuvo momentos inolvidables en los que la banda demostró una actitud, un saber estar y un gusto increíbles.
Tras verlos sólo puedo decir que espero que vuelvan pronto y nos ofrezcan la oportunidad de verlos en una sala pequeña en medio de una atmósfera más intima y cercana.

 

Gov’t Mule

¿Qué decir de esta banda a estas alturas y teniendo en cuenta que nos visitaron recientemente? Si algo dejaron claro tras su actuación es que cada directo de los Mule es una experiencia única e irrepetible. Desde luego este, ahora, cuarteto no deja indiferente a nadie. O los amas o los detestas. Si eres un amante de las jam bands y de la música hecha con el corazón, entonces te gustará este grupo, pero, si por el contrario te decantas por temas breves y directos, entonces puede que te aburras en su concierto. Y esto exactamente es lo que se vio en el Azkena, teniendo en cuenta lo variado en cuanto a géneros del cartel, el público se divirtió y aburrió a partes iguales.
Puesto que mi caso es el primero, diré que a mi me parecieron increíbles. Entre su magnífico repertorio, más rockero y agresivo que en otras ocasiones, sobresalió una brutal versión del clásico de los Zeppelín I Can’t Quit You Baby de unos 15-20 minutos (difícil es de precisar cuando te lo estás gozando) de auténtica magia.
El nivel que dejaron patente sobre el escenario hace difícil, con todos mis respetos hacia Wilco, la tarea de tocar tras ellos. Desde luego hay que echarle valor, y los Wilco lo hicieron.

 

Wilco

Otros que repetían visita en el mismo año. Lo tuvieron realmente difícil para superar la magnífica actuación de los Mule. Pero Wilco, a diferencia de los Mule tiene más acogida entre el público español, quizá por lo heterogéneo de su música que agrupa entre sus fans a gente muy dispar. La banda ofreció una de las mejores actuaciones del festival. Su música rezuma rock, melodía e intensidad. Desarrollos instrumentales como en The Muzzle of Bees o At least is what you said dejan claro la grandeza de su música. Wilco tiene una trayectoria muy sólida, los temas en directo suenan muy trabajados y la banda está a la altura de los grandes.
El grupo se puede permitir tocar dos horas o más tranquilamente. Eso es lo que demostraron en su anterior visita a España. En Vitoria fueron la banda sorpresa del día anterior, tocaron otras dos horas de su ya considerablemente amplio repertorio y sin cansarse. Y Al día siguiente repitieron, pero dados los imperativos de organización se limitaron a tocar una hora y cuarto. Fue suficiente para poder disfrutar de temas de su último disco, intercalados con alguno de su, quizá excesivamente laureado e intimista, Yankee Foxtrot Hotel o del fantástico A.M..
Tweedy no se caracteriza por ser un frontman al estilo Iggy Pop, sino todo lo contrario, no obstante tuvo la delicadeza de reírse de sí mismo al comentar que a continuación iban a tocar su único tema alegre. Terminaron con otra pieza hipnótica, Spiders Kidsmoke, no carente de intensidad y contundencia.

 

Social Distorsión

Después de repostar nos dirigimos al escenario principal, donde a partir de ese momento se desarrollaría el resto de las actuaciones.
Otra vez de vuelta a los escenarios Social nos tenían preparada una noche que se mezclaba con la nostalgia y el la nueva vertiente de los social, mucho más rockera. La publicación de un disco de los Social como es Sex Love And Rockandroll es una garantía de un buen ejercicio de punk. Pero está claro que sus devaneos por el country han hecho mella en Mike Ness. Realmente le vino bien, la música suena más llena y divertida y la incorporación de un piano hizo que los temas sonaran perfectos.
Discursos generacionales con chaval incluido aparte, Social Distorsion superaban la difícil tarea de convencer en su comeback. Lo hicieron y con creces. Es agradable ver que esta banda se mantiene, esperemos que por mucho tiempo.

Deep Purple

Las viejas glorias nunca mueren... aunque en ocasiones, y sin desearle ninguna desgracia a nadie, sí deberían desaparecer. No vamos a decir que su actuación fue lamentable ya que eso sería exagerar las cosas, sin embargo, lejos quedaron aquellos días de gloria y energía.
Los Deep Purple de hoy en día son todo menos Deep Purple. Salvo por algunos temas y la presencia de Ian Gillan no son más que un reflejo barato de la grandeza de antaño.
Con temas clásicos y modernos por igual, el concierto hizo evidente la pérdida de la capacidad vocal de Gillan, así como la falta de gusto o la poca vergüenza (según se mire) de alguno de los nuevos miembros. Si hubiera que poner la mira sobre alguien, ese sería sin duda el teclista que en medio de un soporífero solo de órgano se atrevió a tocar ¡¡La Guerra de las Galaxias!! En fin...
Ni la ayuda de Warren Haynes, que dicho sea de paso, podía haber escogido otro tema (no Smoke on the Water) para colaborar con ellos, sirvió para salvar un barco que hacía aguas por todas partes.

