LOVE AND ONLY LOVE
 

13-11-2003, Ambassadour Theatre, Dublin
The Forever Changes Concert

La brumosa y gris capital irlandesa tuvo el placer, el pasado de jueves de tener como invitado de honor a Mr. Arthur Lee, con sus remozados Love 2003, es decir acompañado de los jóvenes de Baby Lemonade. Space ya tuvo la oportunidad de presenciarlos en Julio en el Bilborrock y en la Sala Arena de Madrid. La diferencia significativa, respecto a esas dos ocasiones, era la presencia de una orquesta, compuesta por un celo, un violoncelo, tres violines y dos trompetas. Otra novedad, el nombre de la gira: The Forever Changes Concert. Con lo cual, los allí presentes íbamos a tener la oportunidad de escuchar el espléndido Forever Changes, con toda la gama de sonidos conque fue grabado, allá por el año 1967. La gira ya había tenido paradas en USA y UK, el Forever changes concert deluxe edition, fruto de una de esas noches de magia, fue registrado y está disponible en las tiendas desde hace meses. La posibilidad de ver “and more again” a Mr. Lee, con todos estos alicientes, eran un grato regalo para una tarde-noche dublinesa. Y allí aparecimos en el Teatro Ambassadour, un lugar idóneo para tal evento: clásico, cilíndrico, bello, espacioso, con sólidos pilares, color burdeos, con una acústica muy buena, el patio sin butacas, en pendiente descendente hacia el escenario (si algún enorme maromo se te coloca delante, sólo hay que dar unos pasos hacia atrás) la segunda planta para aquellos que quieren sentar sus reales posaderas... En fin una sala como el buen rock manda. No íbamos a esperar a Godot, pues las obras del famoso dramaturgo dublines Beckett tienen otro emplazamiento. Lo que un rockero imagina al ver el teatro, es las noches en que ha sido poseído por Rory Gallagher o por Phil Lynott. Y viendo la disposición del escenario, las neuronas ya recreaban el sonido del Forever Changes. Quizá tanta ensueñacion fuera motivada por aparecer allí cuando las puertas abrieron y esperar guiness tras guiness la hora y media larga que pasó hasta que el grupo puso sus botas de pico en el escenario. Las gentes de las barras tomaron posiciones y lo que parecía una entrada discreta, se convirtió en un lleno (casi). Mr. Lee oculto tras sus gafas negras, su pañuelo y su sombrero. Ésta vez iba de luto, con una camisa elegante con motivos brillantes y su botas de cowboy color crema. Saludo de rigor y al son de su pandereta, que funcionó cual batuta de director de orquesta despegó la nave. Los dos guitarristas que se ha buscado Mr. Lee, son una bomba de relojería. El solista, Mike Randle teñido de rubio, saca un sonido Reid-Hendrixiano a su máquina, el rítmico, Rusty Squeezebox, con su aspecto de estudiante de derecho virtuoso de la música, se maneja igual de bien con la acústica que con la eléctrica. Ambos hacen coros de voces fabulosos para Lee. El resto de componentes hacen que el sonido de Love se conserve en la oscura cosecha de finales de los años 60, sin perder un ápice de su sabor y calidad. Sonando con la misma sutileza e incluso por momentos con mas garra.
Los chicos de la orquesta, disfrutaban: movían sus instrumentos, cabezas y piernas al son del rock. Por unas cuantas noches dicen adiós a Stravinski para saludar a la música del demonio. La electricidad ácida se sentía en el aire y cuando la orquesta se ponía en pie para ejecutar sus partituras, aportaban los matices necesarios para convertir el sonido en algo celestial. Todo placer para los oídos. El Forever Changes era desgranado cual espiga dorada, tema a tema, caído y regalado, por los ángeles, como la adicción de juana. Mr. Lee, con su clase, carisma y calidad habituales, éste hombre es impresionante, tiene planta, actitud y la música le sale de cada centímetro de su piel o ropajes. Su voz se mantiene impecable y es capaz de cantar en diversos registros, incluso como un tenor en algunos instantes. Ésta vez se le notó mayor entrega que en anteriores encuentros, se le ve cada vez más compenetrado con su nueva banda. Se sentía feliz y sonriente encima del escenario: Dialogante con el público, bromeando con todos, bailando, con