Este festival era algo importante y muy especial para Space Rock Heaters por diversos motivos: Uno: Lo organizaba la gente de Maggot Brain, amigos nuestros de siempre y unas de las pocas personas que se mueven en Cáceres para que esta ciudad no sea una ciénaga de mierda oal menos no lo parezca tanto. Dos: Se celebra en Extremadura, tierra sin rock como diría Buñuel, con una filosofía muy distinta alos habituales festivales que hay por aquí, tanto en estilo, nivel de grupos y espíritu, que puede hacer que las cosas poco a poco cambien el panorama en este terruño olvidado. Tres: Era como una puesta al día con más medios del “Space Rock Heaters Festival” organizado por esta casa y celebrado hace 3 años, una verdadera rareza en su momento en esta comunidad, en el continente y el contenido, en sonidos y formas. Cuatro: La mayoría de los grupos que venían de fuera del festival ya habíamos presentado en primicia en Cáceres en fiestas Space Rock Heaters (ya sea MOTOCICLÓN, FUMESTONES, LOS CHICOS, SMOKING BIRD, BEGGARS HOUSE o GUITAR MAFIA), lo cual nos llena de gozo a la vez que nos permitió ver el crecimiento en los escenarios de muchos de ellos y volver a compartir un par de decibélicas noches.
VIERNES
MOTOCICLÓN
Antes de empezar el festival, una de las dudas que tenía era ver como funcionarían en escenario grande y en un campo de fútbol bandas eminentemente de sala y que necesitan el contacto más directo y pegajoso del público. Una de ellas eran los 4 del penal de vallekas: MOTOCICLÓN. He tenido la suerte de presenciarlos 3 veces en directo y esta fue sin duda la mejor. Al grupo no le afectó lo mas mínimo la dura tarea de abrir el festival y fue una gran opción ofrecerles a ellos esta posibilidad, ya que puso la guindilla en el culete del Grande Rock y este no pudo parar.
El sonido era buenísimo, las letras se entendían perfectamente (por cierto, junto con GUITAR MAFIA, los únicos en cantar en castellano) y Robertez absolutamente convertido en una culebra del rock, rabo de lagartija que ni muerto puedes parar, exprimiendo cada centímetro del escenario y desgranando todos los temas pertenecientes a su primer sg y a ese esperado disco que se está cociendo. Himnos de periferia, de guante de guillotina, con un humor muy peculiar y abrasivo. Arrabalismo melenudo y crapúleo de Luxe que sorprendió a todos aquellos que no los conocían e hizo vibrar a sus numerosos seguidores. Pena que se quedase fuera su “I got mine” de Motorhead por cuestiones de tiempo.Mención especial a la camiseta que lucía nuestro querido Robertez, diseñada por el añorado Paquito Bendito, ni más ni menos que los Ramones reconvertidosen Raciones de Magro, Sepia, Chopitos y Oreja, mucho más apetitoso incluso de tela que la caterva ramoniana hispana.
FREEWHELIN TORNADOS
Después del monzón, vino la calma. Tras el terremoto, la reconstrucción. Something complety different que diría John Cleese. Y es que el rock se escribe de muchas maneras. Si Motociclón estimulan tu parte gorila y pendeja, Freewelin relajan, que no aburren, trasmitiendo una alegría interior y una tremenda sensación de bienestar. Y es que si comienzas un show como lo hicieron ellos, recogiendo las notas que quedan flotando el campo de algodón, tienes mucho ganado. Y eso que estuvieron a punto de sacar fuera de su repertorio este tema!!! Para mi, de los momentos más bonitos del festival. Tras un comienzo espectacular, el show se mantuvo a un gran nivel aunque en mi interior no continuó esa sensación de emoción que me atrapó en su arranque, sensación esta que regresó en los últimos temas. Buenísima actuación, con mucha clase y en un horario ideal para disfrutar de PETTY, DYLAN, CROSBY ,PARSONS….y YOUNG, donde dejaron caer la primera de la noche (“everybody knows this is nowhere”). Y es que el canadiense, como leerán, estuvo casi de cuerpo presente.
