| Era Sábado en la noche y los Space nos
fuimos de ronda…
Pues no era moco de pavo, señora, lo que en La Machacona
nos esperaba, dos grupos dos, en el ámbito cálido
habitual y por el precio irrisorio acostumbrado; armados de
valor y de un organismo más o menos degradado asistimos
a la tercera de las citas rockeras del otoño cacereño,
todas ellas a la sombra de nuestro Primer aniversario, esta
vez de la mano de los locales The Buzzos y los andaluces Beggar’s
House.
Cáceres siempre sorprende a propios y extraños
y nada más llegar notamos que la afluencia de público
era menor de lo que se podía esperar, siendo sábado
y con dos grupos en cartel, uno de ellos local, pero pensando
un poco no es culpa nuestra que la noche de la Urbe halla
sido destruida por completo por sus gestores (con la complicidad
deliberada de sus habitantes); sabiendo que por lo pronto
esto no volverá a ser lo que era en cuanto a crapulismo,
al menos pudimos comprobar por la afluencia al evento la existencia
de un núcleo sólido de rockeros en la ciudad,
una plantilla de servicios mínimos concertuales siempre
dispuestos a dejarse azotar por unos pocos rasgueos de Gibson:
una cohorte de perras del rock’n’roll, que aunque
bonito sería que llegara a los 300 de rigor, bastante
es que por lo menos exista: y con Kanuto en el papel de centurión
primipilo de esta viciosa cohors, dio comienzo el show con
la actuación de los “Buzzos”.
Con su primer disco ya preparadito, esta cita era su presentación
en la capital (de capitales) de este, estrenándose
además en la flamante sala de “La machacona”
(su primera actuación alli, seguramente no será
la ultima); el grupo aun esta buscando una compañía
para editarlo, triste es la penuria general en ese aspecto,
de todos modos según ellos mismos, si transcurrido
un plazo no encuentran sello, ellos mismos lo editaran por
su cuenta.
En cuanto al show en si, 8 canciones más una versión
de “TV eye” como colofón, mezclando temas
antiguos habituales en sus anteriores shows con los últimos
desarrollados para su disco: decir que los temas antiguos
tienen mucha más sangre en directo, más contundentes
y con más cuerpo, como Bertín Osborne (“The
same as me” o “Bitter”), sin duda con el
objeto de acoplarse al sonido actual que se quiere dar el
grupo. Ese nuevo esta estilo claramente definido en sus temas
nuevos, que son mas peligrosos que el Frente Atlético
en El Ejido: cual bomba de gas sharin en metro Nipón,
los temas saltan directos a la ingle con muchísima
agresividad, culminada por una deliciosa (y siempre necesaria)
versión final de los Stooges, que quebró las
laringes de mas de uno; en definitiva poderosas guitarras
y frenética batería: al grupo quizá le
faltó algo de movimiento, aunque esto se le puede achacar
a lo breve del show (apenas 30 minutos, que se hicieron cortos:
un show en directo de los Buzzos merece la pena) o a lo todavía
frío del ambiente (extraños humores flotaban
sobre las cabezas de los asistentes), pero aun faltaba lo
más brutal (y lo más épico de la noche).
Salidos
como de la nada (en realidad, de entre el público,
que lo vi yo) enjutos seres, derrochando carisma, tomaron
el escenario al asalto y, una vez allí, ni el más
negro de los hados pudo hacerles bajar hasta no terminar un
violento show cargado de adrenalina y de clase.
Empezaron con un tema para crear expectativas, “Arkanoid”,
con una voz demoledora que parecía imposible que saliera
de tan estrecho pecho y los instrumentos dando la sensación
de estar conteniéndose permanentemente, como cerdas
recién paridas atadas con correa corta; el sonido,
original y extremadamente agresivo, al 11 (salí con
4 tímpanos en vez de dos) con una guitarra que recordaba
por momentos a Fugazi, una presencia y nervio con aires a
los TMGE y una batería y un ritmo que nos hacían
recordar (con lagrimas en el vientre) a Lemmy y sus Motörhead.
