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Este año la cita festivalera de otoño estaba en el país vecino. Ya habíamos intentado asomarnos algún año al Barreiro Rocks pero siempre nos fue imposible. Este año no había excusas y más aún después de que los interfectos hubiesen venido a presentarlo a Cáceres con THE ACT-UPS, su banda madre y quedar absolutamente convencidos que la cita era ineludible.
Así que Ulysess Thremin, Lazy Juanma, Chikatila y un servidor, nos colocamos como pudimos en el kanutomovil y pusimos rumbo a Barreiro, dejando atrás ciertos problemitas como el secuestro que sufrió a última hora Ulysess en su trabajo, del cual pudo escapar o la rotura por parte de un gracioso del único retrovisor vivo del coche.
Llegamos sin problema al lugar del festival donde nos encontramos a los organizadores en plena tarea ultimando los últimos flecos y a Pedro batería de Act-Ups, que nos ofreció sus casa como lugar de descanso para el fin de semana y al que estaremos, junta a su compañera Ana, eternamente agradecidos por su hospitalidad.
Después de una opípara cena de nacos de porco preto y vino de la tierra, llegamos con la hora pegada al recinto.
El lugar era el campo desportivo os ferroviarios. Los conciertos se celebraban en la cancha de basket que contaba con un reservado a modo de bar, donde se podía descansar en sillones y sillas, con mesas. Destacar los precios populares alabados por todos: cervezas, refrescos y sándwich a 1 euro, cubatas 3 euros, algo de lo que deberían aprender más de dos Ali-Babás de la hostelería.
VICIOUS FIVE
No pude prestar toda la atención que debiera a los portugueses Vicious Five ya que llegamos con el show ya comenzado y el reconocimiento del terreno y aclimatación fueron un poco más lentos que de costumbre. Mucha energía, un cantante quizá excesivamente sobreactuado pero pletórico de fuerzas con un sonido que me recordó por momentos a los extintos “At the drive in”. Un buen show para poner en marcha el tren.
BLACK TIME
Trío inglés ubicable entre los coordenadas de the Cramps y Pussy Galore aunque bastante más accesibles, gustaron mucho durante la hora que estuvieron en escena. De inmaculado negro con preciosa bajista y mucha elegancia en sus maneras de proceder en el escenario que contrastaban con la potencia de su sonido. Entretenido y bien ejecutado, no ofrecieron nada ya conocido pero lo ofrecieron bien.
BLOOD SAFARI
Me avisaban los gemelos antes del chou que el guitarrista era muy bueno, provenien te de THE PARKINSONS y que no perdiera detalle. No hablaban en vano. Un auténtico huracán que eclipso por entero a toda la banda, espídico, animalesco y muy efectivo con las seis cuerdas, sudó litros de azufre para llevar en volandas a su grupo, como fue llevado él cuando saltó al foso y a ostia limpia arrampló con las protecciones para mezclarse con el público. Un cantante efectivo, con una pinta de primo tercero de Tony Soprano, nos dieron candela punk rock salpimentado con aires cincuenteros y alta graduación hooliganera. Si alguno estaba aún con la caraja, se la quitaron instantáneamente.
ATOM RHUMBA
Con una mayor sintonía sónica con GALLON DRUNK y THE DRONES, ATOM RHUMBA puso la nota más heterogénea del día. Presentando lo que será su próximo largo ”Amateur Universes”, del que pudimos escuchar algunos temas que saben a gloria, dieron un gran concierto, sonando lo más granado de su discografía. Aún me vuelvo loco con la línea de bajo de “Gone” o el burranquismo de “Abstrac blues” (con la que las autoridades decidieron que acabase el concierto), dos especies muy distintas que habitan en un mismo mundo. De lo que no queda ninguna duda es que si no se pierden en su propio universo, no se donde tendrán el techo. Una dura responsabilidad para quienes han grabado algo como “Backbone Ritmo” y han llegado donde han llegado por méritos propios. El reto y la lucha serán con ellos mismos.
Terminado el festival, quedaba la fiesta en la Sala Carvoeira, donde, a pie de pista, actuaban GREEN MACHINE, que en palabras de NICK NICOTINE serán la nueva sensación del país vecino. Pues bien, sangre y huevos no les faltan. A medio camino entre Tight BROS, Zen Guerrilla o Flaming Sideburns literalmente arrasaron la discoteca. El cantante necesito un exorcismo al terminar la actuación al igual que gran parte del público. High energy con toques soul con propulsión a chorro. Bailongo, divertido y potente con claro marchamo Detroit . Gira por España ya!!