MAGGOT BRAIN
Los siguientes en subir eran ni más ni menos que el alma de todo este fin de semana. Sus esfuerzos y desvelos durante meses estaban ya siendo una realidad, pero aún así el stress y el “dulce” agobio organizativo provocó una riada adrenalítica en los cacereños. Todo lo amasado en las jornadas anteriores y en el día mismo se notó encima del escenario, sacándose una de las actuaciones más duras que yo les haya presenciado. Si a este nivel de estrés y ganas le unimos unos incidentes con la guitarra de Carlos, la testosterona fluye y explota como un trailer sin conductor…o “como un huracán”, segundotributo a Neil Young de la noche. Si con esto no sale todo, el “as de espadas” de Lemmy y los suyos sueltan los enganches para que los proyectiles caigan sobre el objetivo. Una buena actuación, como a la que nos tienen acostumbrados y que, los que los hemos podido ver tantas veces, necesitamos con urgencia temas nuevos ya.
Destacar también a un emocionado Carlos dirigiéndose al público congregado ataviado con una boa verde sobre los hombros.
BEGGARS HOUSE
Tras los anfitriones, uno de los grupos por los que más debilidad siento en la escena nacional: BEGGARS HOUSE. Desde su primera maqueta he quedado prendado de todo lo que hacen los de utrera.Para algunos oídos son tan difíciles como la dentadura de Steve Buscemi, pero si en algo se parecen a este actor es en el talento. Aunque esta vez no me sacaron el corazón, lo mordieron con los dientes y me lo escupieron a la boca. A parte de algún que otro problemilla con la guitarra de Jurry, eché de menos un poco más de la agresividad suicida y psicopática que recibí de ellos las dos anteriores veces que me los planté en la cara en directo: ¿Un mal show? No jodas ostias!!! Pero una de sus mejores canciones, “arkanoid” sonó un poco ralentizada para mi gusto y por problemas de tiempo dejaron fuera esa penetración con cuchillo por el culo que es “sick head”, mi favorita entre favoritas.
AMON RA
AMON RA ha sido otro de esos grupos que Space Rock Heaters ha intentado traer a Cáceres sin éxito varias veces Y por fin mis mortales ojos podía catar sin bits por delante la furia vikinga que despierta uno de los mejores discos grabados el año pasado. Gran show, demoledor, que hubiese sido mastodóntico de no ser por lo bajo que me sonaba la guitarra de Álvaro . Música para grandes mamíferos, nos abofetearon con con “Blow the pentagram”, “Fat snake blues”….dejando fuera lo que sería la tercera versión de motorhead de la noche, pero en el partido de tenis particular Young-Lemmy, a este último le habían sacado dos bolas fuera. Más satisfecho quedó el público con el show que ellos mismos y fe tengo, que aunque grande estuvo el trío en las tablas, en otras circunstancias hubiese ardido el agua de la piscina.
LOS CHICOS
Eran las 10 de la noche cuando la fiesta comenzó con MOTOCICLÓN. El círculo se cierra con una de las bacanales musicales más grandes que ha sudado un servidor. LOS CHICOS demostraron una vez más que se puede hacer música de calidad sin ser un onanista compulsivo en el laberinto de espejos de una feria, que se pueden tener canciones y tocarlas como si la vida te fuera en ellos sin necesidad de poner esa cara que se pone cuando la mierda dura te está saliendo por el culo. Ellos dan juerga y fiesta y a mi y a mucha gente nos hacen felices: ¿Pasárselo bien es intrascendente?.
