MONSTER MAGNET – GLUECIFER – THE QUILLS
 
DUBLIN, AMBASSADOR 24-02-04

The QuillsEl monstruo magnético aterrizó en Dublín con ese enorme Monolithic Baby recién sacado del horno que Mr. Kanuto comenta con su acertado criterio en la sección de reseñas de este espacio sideral y caliente de la red. Venían en compañía de una de las bandas nórdicas que más adoramos, Gluecifer y una de las sorpresas mas recientes del rock, The Quills. Un triple cartel de lujo para quien ama la música del diablo, las guitarras lanzallamas, el puto rocknroll. Una entrada aceptable -aquí si no eres leyenda o irlandés no llenas una sala- una audiencia con melenas al viento que llenaba de deliciosos olores nocivos el aire, ropajes negros y luciferinos -macarras y drogaditos que diría tu abuela-. Abrieron fuego The quills, con su denso sonido, una voz con reminiscencias al Chris Cornell vociferante de los grandísimos Soundgarden y un show muy corto, en el que descargaron canciones de sus muy recomendables dos discos “Voodoo Caravan” y “Hooray! It’s a death trip”. Durante la pausa, oro negro en vaso de plástico y en escasos minutos Gluecifer encima del escenario, que siempre es motivo de diversión con Biff Malibu haciendo sus pasos de baile, esas The Quillscanciones repletas de referencias sonoras y líricas a los grandes del rocknroll y sus cuatro secuaces siempre dispuestos a dinamitar un escenario. Se les veía con el rostro cansado pero hicieron disfrutar al personal. Su nuevo disco Automatic Thrill supone un salto de calidad respecto a Basement Apes, que tampoco es mal disco. En su nueva entrega centraron su repertorio que también es una especie de regreso a sus impecables “Soaring with eagles at night to rise Glueciferwith the pigs in the morning” y “Riding the tiger” de los que también hubo algunas canciones. Resumiendo, Gluecifer no han hecho cagadas ni vendidas como otros grupos de su país y escena, su último disco suena igual de bien en el estéreo que en directo, siguen siendo una banda a tener muy en cuenta si te gusta esto del rocknroll, estoy deseando volver a verlos en solitario porque el show se me hizo corto y todavía tengo en mi memoria el conciertazo de la sala El sol hace ya no se cuantos años, ¡viva Gluecifer! El 7 de Abril en Bilbao, Café Azkoitia. El oro negro seguía cayendo por nuestra tráquea, ya sin saborearla ni nada. Venía el plato fuerte, Monster Magnet presentando su nuevo disco, que retoma el poder de Power Trip y Dopes to infinity. La gente estaba excitada, a excepción de una tipa de Málaga muy bien parecida que Gluecifer & Monster Magnetvenía por un italiano, según averiguó N. Svinia. El poder del falo transalpino. Wyndorf, un hombre musculado y atractivo, Mundel, el nuevo batería y el resto de la banda aparecieron encima de las tablas con el logo del monstruo magnetico amparandoles y comenzó un viaje intergaláctico abordo de una nave que emite en su interior sonidos de guitarras saturadas, psicodelia, ferocidad, high energy y letras llenas de épica post moderna con estribillos que se quedan grabados a fuego. Iniciaron el show rescatando gloriosas canciones de “Powertrip”, “Dopes to infinity”, “Superjudge” y “Spine of god”: Powertrip, Zodiac Lung, Space lord, Snake Dance, Crop Circle, Tractor, Dinosaur Vacum y momento álgido en Negasonic Monster Magnetteenage warhead, ese himno que volvió loco a todo el mundo, sobre todo a Svinia que casi descalabra a una bella ruckera gaélica de lacio pelo negro, tratando de alzarla en sus trémulos hombros, it´s only rocknrolla!. Dejaron para el final el estreno de “Monolothic Baby!”, sonaron Radiation Day, Unbroken (hotel baby), Slut Machine y Monolothic. Para redondear un largo y poderoso desarrollo instrumental con un pletorico Superjudge. Wyndorf se movió como una fiera sexual por el escenario, con esos gestos y movimientos de animal copulante y en celo constante, Mundel ponía su guitarra incandescente y el resto de la banda complementaba a la perfección el demoledor sonido lleno de estupefacientes de una banda fundamental para el rock actual. Lo único reprochable es que Wyndorf no ha ideado ningún nuevo gag escénico. El foco para buscar la luz en alguna parte -yo no lo vi enfocando a tipas, como Monster MagnetManowar o como él mismo en anteriores gira, quizá sea ese el cambio- y la guitarra ardiendo, que no resulta espontáneo ya que es una guitarra para efectos especiales y hay varios roadies con cara de espanto esperando a apagarla -no es Pete Townsend rompiendo a hostias su guitarra en un plató de TV, no- resultan repetitivos para quien los haya visto en más ocasiones. Pero centrándonos en la música, el directo es brutal, Wyndorf sigue siendo uno de los frontman número uno sin guitarra o con ella y Monster Magnet rules!. Preparaos para su inminente aterrizaje en tierras hispanas en abril, merecerá la pena. Tras el show, siguió el rocknroll, y unos días después Svinia abandonó Dublín durante unos días porque tenía que viajar a Colombia a llenar una avioneta de farlopa para el ayuntamiento de Cáceres que está tan fuera de su sitio de tanta coca y tiene sedientos a los aguerridos y fieles ruckeros de la ciudad con estas prohibiciones y leyes extrañas. Algo más que añadir: comprad Monolothic Baby y la entrada para este gran triplete o menage a trois de rocknroll, nos vemos en The Celt escuchando Whiskey in the Jar.

Nota: Excepto las de Gluecifer, las fotos no corresponden al concierto

 
Demon Doran y Blackbushmills