¿Y quién coño es Mighty Hannibal?... seguramente, querido amigo, esa es la pregunta que ahora mismo se estará haciendo, ¿verdad?, tranquilo, no se sienta ni culpable ni un ignorante peinaovejas por no conocer a nuestro entrañable personaje de hoy, que dicho sea de paso, inaugura esta serie de artículos sobre algunos de los más grandes genios-freaks que nos ha dejado la música negra-afroamericana (dependiendo de su grado de in-corrección política) en el último siglo.
Nuestro querido Hannibal vio la luz por primera vez el 9 de agosto de 1939 bajo el nombre de James T. Shaw en un lugar conocido como Vine City (la ciudad de las parras) en la ciudad de la Coca Cola, Atlanta (evitaré a partir de aquí hacer cualquier tipo de chistes sobre calimochos y pies negros), un lugar y una época perfecta para ser negro, sin duda...
Su carrera musical comenzó bien pronto, cuando solo contaba con 15 años, cantando en un surrealista grupo de doo wop llamado The Overalls que efectivamente salían a actuar vestidos con overalls!, monos de trabajo en cristiano y en los que compartía camerino con uno de los futuros Pips que acompañarían a Gladis Knight... una noche, tras ganar un concurso en una sala de la ciudad con su grupo decidió que lo suyo iba a ser el show business y allí en aquel mismo instante comenzó su bizarra conquista de América... en los siguientes meses empezó a patearse todos los clubs de la ciudad cada noche buscando oportunidades para actuar y conociendo a tipos de la talla de James Brown, Jimmy Reed o Little Richard, casi nada... y harto de no prosperar se largó a Los Angeles en el 57 a buscar fortuna ; allí ese mismo año publicó su primer y frenético single bajo el nombre de Jimmy Shaw de la mano de Concept Records, “Big Chief Hug-Um An' Kiss-Um / Take A Chance On Me”, se podría decir que una cara estaba “dedicada” a Bo Diddley y la otra a Little Richard y ya desde entonces quedaba muy claro que nuestro querido Hannibal iba más sobrado de jeta que de voz, aunque tampoco es que fuera un mal cantante, solo es que no era su punto fuerte. Quizás lo más sorprendente de este primer disco es la imagen con la que se dio a conocer a la prensa y al público, nada más y nada menos que tocado con un turbante indio!?, una treta publicitaria tan absurda como efectiva pues ya no abandonaría esa prenda en casi toda su carrera y fue la extraña imagen con la que se haría “famoso”.
El single se vendió menos que un disco de Raulito pero aún así poco después consiguió un trabajo de lujo al entrar como cantante en la banda de Johnny Otis, aunque apenas duró un año... tras esto tuvo que empezar de cero otra vez y decidió buscarse su propia banda de acompañamiento, con la que tocaba hasta 6 horas al día!!... por supuesto después de un largo día de trabajo había que relajarse, y el alcohol en cantidades de camionero tejano empezó a hacerse habitual en su dieta, así como otras sustancias : “ Conocí a Johnny “Guitar” Watson y Larry Williams en 1958. Ellos eran mis colegas de juergas. Larry, Johnny y yo partimos juntos nuestra primera dosis de 25$ de cocaína y entonces la cocaína era cocaína!... Johnny tenía un bote de unos cinco metros y solíamos salir los tres a pescar muy a menudo. Una vez nos fuimos a pescar cerca de Terminal Island y Larry nos hizo acercar el bote al lado de la penitenciaría de mujeres porque su esposa estaba allí presa y quería tirarle por encima de los muros una bolsa con carne para una barbacoa!!, y mientras le tiraba la bolsa los polis de seguridad empezaron a dispararnos!, solíamos meternos en este tipo de problemas cuando estábamos los tres juntos”
Ya en 1959 Jimmy cambió su nombre por el de Hannibal pues había muchos Jimmys en el mercado, aceptando el consejo que le dio su amigo Aki Aleong, un tipo que le grabó tres singles en su sello Pan-World y que no debía ser muy espabilado pues un día mató a su propio hijo tras confundirlo con un ladrón en su propia casa!?
Por entonces Hannibal se introdujo también en el mundo de la interpretación aunque no con grandes resultados, sus mayores “éxitos” en toda su vida fueron actuar en la segunda parte de “Roots” (Raices), compartir escenas en “Force Of One” con ese gran hombre que es Chuck Norris (¡artículo en SHR ya!) y aparecer en “Palmertown USA”, una serie de televisión cuyo único interés reside en que supuso el debut ante las cámaras de ese vibrador sin pilas de metro y medio llamado Michael J. Fox.