El sexteto de la muerte dio un recital que puso el campo de fútbol de Jaraíz a dos ruedas, disfrutando en el escenario como poca gente he visto en mi vida, dando hasta la última gota de cerveza sudada. Y es que no llevaban dos canciones y ya estábamos toda la leprosería etílica llamada público dislocándonos los huesos y el quaterbak de los Osaka, armado con su plateado saxo arengan a pie de pista al público. Como era lógico, las vallas duraron 3 acordes. El estadio se convirtió en pub y daba la impresión que había menos gente que en bolos anteriores, pero no, a vista de pájaro lo que sucedía era que los cuerpos comenzaron a frotarse en bailes disfuncionales a pie de escenario. Los temas de su tremendo “Fat spark” nos hacían mover las pezuñas como en esas películas cuando el vaquero dispara a los pies del sicario del villano. En esa oda al alcohol, monseñor Robertez sacó la ramónica y se unió a la fiesta. El show seguía subiendo en intensidad desquiciada y por momentos parecía que aquello iba a reventar de mala forma, como un motín en una prisión congoleña, pero no ocurrió nada más allá de una tremenda polvareda. Homenajes a Muddy Waters, Screamin Jay Hawkins a ritmo de Rhytm & blues de tugurio y pub rock en pinta king size. Para finalizar, se pasaron por la piedra el “She wind up” de uno de sus padres sónicos, Dr Feelgood y como fin de fiesta, la McConexión irlandesa se hizo posible con fiesta de los Pogues, con un rodeo y monta del pony pisador cortesía de esta casa en el escenario incluido. Aún me pregunto de donde coño sacan las fuerzas para aguantar a ese nivel de furia sin explotar en veinte trozos. Algo tendrá que ver la oreja a la plancha, digo yo.
SÁBADO
El sábado es el día podía dividirse bien en 2 partes simplificando: Rock que bebe por igual del punk y el sleeazy, el hard rock de herencia 70 y de pico, los Fumestones.
DIESEL DOGS
Comenzaron desde Madrid DIESEL DOGS, nueva banda de Javi Diesel, antiguo componente de DEADLINE VEGAS. Buen aperitivo para comenzar, alimentado por Turbonegro, Guns & Roses, New York Dolls o Backyard Babies, aunque hayan encontrado donde esconde el botiquín Josh Homme. Entretenido y vigoroso se versionaron el “what love is” y “sufragette city” de Dead boys y Bowie respectivamente.
THE BUZZOS
Siguieron THE BUZZOS, el otro grupo representante de la región. Como ya comenté en su actuación teloneando a FEDERATION X en Cáceres, han dado un paso de gigante con ese nuevo guitarra que se han agenciado, dándole a las canciones de siempre un cuerpo del que carecían, lo que hace apremiante que aparezcan nuevas composiciones y que se defina su camino sónico como grupo. A parte de todo tuvieron que lidiar con la incomprensión de algún garrulo de público (ese, si) que estuvo a punto de sacar de sus casillas al vocalista, obligándole a hacer puntería en la cabeza con una botella de agua sobre este personaje que acaparó parte importante del festival con su continuas actuaciones salidas de tono que le provocaron más de un descalabro, que dicho sea de paso, no pareció importarle. Los de quintana no versionearon a Neil Young, pero también eligieron un par de clásicos tales como “Rock & Roll all nite” y “TV Eye”
De las de siempre me quedo con “lonely boy”, una canción que ha crecido muy bien.
GUITAR MAFIA
Para terminar con la trilogía sucia, drogadicta y callejera desde Madrid aterrizaron GUITAR MAFIA. Grupo ya conocido por estos lares y que venían a presentar, ojo, su tercer y mejor disco:”Las jóvenes y bellas criaturas de los bajos fondos”. A degüello y con el clásico de parálisis permanente “un día en texas”prendieron el petardo. Fueron los mejores de este primer lote, quedándome con su canción más pegadiza “malasaña boy” y sus historias sobre sexo, drogas y rock & roll. Se levantan con Burning y se acuestan con Hanoi Rock teniendo toda la tarde para gritar “Like a MotherFucker”. Show el suyo muy especial, ya que como supimos después, Sixx deja la banda, al menos de momento.
