ELECTRIC RIDERS
 
En este último año han pasado por Cáceres bandas de casi todos los estilos que tienen un denominador común: el ROCK. Pero lo de ELECTRIC RIDERS ha sido para mí uno de esos golpes de pelvis definitivos a este orgasmo colectivo que estamos viviendo los que hacemos SPACE ROCK HEATERS.
Con una propuesta distinta a la mayoría de bandas que han pasado por esta ciudad en los últimos 365 días, pero ofreciéndonos algo de lo que estábamos carentes y deseosos, de esa música plena de matices, llámese pop o rock, con múltiples influencias y un, coqueteo en escena (más que coqueteo, sexo explícito), con la psicodelia, basada en emocionantes desarrollos sonoros de larga duración.
En la sala BELLE EPOQUE de Cáceres fue así desde el principio, una larga introducción instrumental nos fue mostrado el camino de ese trip de más de una hora que lideró “Captain Adolfo”, Slide en mano y wah wah en pie, siguiendo la senda que abrían por delante Ángel en la batería y Sarri armado con un Rickenbacker, a lo que ponían la guinda Bea a las teclas y David a las voces, ambos recientemente incorporados con gran criterio y mucho acierto. Le han dado a “Messengers” (disco que venían a presentarnos) el punto que le faltaba a “Get Your Experience” y, a pesar de que era la primera vez que les veía en escena, creo que su sonido es ahora más “redondo”y más compacto.
Al igual que la diosa justicia, balanza en mano, equilibraron su show, dispuestos a mostrarnos su última creación no se olvidaron de su primogénito. Así, fuimos guiados por parajes musicales en los cuales pudimos ver las sombras de The Allman Brothers Band y brillos que recordaban a Love, Quicksilver Messenger Service o incluso Amboy Dukes y hacían disfrutar a diez o doce tipos en primera fila tras los cuales se abría un vacio demográfico hasta media sala, que, fue repoblándose a medida que la banda desarrollaba los temas. Todo ello con el objetivo de alcanzar un clímax final, que llegó de la mano de dos estupendas versiones “Sunshine Of Your Love” de Cream y “S.F. Sorrow” de Pretty Things, lo cual no está exento de riesgo ni carece de mérito, porque no se puede incluir a la ligera tan grandes temas en un repertorio; ELECTRIC RIDERS, por el contrario, lo hicieron magistralmente, de lo que se deduce, aún sin escucharlos, un nivel cualitativo a tener en cuenta.





 
Centaurock