 

The Dwarves

Era tiempo para el punk gamberro de los Dwarves. En verdad, y me duele decir esto, no resultaría muy difícil superar una actuación tan mediocre como la de Deep Purple, pero ya era muy tarde para levantar los ánimos de los que allí nos encontrábamos. Y eso se notó en un descenso de público. Los que allí nos quedamos disfrutamos de lo lindo con el desenfreno y, por momentos caos sónico que reinó en la actuación de los americanos.
Nick Olivieri acompañaba otra vez a esta banda que hace temas tan fugaces como sus directos. No obstante, es inevitable que una banda como esta se te quede grabada en la memoria. Su innombrable guitarrista en pelotas, los voces psicópatas de Olivieri y Blag hicieron todo lo posible para conseguirlo.
la violencia sonora de estos energúmenos marcó el fin de la velada. A pesar de eso el Azkena se mantuvo abierto para saciar a los más noctámbulos. Las sesiones de los djs dieron paso al nuevo día que amanecía con resaca preparado para más rock.

Brant Bjork and The Bros

Ataviado con unos vaqueros azules y camiseta negra, Brant BorjK se presentaba sobre los escenario de Vitoria. Le acompañaban The Bros, trío que se encargó de crear a lo largo del bolo una densa base, ideal para disfrutar en el estío veraniego. Era otro momento, dentro del festival, para disfrutar de otra de las grandes figuras que campan a sus anchas por los terrenos del stoner.
Si algo hay que reconocer a este tipo es que tantos sus discos como aquí, su directo, tienen un sonido increíble. Sonó hipnótico. La banda repasó temas de esos grandes Jalamanta y Brant Bork and the Operator. Por mometos, el concierto parecía no seguir una estructura fija, Bjork lo planteaba como una jam; el grupo enlazaba temas que mantenían una sólida base rítmica y brant era el encargado de pulirlos con su guitarra.

Electric Six

Con su segundo disco en la calle Electric six parecen contar con un gran número de adeptos, capaces de aguantar unas condiciones climáticas realmente duras. Con el sol otra vez castigando nuestras nucas los de Detroit ofrecieron al público un cóctel de rock and roll, punk y new wave. El quinteto procuró que la audiencia pasase un rato agradable. Humor y música rock siempre se han dado la mano y eso intentaba demostrar su frontman.
Su último disco no tiene el gancho de su predecesor, ni tampoco la repecusión de éste, algo que se evidenciaba en la reacción de la gente ante temas como Danger -High Voltaje-. Las canciones de Señor Smoke no llegan a convencer, son rockeras, pero siguen el mismo patrón y no llegan a aportar gran cosa.

Juliette and the Licks

Han pasado diez años desde que pudimos ver por primera vez a Juliette Lewis hacer sus pinitos en un escenario. Corría el año 1995 y en las carteleras se estrenaba Días Extraños, un film futurista (para el momento) en el que se mezclaban oscuridad, suciedad, voyeurismo y asesinatos a partes iguales. En este ambiente encontramos a una Juliette que se luce con bastante fortuna versioneando a PJ Harvey.
Pues bien, han pasado diez años y encontramos a esta misma Juliette acompañada por su banda The Licks haciendo una demostración de entrega en el escenario. Y es que, esta chica que alimentó nuestro morbo en El Cabo del Miedo, sabe como moverse y soltar una buena dosis de actitud rockera. Sin embargo, ya en el plano musical hay que reconocer que Juliette and the Licks no nos ofrece nada nuevo, o dicho de otra forma, es más de lo mismo: punk rock directo. De destacar fue el homenaje que se marcó interpretando un tema de uno de sus ídolos: el gran Iggy Pop.

Beasts of Bourbon

Tras un largo período de separación, esta edición del Azkena nos permitió disfrutar con el regreso, con su formación original, de una de las bandas más inclasificables y agresivas que nos ha dado Australia. Con el carismático Tex Perkins a la voz y Spencer P. Jones a la guitarra, las bestias del bourbon ofrecieron un concierto enérgico y variado, una demostración de poder y gusto que sería agradable ver con mayor frecuencia. En su actuación, plagada de influencias de todo tipo, no faltó una magnífica versión de sus compatriotas AC DC, nada más y nada menos que Right On. Pero no fue éste el único homenaje en forma de versión que nos ofreció la actuación de las bestias, las melodías de los Rolling Stones y de Hound Dog Taylor también estuvieron presentes dejando patente la versatilidad de los australianos. Asimismo, la influencia de otros grandes del rock también se hicieron notar ya que, aunque no hicieron ninguna versión, el espíritu de Iggy Pop también estuvo presente, tanto en sonido como en actitud. Sin duda Beasts of Bourbon ofrecieron una de las actuaciones más enérgicas y auténticas de este festival dejándose literalmente la piel en el escenario con un Tex Perkins arrastrándose por los suelos. Francamente grandiosos, genuinamente auténticos.