¿Qué
quiere decir toda esta verborrea?: pues que nos íbamos
a cagar con ese peazo de show, que ya estaba uno preparándose
para entregar sus carnes al Dios Elvis cuando: horror, el
baffle derecho, herido de muerte, se acobardo ante tal despliegue
de fuerza y comenzó a humear como un Renault 8 subiendo
Somosierra, la voz se convirtió en un hilillo, se perdió
el estéreo y todo parecía indicar que nuestra
noche se había ido a tomar por culo (y aquel viaje
para los Beggar’s había sido en balde): los cojones.
Derrochando
profesionalidad y demostrando unas ganas viscerales de tocar,
el grupo se lanzo a una densa Jam sin voces y con el sonido
cojo que se acerco a los 20 minutos, mientras Carlos Maggot
y otros bregaban con los ardientes (y hediondos) cables del
baffle destruido y a toda prisa se buscaban unos sustitutos
a varias leguas de distancia. La Jam fue acojonante, recordando
a grupos clásicos como Years After o Blue Oyster Cult:
mantuvo vivo el espíritu de casi todos los que allí
estabamos y dejo claro contrastándola con “arkanoid”,
la originalidad de la propuesta de los Beggar’s a los
que de verdad vale la pena acercarse a ver.
Recuperada la mecánica, el espectáculo continuó
con la misma rudeza y energía, aunque el sonido de
la voz no llego a recuperarse del todo; reseñando una
leve aceifa de la policía municipal sin más
consecuencias, la noche llego en este momento a su punto álgido
con el público entregado como doncellas al maligno
y el grupo derrochando calidad y demoledora presencia: el
valor individual de sus componentes es también de destacar,
con las dos guitarras moviéndose y gritando como recién
ingresados en el psiquiátrico y el batería aporreando
los lomos como un energúmeno (los calzoncillos bastaron
durante gran parte del show para darle abrigo).
Los
temas se desgranaron uno detrás de otro en una apoteosis
final a la que el público, sonriente, pudo por fin
entregarse: incursiones sin micrófono de la voz, cuerpos
de simio embadurnados en sus jugos, azotes en primera línea,
cervicales y oídos clamando clemencia… final
apoteósico con “I wanna be your dog” (el
cantante hizo verdaderamente de nuestra perra, arrastrando
sus huesecillos por la arena) con Kanuto, algún miembro
de los Buzzos y algún que otro siervo Space tomando
enloquecidos micrófono y escenario para unos coros
tan entregados como insanos.
Resultado final: el acostumbrado agotamiento feliz posterior
a cada delicioso show de Rock de calidad, que la hay en grandes
cantidades, y alegría al saber todo lo que queda por
caernos encima hasta que termine el año; el show del
pasado sábado demostró que con grupos profesionales
y entregados los problemas técnicos o humanos no son
excusa suficiente y se puede machacar a los que aun queden
con fe; Space, una vez más, se recogió derrengado
al abrigo de la barra y encomendándose a Maradona (sólo
el es Dios, y Poli Díaz su profeta), dio fin a la noche
como suelen hacer los campesinos del este, sujetándose
en una pared.
Nos veremos en la próxima, con regocijo de perras,
pero antes de terminar, paladeen sendos, deliciosos, set list
de las bandas que nos dieron castigo:
T
HE BUZZOS
BITTER
SWEET DAZE
DEEP & DRY
GET THE ACTION
GIMME R'N'R
HOT GLUE
EVIL ONE
SAME AS ME
TV EYE
BEGGAR'S HOUSE
ARKANOID
GIRL SEX SWEET & DOWN
SICK HEAD
BLIND MIND
TEENAGE WHORE
LET IT OUT
REVOLUTION
LAZY
I DREAM ABOUT YOU
SEX MACHINE
HOT LIGHT
SEX IN YOUR BONES
EAT ME
FUCKIN' CRAZY CATS
EMPTY FEELINGS
5 REASONS TO LOW
TAKE A RIDE
I WANNA BE YOUR DOG
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