entusiasmo y energía. Nos alegramos, que éste hombre lo ha pasado mal y por fin es un hombre libre, de ahi la pasion que pone al gritar eso de Freeeeeeeeeedommmm!!! en “Oldman”, la cancion dedicada a Bryan Mclean, el otro cerebro de Love. Sudaba y relinchaba por la falta de aire, pero la cosa seguía y seguía. Estuvo gesticulando continuamente, disparando al público y ametrallándolo con sus brazos en clara alusión a las letras de algunas canciones, también abrazándolo y amándolo y por supuesto acariciándolo con la música que salía de esa conjunción astral, en todo momento. Llegó a lanzar su pandereta al respetable, que le fue devuelta en escasos segundos y sin ademanes de robo.
El Forever Changes sonó tal como fue concebido de principio a fin. Tras escuchar el maravilloso disco, un nuevo tema, “Rainbow in the Storm”, compuesto por Arthur y sus chicos. Es una bonita canción, muy en la línea del Forever Changes que desprende una energía muy positiva. Detalle éste, que alimenta las expectativas de cara a un posible nuevo disco. La orquesta se retiró y la música siguió con la intensa versión de Bacarach “My Little red book” que abre el primer disco de Love, “Signed D.C” y “Everybody´s gotta live”, que alteraron las glándulas químicas de los presentes, y Lee cual karaoke de lujo, aceptando peticiones del público que se desgañitaba gritando los títulos de sus canciones preferidas: “Always see your face”, “Your mind and we belong together”. Las más pedidas, “Orange Skies” y “She comes in colours”, no sonaron, tampoco iba ser todo tan populachero. La orquesta regresó para interpretar “Singing Cowboy”, mientras Lee presentaba a los músicos y entre todos convertían la canción en una adrenalínica y sudorosa fiesta, dirigida a la perfección por este dios negro. Coreaba la gente Aaaaaaaaarthurrrrr!!!!!!!!!! Arthuuurrrrrrrr!!!!!!!!! y We want Love!!!! We want love!!!!! Antes de los bises. Es un placer -que el idioma permite- escuchar a toda una sala corear todas y cada una de las canciones del grupo de principio a fin. Para finalizar, “Seven son and seven is”, brillante y furioso colofón. Arthur preguntó de nuevo a la audiencia peticiones para tocar, se pidieron muchas, pero ésta vez, nuestro conductor sensorial durante más de 2 horas, dijo que de todas formas no iban a tocar más, sonriente y con elegancia. Punto y final. Mr. Lee y los suyos camino de London, para un nuevo show y una grabacion para la BBC TV. Todo el mundo con una sonrisa en la boca. Habíamos tenido tanto amor y calidez, que la ventisca, la lluvia y el temporal que nos esperaba en el exterior nos importaba un carajo. El jazz, el blues, el garage, el rock, incluso el flamenco, pocos grupos ofrecen esta variedad de sonidos en un solo disco o concierto. Love is only Love. Ojala hubiera podido ceder mi espacio en el Ambassadour a Manfred o Ignatius Reilly, cuando sea millonario les enviare mi jet privado. Me tuve que conformar con n’Kono, no tenemos fotos, las que ilustran el texto fueron tomadas en el Bilbao Action Rock. Quería aclarar un asunto y zanjarlo por completo, si es posible. Aquí, en ésta querida gueb, no somos críticos, ni periodistas, ni HOSTIAS, para eso ya están J.F. and co. Contamos las cosas con nuestro corazón lleno de colesterol, como Chris Peterson, y tenemos un pedazo de ciberespacio, para decir y hacer lo que nos sale de los cojones. Tal y como están las cosas, es mucho. Fallamos muchas veces, no tenemos ni puta idea, ni vamos de nada y ésta panda de aficionados, hace lo que puede, siempre por el bien del rock. Además nos gusta perder el tiempo escribiendo gilipolleces. Así y sólo así, es Spacerockheaters. Besos para todos. El set list, fue el siguiente:

Alone again or
A house is not a motel
Andmoreagain
The Daily planet
Old man
The red telephone
Maybe the people would be the times or between Clark Hilldale
Live and let live
The Good Humor Man He Sees Everything Like This
Bummer In The Summer
You Set The Scene

Rainbow in the Storm
My Little red book
Signed D.C
Everybody´s gotta live
Always see your face
Your mind and we belong together
Singing cowboy
Seven and seven is

 
Demon Doran