Televisión

Televisión al completo volvieron un año después a España. Otra vez a un festival, éste más rockero. Bien es cierto que a quien esta banda nunca le haya interesado demasiado, habrá encontrado el concierto algo falto de gracia. La actitud de Televisión no se caracteriza precisamente por ser la más activa del punk, pero tampoco lo es su música. Verlaine y los suyos repasaron grandes temas de su más recononcido album Marque Moon y los intercalaron con otros de Adventure y , más actual, Televisión.
Quien suscribe siempre a adorado a este grupo y la oportunidad de escuchar por primera vez en directo Tom Curtain y los desarrollos sin fin de los temas, era un momento único.
Y desde luego hay que romper una lanza a favor de ellos. Puede que sean unos aburridos en el escenario, pero al menos musicalmente se mantienen muy frescos. El concierto sonó como tenía que sonar, las canciones las ejecutaron perfectamente y para la edad que tienen eso ya es decir mucho. Hay veces que te la juegas con estos grupos.

Bad Religión

La cita era obligada para los muchos seguidores de esta ya mítica banda de punk californiana y no parece haber sido una decepción para ellos. A pesar de haber pasado recientemente por nuestro país, muchos se mostraron entusiasmados por esta nueva visita.
Personalmente, esos ritmos acelerados acompañados por melodías machaconas no son precisamente de mi gusto. Sin embargo, los muchos asistentes a su show parecieron mostrarse felices por el recital y las ganas con los que la banda los obsequió.
La actuación duro una hora y veinte minutos aproximadamente en los que los fans más acérrimos disfrutaron bailando, moviendo sus cabezas y brincando con energía. Al finalizar, las caras reflejaban satisfacción por el espectáculo ofrecido.

The Pogues

Como un pelotón de fusilamiento los irlandeses se colocaron el escenario de tal forma que todos estuviesen en primer plano, siendo todos los protagonistas de uno de los momentos de más desenfreno del festival. Acompañados por instrumentos folk y alcohol recorriéndoles las venas, The Pogues se ganaron al público desde el primer tema. Por momentos podías reconocer en su música el vínculo que existe entre un primer Nick Cave y la música de estos alocados.
Durante su actuación hubo tiempo para todo: política, mujeres y alcohol. Imagino que pasar una velada debe ser realmente divertida.

Queens of the Stone Age

Después del folk etílico de The Pogues el festival preparaba el terreno para vivir dos de los pesos pesados del evento: Queens Of The Stone Age y Monster Magnet.
A pesar de que en este segundo día, caída la noche, el frío pilló desprevenidos a los más frescos, no hubo tiempo para sentir ningún tipo de flaqueza. Llegaba el turno de Queens Of The Stone Age y, más tarde, Monster Magnet
Las reinas acaban de publicar Lullabies to Paralize, con lo que parece que Josh y los suyos (esta vez sin Nick Oliviery en la formación) se mantienen cómodos en su sonido. Las canciones de su último Lp vuelven a recoger el espíritu stoner de sus inicios. Lo suyo es la contundencia, y así lo demostraron en la actuación que ofrecieron el sábado en el Azkena. Con un repertorio que no da lugar a concesiones y una contundencia sónica casi demoledora los Queens nos tuvieron contentos a todos.
Hubo para todos los gustos, temas directos y enfermizos hasta momentos de pura hipnosis stoner, con desarrollos que nos evocan a lo que todos añoramos. (No hace falta ni mencionarlo).
Quizá bajaron el listón en algún momento del concierto. Incluso lo que parecía que iba a ser una colaboración de las que dejan historia, con Chris Goss acompañándoles a la guitarra, no cumplió las expectativas que todos nos creamos.
Sin embargo todos recordaremos su actuación como una de las más destacables de esta cita veraniega.

Monster magnet

Con un más que agradable sabor de boca gracias a los Queens llegaba la hora de volver a tener a Monster Magnet por nuestras lindes. Tras su cancelación en su última gira los Magnet volvían con Ed Mundel como único guitarra y Dave Wynford cubriéndole las espaldas en algún tema.
Con dos plataformas instaladas a ambos lados de Wynford, tanto guitarrista como bajista tuvieron en estos artilugios una fuente inagotable de entretenimiento y lucimiento personal.
Lo que allí ofrecieron Monster Magnet fue una demostración de solidez y madurez musical La banda empezó fuerte, recurriendo al grandioso lp Dopes To Infinity. Le siguieron temas de sus ya seis discos. Y aunque la voz de Mr Wyndford se resintió en algún momento, ofrecieron un fin de fiesta perfecto. Riffs muy Stooges, ácidos desarrollos y muchas guitarras.
Después de ofrecer una actuación corta y excusarse con que tenían que coger un avión nos dejaron sin tiempo a reaccionar. Y allí nos quedamos, atónitos y con la boca abierta después de vivir un fin de semana de auténtico rock and roll. A ver qué nos depara el futuro. Las metas que se han impuesto los organizadores de Alkena son altas: Neil Young y The Black Crowes. Nos frotamos las manos esperando.

 
Textos: Charlie Brigante, Raunch Pepe
Fotos: C. Brigante