Después de unas duras semanas en las
cuales deseché por completo y lleno de dolor la idea
de acercarme a tierras astures, en un arranque de impulsividad,
cogí el kanutomovil y puse rumbo a Gijón para
asistir a la segunda edición del Crossroad Festival,
pasando el día anterior en Oviedo, en un alcohólico
jueves, el cual fue una fiesta continua en compañía
de la gente de Amon Ra y Punishers (Los grandiosos anfitriones
en Vetusta City), Pani Bubblegum y Xuanel de Calzada News (el
mejor anfitrión del mundo en Gijón), con el que
compartí pinchada en el Sweet Home, bar propiedad del
Chiri de Kie 13. También tuvimos tiempos de ingerir más
chupitos de Jack Daniels de los que el cuerpo admitía
en la Armónica, garito que regenta Jandro bajista de
Ilegales, donde también contamos con la compañía
del Grandioso Jorge Ilegal, que acaba de llegar con sus grupo
de unos triunfales shows por América, especialmente el
que aconteció en New York. Entre tanto alcohol y cachondeo,
las calles se movían más de la cuenta y en estado
lamentable nos fuimos a dormir la orangutana.
Con una resaca del copón me dirigí a Gijón
donde Xuanel esperaba a la troupe que había de quedarse
en su casa: Robertez, Los gemelos de los Chicos, María,
Vanesa, Vanzetti, un servidor y la inesperada llegada en autobús
y a última hora de Chikatila, fotógrafa del Space.
La patrulla calavera nos dirigimos al Bibio llegando para ver
a MEOWS en la parte final de su corto show. Excelente banda
que espero ver en breve en otras condiciones más favorables.
A ver si les da por se acercarse al sur, por que patean culetes,
aunque esto no hace falta que lo diga yo, ya que es de dominio
público.
Tras los barceloneses y ya asentados en el coso, hicieron su
aparición HI-RISER, convirtiéndose en la primera
sorpresa del Festival con su rock 'n'roll 50s, heredero de los
más grandes de la década, frenético y con
mucho sentido del humor, calentaron al poco personal que había
llegado a la plaza de toros. Show ameno y divertido para mover
la pelvis como un hijo puta. Las salas pequeñas deben
arder con este trío. Apúntense el nombre amiguitos.
Tras unas cervecitas de rigor, no muchas ya que su precio, 6
euros el cachi, no invitaban a hartarte salvo que quisieses
exprimir tu bolsillo hasta límites prohibitivos. Y es
que es algo que no entiendo: apostaría que con precios
asequibles los beneficios serían mayores para las barras
y mayor la satisfacción del cliente, pero ya ven, así
que la decisión fue clara; se pilla la birra fuera y
se bebe dentro, algo que hizo la gran mayoría, ya que
el movimiento de las barras que se encontraban en el coso fue
a lo largo del festival ridículo. Allá ellos y
a lo que estamos. Tras Hi-Risers llegaron uno de los grupos
que más ganas teníamos de ver y que fueron la
revelación del Festival. y es que no nos pudimos resistir
a ese Hillbilly, bluegrass y country malsano que practican estos
cuatro colgados que se hacen llamar HAYSEED DIXIE. Con unas
pintas cachondísimas, con peto y camisetas de miles de
colores que bien parecían el mayot de la montaña
del gay-Tour, y armados con una mandolina, un banjo, un bajo,
un violín y una acústica, iban llevando a su terreno
de forma sorprendente y magistral canciones como "Hells
Bells", con un timbre de bicicleta o algo parecido sustituyendo
la campana Acedeciana, "Higway to hell", "Back
in Black", "Detroit rock city" de Kiss, "Ace
of Spades" de Motorhead (donde se pudo ver a un tipo haciendo
"Break dance".-esto si que es fusión!!!) y
hasta versionearon a Spinal Tap!!!!. Tal fue el júbilo
que montamos un pollo frente al escenario de coreografías
mongólicas, cajún y pogo destroyer que fue parte
del espectáculo también, y si no que se lo pregunten
a la prensa regional, que fotografiaron a Xuanel en desquiciada
pleitesía al grupo y que toda Asturias pudo ver en la
Nueva España.
Del
garrulismo de los de Nashville a la clase de RAY GELATO. Siendo
el swing un estilo no muy conocido ni entendido en este país,
la gente conectó totalmente con la propuesta de Gelato.