Para gran parte de personal lo mejor del día.
SEGUNDO DÍA
Llegamos así al segundo día de vida en Portugal. Después de porfiar con el servicio de taxis de la ciudad (al final llegamos a la conclusión de que en realidad era una coña y no existía) nos pasamos el día paseando como ovejas hasta casi morir deshidratados (parar era de cobardes) por la parte histórico-mohosa de Lisboa, sorprendente lugar, tan bonito como arrabalero, lleno de camellos y tiendas de moda . Cuando ya estábamos suficientemente cansados volvimos a la morada de nuestros anfitriones para dar buena cuenta de otra suculenta pitanza a base de animales muertos y al gimnasio!!
Esta noche contábamos con refuerzos llegados desde la provincia africana de Extremadura y había que echar el resto.
THE FATALS
Mientras me avituallaba en la barra, el suelo y las paredes comenzaron a temblar: había comenzado la actuación de los franceses THE FATALS. Guarros Como ellos sólos atentaban contra la integridad auditiva del personal a un volumen despierta muertos. Garaje escuela Crypt y ramalazos motorizados vía Zeke son las armas de este combo, donde hay más de lo que parece si no se empeñasen en esconderlo tras una manada de rinocerontes, aunque esta sea una de sus señas de identidad. Disfruté como un cerdo en un barrizal arrepintiendo luego en el viaje de vuelta cuando empecé a recoger trozos de tímpano en el coche.
WAU Y LOS ARRGGSSSSSSSS
Sin duda el grupo con menos clase que he visto en mi vida. Auténticos dibujos animados pintados por el Crumb más triposo y degenerado, la antítesis de lo que se pueda ver en la portada de la “Vanidad”. Ensayar también me pareció que lo hacen poco, pero que cojones!!! Son lo que son, no engañan a nadie y divierten a la plebe con su garaje sixties dislocado. La gente acabó moviendo las caderas y disfrutando, animados por la ingesta de alcohol y llevados en volandas por el vocalista, un excelente maestro de ceremonias en el Napa. Para nuestro querido Lazy Juanma, guerrillero sixties, fue lo mejor de la noche y como gritaba después “La evolución para los imperfectos”.
Nubes negras se tornaron en el festival. GALLON DRUNK habían suspendido el día antes en Madrid por afonía y problemas en el pie del batería, con lo que parecía que no iban a tocar y, por si fuera poco, The Drones no aparecen y su hora de comienzo en inminente. Los pobres organizadores al borde del infarto cardiaco. Menos mal que finalmente todo se arregló…
Y saltaron GALLON DRUNK a escena, supliendo a THE DRONES que aún no se sabía si tocaban o no. A las pocas canciones ya se tenían noticias de que los australianos andaban por el recinto y cuando parecía que las aguas del mar rojo volvía a su cauce...zas!!!, se rompe la batería de los ingleses y hay que parar.
Hasta ese parón, GALLON DRUNK ofrecieron un show enérgico, muy rítmico aunque por momentos excesivamente obtuso para mi gusto. Con el cantante poniendo a prueba su capacidad física tocando la guitarra, aporreando los teclados y cantando con el micrófono a un metro del suelo. Una vez pasada la sorpresa, la avalancha sónica dejó de motivarme y el paréntesis por el reventón de la batería, unido a bestial catarro, me invitaron a irme a sentar un rato al bar y estar un poco vivo para el show de los aussies. En las últimas canciones me incorporé a seguir el show pero ya no fue capaz de meterme en la maraña sónica que explotaba desde las tablas. Un show que encantaría a sus fans (fue el show que contó con más público) pero que en mi caso no pasó de curioso, sudoroso, bien ejecutado, enérgico pero sin producirme ningún tipo de sensación caliente, cosa que si pasó con Lazy Juanma al que calentaron hasta que echó esputos por la boca, pasando a ocupar la lista de sus grupos más odiados en el número 1. Ahorraré epítetos por que los gastó todos y ninguno bueno.