Stiv Bators, Thunders y Dee Dee se fueron a acostar y el escenario, salvo el inciso Fumestónico, fue tomado por Page, Plant, Lynnot y los Tyler. Y es que, como pasa con todos los estilos, los tres grupos de corte “setentero” que quedaban poco tienen que ver realmente uno con el otro.
SMOKING BIRD
Los primeros en subir fueron SMOKING BIRD y sinceramente me dejaron anonadado. Desde la última vez que les vi hasta ahora, una buena banda se ha convertido en una acojonante banda. “Rockin bones” me cago en la puta!!!! Ese sonido Toxic Twins cuando eran nocivos, esa herencia Chuck berry tan necesaria y que muchos grupos de su estilo olvidan, ese guitarrista del demonio, absolutamente genial , con el cantante sin parar de moverse. Atentos todos su segundo disco que promete por lo visto aquí. Sin lugar a dudas a uno de los set que más agradó y sorprendió de todo el festival. Ah, se me olvidaba, también hicieron suya una canción de aquel que andaba con un caballo loco, en este caso fue “Fuckin up”.
FUMESTONES
Agradecida la presencia en el festival de esos gamberros que responden al nombre de FUMESTONES. Como ha pasado a lo largo del fin de semana, el mejor show que les he visto y ya son varios. Sonido fuzztoniano y “cynico”, con actitud “monk” a pesar de ir con jerseys de niños buenos que trabajan en un puesto de plátanos. Y es que gente que puede comer lo que se sirve en el mini bar, garito al que tributaron, y quieren ser Billy Childish, aunque no les haga ni puta falta, no puede ser mala opción para un sábado por la noche. Se acordaron del fallecido Arthur Lee (y de su primo Bruce) y hasta apareció Robertez con su armónica en pleno feedback.
Redondo como sus dos últimos sg.
SOULBREAKER CO
La salida de SOULBREAKER CO me pilló en el momento más bajo del festi. Después de menear el cucu como un cerril en el vendaval garajero de los madrileños, el cansancio acumulado hizo mella en mi cuerpecito, poco preparado para el rocoso y aspero show de los “rompe almas”. Su disco me ha parecido una maravillosa conjunción de blues 70 y hard,como piedras afiladas, llevado al paroxismo en su intervención. De bien nacidos es ser agradecidos y miraron al cielo buscando a Mister Lee, al igual que trajeron a los presentes la esencia de Gran Funk Railroad. Un show sin fisuras, ejecutado al milímetro pero en mal momento, ya que tras los bailes setenteros, y con gran parte de la gente reservando lo poco que le quedaba dentro para GREEN MANALISHI, el concierto quedó, por desgracia, un tanto deslucido.
GREEN MANALISHI
Y llegaron las estrellas del festival. De las cenizas de Mermaid y con uno de los mejores discos publicados en años en este país, se presentaron los pamploneses GREEN MANALISHI. A una hora totalmente intempestiva y con la gente cansada, demasiado pasada o ambas cosas, no era momento para un grupo de esta calidad, bueno, ni para ninguno. Aún así el trío se marcó un grandísimo concierto que de haber caído a otras horas o el mismo viernes hubiese sido más allá de escandaloso. Y es que el que tuvo, retuvo, y si el disco es bueno, el directo muestra a una banda de verdad, que suenan como 15, con Chechu de director de orquesta con Sarri al mando de las 4 cuerdas y del espectáculo amén de un batería sobrenatural. No se si serán los nuevos héroes del siglo XXI o más grandes que Jesús, pero como un gran tiburón blanco muerden y muerden. Robertez esta vez no se arrancó con la “ramónica”, pero todos los Ciclones pudieron contemplar como una de su canción “La perfo” se cambiaba de botas en manos de los MANALISHI. Como no, también tocaron una de Neil Young, con Andreu Tornado, Rafa Chico y Carlos Maggot, como espontáneos coristas. Para terminar, versión de “Sin city” de AC/DC, que no habían sonado en todo el festi y con la gente como loca dando muestras de que no querían que se acabase el fin de semana nunca....de momento ya sabemos que habrá segunda edición. Nos vemos allí el año que viene. |