Y no es para menos ya que fue un espectáculo y no solo
en lo musical. Gelato es un auténtico show man, tanto
cantando, como bailando o tocando el saxo, perfectamente escoltado
por el trío ocupado de la sección de vientos y
coros. El momento culminante fue cuando sonó "Just
a gigoló", con todo el mundo cantando y levantando
los brazos. No era para menos. Sencillamente genial, aunque
una banda de este tipo sea más ubicable en un cóctel
a la memoria de Marlon Brando que en una plaza de toros. Si
algún día me toca la lotería y me da por
casarme, los llamo a mi boda, que cojones.
Después
del señor Gelato, aparecieron en escena uno de los grupos
más admirados por la prensa comercial, los KING OF LEON,
uno de esos hypes que la prensa guai se saca de vez en cuando,
le da toda la bola del mundo para luego darles una patada. Ciertamente
comenzada la actuación creí que serían
más interesantes de lo que a priori pensé, pero
a la cuarta canción el aburrimiento me invadió
por completo. Lo que si es destacable es lo bien que se entendieron
público-banda: Ambos pasaron de ambos, ya que al grupo
le importaba un huevo la gente que estaba allí y que
no les había ido a ver (si este grupo se colocó
para atraer otro
tipo de público, la estrategia fue un fracaso) y a la
gente se la sudó por completo lo que tocaran los susodichos,
y entre el público se llegó a oír a gente
gritando repetidas veces "Qué toquéis la
bamba!!!!" o " Que empiece el rock coño!!!".
Significativo.
Reseñable es también el tremendo puestos que llevaban,
algo contra lo que la biblia no dice nada, que unido a esa pose
arrogante y ausente convirtieron el show en un mero trámite
contractual.
Y llegaron las fabes nocturnas. A sus negros pies quedó
la plaza y es que vaya pedazo de show que nos
ofreció el señor BUDDY GUY. La ostia en verso.
El gran bluesman de 68 años (y por lo que vimos le pueden
quedar otros 68), flanqueado por una gran banda, en especial
un guitarrista que podía engañar por su pinta
de rapero pero que era un monstruo. Hubo momentos para todo:
rompió una cuerda e improvisó un pequeño
blues de "la cuerda rota", repartió púas
a las primeras filas, lleno de una atmósfera especial
la plaza con su adaptación de "Fever", la puso
patas arriba con "Knock on wood", la revolucionó
con ese amago de "Boom Boom" y le dio literalmente
la vuelta cuando armado con su guitarra y micros inalámbricos
salió fuera de la plaza de toros!!! ante la mirada atónita
de los maderos, para volver dando media vuelta al ruedo rodeado
de seguidores. Brutal. El gran triunfador del viernes.
SÁBADO
Segundo día de festival, donde la poderosa sombra de
STRAY CATS lo ensombreció todo. El combo asturiano
TRASH TORNADOS fue el encargado de abrir la jornada media
hora antes de lo previsto con lo que a pesar de llegar puntual
nos perdimos el show. Estas cosas se avisan cojones!!!!
Después aparecieron en escena COME ONS, pero vamos,
como si no lo hubiesen hecho. Como un pulpo circuncidado en
el garaje del coche de Hitler estaban los pobres y encima
para más coña empezaron con una de las canciones
más soporíferas que he oído en mi vida
que logró captar la atención de algún
tipo en la grada por que se oyeron silbidos. Seguro que se
estuvieron preguntando que coño pintaban aquí.
La
verdad es que su Funk, minimalismo y tendencias indies no
me llegaron ni a aburrir por que me largué antes. La
cosa pintaba mejor cuando el combo Finlandes LAIKA AND THE
COSMONAUTS se subieron a las tablas en el Bibio, pero nasti
de plasti y mira que tenía curiosidad por verles y
quitarme el mal sabor de boca de la actuación anterior...pues
nada. A pesar de realizar un surf bastante personal y original
y a pesar de alguna recreación cinematográfica
como la de "Misión Imposible" me parecieron
el aburrimiento padre. Tampoco
pareció importarle mucho a la gente que veía
estos grupos como obstáculos hasta la meta donde rezaba
Stray Cats. 3 a 0 y Arconada de portero. La cosa mejoró
bastante con el trío Rockabilly DEMPSEYS, que con un
gran sentido del espectáculo salieron a matar arreglando
el desaguisado de día que llevábamos. Totalmente
desquiciados se cambiaban de instrumentos, aparecían
guitarras de dos mástiles...todo desprendiendo una
energía sobrenatural. Lo más curioso de su actuación
fue sin duda un medley de por lo menos 50 canciones tocando
5 segundos más o menos de cada una, donde hubo desde
Hendrix, hasta Cash, pasando por las inevitables y necesarias
recreaciones 50s. Otro grupo que recomiendo encarecidamente
si puedes verlos en una sala, eso si, con buenos cimientos.
