FESTIMAD 2004. CARNAVAL FUERA DE TEMPORADA
 

Después de pasar una entretenida temporada en Camboya en busca de Gary Glitter, sin encontrarlo por desgracia, Atom Rhumbadecidimos volver al infierno madrileño a disfrutar de unos cuantos conciertos de moda. El cartel de este año era atractivo a ratos, pero qué diablos! Quien puede negarse a ver bandas jóvenes en su mejor momento, como Young Heart Attack o Ben Harper y viejas glorias en excelente estado de forma como Patti Smith. Aunque también hubo momentos para sorprenderse con actuaciones tan entretenidas como la de Atom Rhumba. Está claro que estos tipos saben como rockear a pleno sol sin llegar a aburrir como los Tokio Sex Destruction. Desgranaron su última bomba sónica en forma de cd, “Backbone Ritmo”, con bastante contundencia y todo el mundo pasó un buen rato viéndoles, que es de lo que se trata en Dirty Americansestos casos. El tipo de los Mermaid les acompañó ataviado como disco Stu, el discotequero de los Simpson, y de alguna manera, robó protagonismo al resto de los Atom con sus movimientos de maracas y una actitud muy festivalera. El cartel hasta Dirty Americans invitaba a sentarse y disfrutar de las hierbas que nuestro fotógrafo Raunch PePe, ginecólogo de profesión, había traído de su rancho de Kentucky. Los Dirty Americans son como la versión comercial de los Monster Magnet y está claro que esa propuesta bien ejecutada puede resultar muy atractiva. Estribillos con melodía, sonido de guitarra potente y un buen frontman son las grandes bazas de este cuarteto de Detroit. Al público le gustó ver la actitud con la que el cantante bebía Jack Daniels, lo que son las cosas eh? Basta con saber beber bien para ganarse a un público, que en su mayor parte no saben cómo suena el rock en directo, pero que se entregó desde la primera canción a la última. Supongo que si tienes un grupo a veces es mejor actuar para una panda de borregos impulsivos que para una horda de rockeros inmóviles que estudian a tu banda con una mirada crítica y altiva en muchos casos.
Patti Smith Después de este buen concierto nos acercamos a la rueda de prensa a contemplar como se encontraba una encantadora señora llamada Patti Smith. Siempre es emocionante estar cerca de alguien que participó de los buenos tiempos y está vivo para contarlo. Me sorprendió bastante su forma de ser y de comportarse, no como el estrellón que es, sino como una persona normal, respondiendo con suavidad a las preguntas. Su discurso fue bastante político, puso a parir a la administración Bush y felicitó a los españoles por el cambió electoral del 11-M. Hasta nos recitó unos versos de su último disco “Trampin”, en el que colabora su nena de 16 años tocando el piano. En el escenario demostró de sobra por qué sigue sacando discos casi 30 años después de su aclamado “Horses”, pese a la censura de la que es objeto en los States. En el escenario es una bestia parda que se desgañita en cada tema, además estuvo acompañada de dos miembros originales de su banda del 75 (Tony Shanahan y Oliver Ray). Acabó con “Gloria” pero Ben Harperno tocó “RockandRoll Níger”. Otro concierto para el recuerdo. Es una pena que la gente no le prestase mucha atención y que les resultase raro ver a una auténtica artista, ya entrada en años, escupiendo y bailando salvajemente en el escenario. Es normal, ya que en este evento había cuatro tipos de seres:
Chicos/as indies que querían ver a Pixies, chicos góticos y lolitas nu-metaleras esperando a ver a Korn y nenas/es que mojaban sus braguitas viendo a Ben Harper.
Este chico hizo unos de los mejores conciertos del festival, dos horas y media de todo tipo de ritmos (reggae, soul, country, rock, folk...). The BronxSu banda es una superbanda, tres negros y tres blancos es una buena combinación, más que nada por el buen rollo entre ellos y la competencia de sus músicos. Entre ellos destaca su bajista de 150 kilos y Marc Ford a la guitarra (ex-Black Crowes de Amorica). Mr. Harper es el Curtis Mayfield o Marvin Gaye de nuestra época y por supuesto, eso es lo importante, da igual que guste tanto a las chicas cuando hay talento detrás. Su último disco “Diamonds on the inside” es muy recomendable y acaba de sacar un dvd “Live at the hollywood bowl” que reproduce a la perfección sus shows actuales.
El sábado era el día de Pixies y de Korn, pero también de unos tipos angelinos llamados The Bronx cuyo último disco ha sido producido por el ex-guns ´n´ roses Gilby Clarke y la verdad es que no suena nada mal, tanto en directo como The Bronxen estudio. Recuerdan un poco a Fugazi, pero más punk rock. The Datsuns también hicieron un buen concierto aunque con algunos altibajos, ya que sus composiciones son muy irregulares, por no decir que algunas canciones están bien y otras son una puta mierda. Su último disco está producido por John Paul Jones y supongo que eso quiere decir algo, a veces suenan a Hellacopters y otras a un grupo de Stoner Rock cualquiera.
De los Pixies sólo decir que hicieron un buen concierto, con un sonido perfecto pero demasiado fríos en las tablas, no dijeron una sola palabra al respetable y su directo es como pinchar un disco de grandes éxitos. Sus fans lo fliparon, eso sí pero no sé hasta que punto tiene sentido esta reunión cuando su gordo cantante toca el repertorio de los Pixies en cada Pixiesconcierto en solitario.
En cuanto a Korn, si yo fuera fan de ellos y tuviera 18 años como la mayoría de su público me echaría a llorar después de ver el patético espectáculo que nos ofrecieron. Su cantante ni siquiera sabe cantar, su guitarrista debería comprarse una guitarra sólo con la sexta cuerda por que las otras cinco le sobran, y en general son una caricatura de sí mismos. Yo no me esperaba un timo tan grande, la verdad. Y creo que a sus fans les pasó lo mismo aunque siempre habrá algún imbecil que diga que estuvieron cojonudos y que son una referencia en el metal actual. Deberían atar a Jonathan Davis a Young Heart Attackuna montaña de amplificadores y hacerle escuchar la discografía entera de Slayer y Pantera, para que aprenda cómo se hace el metal. De todas las bandas a las que vimos, los que sonaron más frescos fueron Young Heart Attack. Presentaron su último y fantástico disco “Mouthful of Love” que tiene influencias de The Who, AC/DC y que en directo suena mucho más potente. Lo de cantar a dos voces, una voz femenina sexy y otra masculina desquiciada es una buena fórmula que funciona muy bien en sus shows. Además la chica está como para vender tu alma al diablo y tirar tu vida por el retrete a cambio de una noche con ella. Muy buen concierto, divertido, fresco y rockero en este festival tan carnavalero como el benicasim, pero sin playa.

 
Texto: Tony Montana
Fotos: Raunch Pepe