Y volviendo a la música, Hannibal era un tipo con una facilidad pasmosa para rodearse muy bien y hacer migas con los músicos más importantes, creo que no hay ni un solo nombre de relevancia en el r'n'b y el pop de los 60 con el que no se emborrachara o acostara o ambas cosas : “ Jesse Mae Robinson, pesaba unos 130 kilos y cantaba bajo el nombre de Hannah Savage. Grabamos un dueto en Pan-World acompañados por Joe Houston llamado “Fall In Love With Me”. Larry Williams y yo nos movimos para que hiciera una audición para las Raelets de Ray Charles. Ray la escuchó y dijo: encanto, suenas muy bien, me gusta tu voz, pero todavía tengo que escuchar a tres o cuatro chicas más . Entonces me apartó a un lado y me dijo Hannibal, no me traigáis más vacas, hijos de puta! . lo podía deducir por el sonido que hacían al caminar. Ray era un tipo fantástico pero tenía algunos hábitos un poco extraños para un hombre ciego. Le encantaba conducir. Una vez me monté en un coche con él, su manager, Joey Adams, se sentó detrás de él y le puso las manos en los hombros y le daba golpes en el hombro izquierdo para girar a la izquierda y en el derecho para el otro lado. Conducía a 100 km/h camino de Santa Mónica... otra vez intentó que me montara con él en una avioneta...”
“Jack Nitzche, el arreglista de Phil Spector y yo trabajamos juntos en un tema llamado “The Biggest Cry”... Bruce Johnston, bastante antes de que entrara en los Beach Boys, él comenzaba por entonces y éramos buenos amigos. Y Sonny & Cher, ellos fueron los primeros hippies que vi en mi vida. Solía comer perritos con ellos en un puesto. Siempre aparecían los dos tortolitos con aquellos grandes chalecos de pieles en pleno verano. Yo era el único que no le llamaba a él Sonny sino Salvatore, un gran tipo”.
“Cuando Marvin Gaye se vino a Los Angeles en 1961 y empezó su carrera no se movía nada, tenía menos garbo que un oficinista de correos, pero yo era un hijo puta bailongo y le enseñé muchos bailes, de ahí sacó el Hitch Hike... y escuchad... un día nos gastamos 19 dólares en taxis buscando por la ciudad algo de maría. y cuando finalmente la encontramos aparecieron unos polis y tuvimos que comérnosla toda!!”.
En 1962 nuestro hombre ficha por King Records, que por aquel entonces junto a Chess era posiblemente uno de los más prestigiosos sellos de música negra a nivel nacional, con ellos grabó un total de cuatro singles con algún r'n'b revientapistas como “My Kinda Girl” y alguna balada como “”Baby Please Change Your Mind” que fue un “pequeño éxito” en la costa oeste vendiendo 300.000 copias!! ; pero las condiciones casi de esclavitud con las que trataba King a sus músicos (como casi todas las compañías por entonces) hizo que se largara tan pronto como pudo. Y como no quería tragar más mierda de nadie montó su propio sello discográfico, Sharob, en el que llegó a publicar algún single, aunque pronto se cansó de atender esa faceta del negocio que tanto trabajo requería y decidió centrarse en otra más lucrativa y placentera... su trabajo como chulo de putas!!... casi sin darse cuenta las malas compañías y las largas noches de ron y cocaína le habían hecho meterse en el negocio de la prostitución, las mujeres se le acercaban y el les ofrecía su nombre y sus contactos a cambio de sexo y unos cuantos verdes. “Louis Mc Kay, el marido de Billie Holiday fue el primero en introducirme en el negocio de las putas... pero paré cuando tuve hijos...y además la industria te boicoteaba... pero no siento vergüenza por aquello, todos estábamos en el ajo. En aquellos días todas las mujeres que tenía, debían traerme al menos cien dólares al día, conseguía mil al día... pero cuando me boicotearon en el 65 tuve que parar, no podía criar a mis hijas y justificar ante ellas esa mierda”.
“Tenía un Cadillac del 61 blanco y negro como los de la policía con una radio instalada y solía ir por las calles montando jaleo, los polis me solían paraban y yo les daba mi tarjeta de visita en la que ponía que yo era MAESTRO CONSEJERO Y PROTECTOR EN ASUNTOS DE MUJERES...”