 La
dosis más Punk.energy la pusieron NERVOUS EATERS o
más bien deberían. El caso es que la papeleta
que tenían era complicada. Con el coso casi a reventar,
con todo dios con ganas de hincarle el diente a los gatos
callejeros, el grupo de Steve Caldato era más un enemigo
que otra cosa. Ellos no se lo tomaron de otra manera y ofrecieron
un show correcto y soso a partes iguales. La inmensa mayoría
se lo pasó por el arco del triunfo. La suerte estaba
echada.
La espera fue larga, muy muy larga. La gente estaba ansiosa,
muy ansiosa, tanto que en un principio un pipa se llevó
una turra de fotos pensando la peña que era Setzer.
Y sobre todo la peña estaba rendida. Muy mal lo tenían
que haber echo STRAY CATS para no haber triunfado en Gijón.
Pero lo hicieron de puta madre, inmenso, colosal!!!! un show
para recordar toda la vida.
Dispuestos
los instrumentos en el escenario en paralelo, con Setzer en
el centro, Slim Jim Phantom a su derecha, tocando de pie la
batería y Lee Rocker
y sus contrabajos a la izquierda. Primeras notas de "Rumble
in Brighton" y las 4.500 personas a garganta rota cantando.
Setzer se dejaba querer yendo a un lado del otro del escenario,
mientras desde abajo intentábamos fotografiarlo y apartando
la cámara antes de que un seguriflax te la quitase
por usar flash, Slim golpeaba con sus botas los platos, se
subía al bombo, tocaba de lado, en el contrabajo de
Lee con sus baquetas, un terremoto en escena. Lee cargaba
con su contrabajo
como si nada, cambiaba el de color púrpura por el color
caoba y hasta se atrevió a cantar una canción.
Por si ha alguien le quedaba alguna duda sobre el estado en
el que estaría el trío y no
fue a los shows de Barcelona o este del Crossroad, cometió
un error gordísimo que va a tener difícil solucionar.
Si la memoria no me traiciona cayeron "Runaway Boys",
"Stray Cat strut" (Impresionante la plaza haciendo
los coros) o "Bring it back" entre otras, acabando
con "Rock this town". Aún tenían que
salir un par de veces y si por mi, y creo que hablo por todo
el mundo que estuvo allí, hubiesen salido doscientas.
"That all right" recordando a Elvis fue mi momento
preferido de los bises y, siendo "sexy and 17" el
colofón a una noche mágica e irrepetible.
Gran
experiencia este primer acercamiento por parte de Space Rock
Heaters al cruce de caminos gijones, aunque quizá el
fin de semana en la arena (de la que comimos mucha) estuvo
dominada en exceso por la sombra de Setzer & co, y es
que (y perdónenme este estúpido símil)
me recordó al Real Madrid. Con galácticos no
se hace un equipo y aquí, sobre todo el segundo día,
fue bastante irregular, quedando la sensación de que
al 90 % de respetable sólo le importaban Stray Cats,
ya que me da en mi porrúa nariz que todo quedó
olvidado salvo eso. De todos modos es de agradecer el esfuerzo
de la organización por arriesgar, ofrecer un cartel
variado y...nos vemos el año que viene!!!
Por cierto, a la entrada daban un papel para rellenar. Como
no lo hice, lo contesto aquí:
LO PEOR: El precio de la Birra, la Arena y algunos grupos
LO MEJOR: Stray Cats, Buddy Guy, Hayseed Dixie. El sonido
y los baños.
PARA EL AÑO QUE VIENE: LITTLE RICHARD, MOJO NIXON,
LITTLE RICHARD, MOJO NIXON, LITTLE RICHARD, MOJO NIXON (Recupérenlo)
y MAN OR ASTROMAN.
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