THE DRONES
Mucho y bien se está hablando de este combo australiano. La cuestión era comprobar como se las gastaban encima de un escenario y de que forma iban a trasladar la intensidad y lo retorcido de sus composiciones a las tablas sin perder un ápice de su fuerza. Solamente me queda decir que sufrí un shock por momentos a pesar de mi maltrecho estádo físico producto de la gripe. Elevan la intensidad, el caos, la agresividad, violencia y dolor que hay presente en sus rodajas a unos límites catárticos, creando una atmósfera insana y autodestructiva cuyo vivo ejemplo es Gareth. La banda se vacía literalmente bastante más de lo que aconsejaría cualquier médico titulado, llevando al oyente a un paraje agreste, duro, acuchillándote con cada guitarrazo, con cada voz. Daba la sensación de que querían reventar, eso si, tú con ellos, llevando las canciones al paroxismo más absoluto envolviéndolas con el ruido, rompiendo en mil pedazos. Comenzaron con “I Don't Ever Want To Change” del recién estrenado “gala mill”, teniendo ya mi parcela conquistada. Indudablemente, los 2 momentos de la noche fueron “Sharkfish Blues”, que me pusieron los pelos como púas y la alargada hasta el infinito sin que fuese en ningún momento contraproducente para la misma la malsana “She Had An Abortion That She Made Me Pay For”. La vida puede ser una mierda, pero pintado así está que te cagas.
Os dejo en este punto con las interesantes reflexiones de Lazy Juanma, vistas desde otras coordenadas :
“al final después de tanta incertidumbre apareció en el recinto la fragoneta de los malaca-drones (perdón por el chiste) y los australianos pudieron subir al escenario a tocar ... comenzaron con el single de presentación de su último disco y casi consiguieron que me meara del miedo ... vaya brutalidad de tema!! Sonando como una patada en todo el estómago, intenso y violento a más no poder, cuando acabó le dije al jefe “Kanuto, se acabó su concierto, es inútil seguir tocando después de una canción así” y yo me hice caso a mi mismo y abandoné la primera fila poco después ... su actuación fue derivando hacia terrenos más pantanosos, maníacos y espeluznantes y servidor prefirió largarse que para sufrir me quedo en casa clavándome tenedores en el cráneo . No voy a entrar a valorar la valía de sus canciones porque no me siento cualificado para tal, como he dicho me dan muy mal rollo los artistas torturados y directamente paso de ellos ... ahora bien, con la primera canción demostraron que ellos, a diferencia de los Gallon Drunk, si son UNA BANDA DE ROCK ...y que me gusten más o menos eso ya es otro tema”
LOS SANTEROS
Ya cerca de las cuatro de la mañana pusimos rumbo al Carvoaria para el broche final al fin de semana. A esas horas de la madrugada era ya evidente que el día de turismo en Lisboa había sido un gran error que estaba pasando factura pero hubo que hacer un pequeño esfuerzo para despedirse con dignidad pues el grupo lo merecía . Los Santeros es uno más de los muchos proyectos en los que está envuelto Nick Nicotine (cabeza visible de la organización) y posiblemente el más divertido, tomando parte en este su festival por la caída de última hora de ASS DRAGERS. Se presentaron como mejicanos y empezaron a descargar trallazos de surf-rock del más allá que consiguieron hacer bailar a todo el mundo ... es cierto que al final se hizo un poco largo por las constantes apariciones de invitados pero también lo es que triunfaron . Varias versiones de Jimi Hendrix, guiños a, cómo no, Brujería y un Nicotine como sacerdote aullador. Con los huesos rotos y la satisfacción del deber cumplido nos fuimos a la cama (cada uno a la suya) y al día siguiente regresamos a nuestro hogar-dulce-hogar . Sólo me queda dar mi más absoluta enhorabuena a la organización que fue per-fec-ta y mil gracias a Joao, Mario, Nick, Resto de Act-Ups y a toda la gente que conocimos (siento olvidar muchos nombres) y en especial a Pedro y Ana por el trato excepcional que recibimos, se nos trató como a marqueses y como tales responderemos cuando tengamos la ocasión. Festivales como éste, pequeños pero hechos con mucha ilusión, con mucho respeto por la música y volcándose con todo el mundo son los que realmente merecen la pena y nuestro apoyo ; independientemente de que el cartel sea mejor o peor un año, lo importante es todo lo demás, la gente que hay detrás y sobre todo cómo se hacen las cosas, y en ese apartado Nick y compañía se merecen un 10 . Larga vida al Barreriro Rocks .
Moito Obrigado
Fotos: Chikatila
Crónica: Kanuto y Juanma (Lo reseñado + Los Santeros) |