Sus años de putero yonki casi acabaron definitivamente con su carrera y más de una vez su casa fue puesta patas arribas en redadas policiales, los encontronazos con la pasma empezaron a hacerse asiduos y en una ocasión estuvo a punto de acabar en la cárcel por defender a un colega de juergas al que la justicia estaba buscando pues su novia había desaparecido para no testificar en un juicio contra un capo de la mafia, intentaron sacar información de Hannibal y como se negó le acusaron de un robo con pruebas falsas y le mandaron cuatro años al trullo, del que se libró tras varios juicios y varios miles de verdes.
Todavía en 1965 Hannibal grabó el que es seguramente su tema más conocido, un soul stomper llamado “Jerkin' The Dog” para cuya promoción tuvo una idea que parecía más propia de Keith Moon : “Acababa de publicar Jerkin' The Dog y estaba en Nueva York, y se me ocurrió una idea loca para promocionarme. Con mi turbante y mis vestimentas de Hannibal, me acerqué a donde estaba el circo de los Hermanos Ringling y robé un elefante!!, lo llevé de la Avenida 57 bajando por Broadway hasta la 52 y luego me arrestaron. Pero salí en televisión en los programas de Huntley-Brinkley y Walter Cronkite. Fue un buen negocio”.
Posteriormente volvió a su hogar natal en Atlanta para asentarse hasta entrados los 70, y aquí se puede ver como tanto su música como él sufren ciertos cambios y comienza una nueva etapa. El sur de Estados Unidos era todavía entonces un lugar como poco difícil para la gente con piel oscura, no en vano, cuando Hannibal llegó en plena campaña para las elecciones a gobernador de Georgia se encontró con un candidato que en sus mítines vendía mangos de hachas para apalear a los negros!!. Hannibal hizo campaña para que la población negra saliera a votar en su contra y se convirtió en habitual en los mítines de Martín Luther King y en los picnics dominicales con los antidisturbios... en este período trabajó como periodista entrevistando a todas las figuras negras que pasaban por la ciudad, hizo algún trabajo esporádico como productor para desconocidos cantantes de la RCA y musicalmente compuso su mayor éxito “Hymn No. 5”, una espiritual en contra de la droga que llegó a ser un himno en todo el sur del país y que un par de años después completaría con “The Truth Shall Make You Free”, otro tema anti-droga... y algunos estaréis pensando ¿cómo es que un adicto se dedicaba a escribir temas anti-droga?, pues porque arrepentidos los quiere dios y como buen cristiano no podía permitir que los jóvenes acabaran como él.
Estando en Atlanta le costó dejar de lado sus problemas con la heroína y finalmente dio con sus huesos en la cárcel para unas vacaciones de 18 meses que le acabaron de dejar claro que tenía que desengancharse. Jimmy Carter, que acabó siendo gobernador de Georgia a finales de los 60 le sacó del trullo y le metió en un programa de desintoxicación a base de metadona... al cabo de un año Hannibal volvió a los escenarios, volvió a publicar algún disco (incluido un lp completo llamado “Truth” que obtuvo grandes ventas en Japón!?) e incluso grabó un anuncio para Budweiser. Los 70 comenzaron y Hannibal se asentó como una de las mayores personalidades del espectáculo en Atlanta, llegó a tocar antes más de 12.000 personas en su ciudad, compartió escenario con James Brown, publicó temazos de soul y funk como “Good Time” o “Get In The Groove”, su mujer Delia también triunfó localmente como cantante y nuestro hombre del elefante consiguió unos ahorrillos que le han permitido acabar mejor que la mayoría de sus colegas de juerga, muchos de los cuales han terminado arruinados sin recibir ni un puto royalty de las multinacionales que en los 80-90 “compraron” por unos pocos dólares todas sus canciones y ahora se quejan de que la gente les roba comprando discos piratas.
“Odio toda la mierda de las multinacionales, tu pones la música y ellos se llevan el dinero... no me jodais. La tecnología ha devuelto a los hombres independientes al negocio de la música. Hace años, los distribuidores te cerraban el paso... pero los de Napster en internet han tenido la idea perfecta, tio, puedes tener tu web, publicar tu propia mierda y obtener todo el dinero sin obstáculos. El intermediario ha desaparecido”.
Amén |