MINISTRY: EVIL DOER TOUR, SIGUEN SIENDO UNA APISONADORA
 
14-9-2004 Meridian Theatre, Houston, TX

El Meridian es un nuevo lugar en esta inhumana ciudad, que está diseñado para rockear, una de las cosas más humanas del mundo. Una sala de tamaño medio donde se siente la atmósfera de club, situado en pleno Chinatown y con una programación más que aceptable. Ministry acudían con su nuevo y potente disco “Houses of the mole”, que carga las tintas contra el pequeño Bush, como ya hiciera “Psalm 69” con su papito. El genio programador e informático Paul Barker no formaba parte de la tripulación, lo cual no repercute en el disco y a la postre comprobaríamos que tampoco en el directo
My life with the thrill kill kult dieron inicio a la velada, con un rock industrial un tanto trasnochado. El sonido de este grupo, a fecha de 2004 parece anclado en un antro de música disco del 83. El cantante tiene aspecto degenerado, contrastando con el musculoso negro bajista. A ratos les acompañaba una hembra haciendo coros... Pero desde nuestra esquina, estábamos deseando que se retiraran a camerinos. Cosa que por fin ocurrió. El lugar estaba bien poblado de gentes, con mirada violenta en muchos de los casos. Un ser con una careta de G.W. Bush apareció en escena mientras sonaba la intro de “No W”, portando una pancarta que rezaba “Trust us”. Los miembros de la banda aparecieron en escena golpeando al ser parodia, mientras tomaban posiciones, atacando el mencionado tema. Al Jourgensen con su atuendo escénico habitual: pañuelo, camiseta del CBGB, chaleco, gafas de sol, pero esta vez sin gafas durante gran parte del show, síntoma de esa limpieza de sustancias nocivas que se operó en su organismo. Se apoyó en su pié de micro, con cráneo de vaca incorporado, dando paso al averno. Los americanos, cuando acuden a un concierto de metal, dedican más energía al mosh pitt y a volar por los aires que a contemplar a los músicos. Derrochan violencia, con lo cual hay que tener un cuchillo entre los dientes, los codos afilados y las manos preparadas para repeler los ataques. La banda descargaba “Houses of the mole”, el público gotas de sudor y sangre. “Waiting” con esa frase, “I´m waiting for christ in the USA, waiting for a life in the USA”, “Worthless”, “Wrong”, “Warp city”, “WTV”, “World”, “WKYJ” y “Worm”, tras el cual siguieron canciones de “Animositisomina”: “Unsung”, “Piss”, “Broken” y “Stole”. Mencionar la aparición de una súcubo corista en determinadas canciones, aposentada en una plataforma, moviéndose de manera sincopada. Tras el repaso a los dos últimos discos, llegó el turno para el enfermizo “Filth Pig”: “Reload”, “Crumbs” y “Dead guy”, dejando para el final los poderosos “Mind is a terrible thing to taste” y “Psalm 69”, que acabaron de enloquecer a los presentes si no estaban ya a un paso del frenopático. De todas formas ¿quien no enloquece con “Thiefs”, “Burning inside” o “So what” del “Mind...” y con “N.W.O.”, “Just one fix” y “Jesus Built my hot rod”? Jesus construyó mi polla caliente cerró el show. Jourgensen estuvo de muy buen talante, arremetiendo contra todo aquello que le molesta en este planeta desde su lugar, el escenario, como también lo hace en sus discos y maravillosas, divertidas y humanas entrevistas. Los de Chicago demostraron que están en una forma estupenda, dieron lecciones de como alcanzar el éxito y como chupar huevos de manera magistral, algo que llevan haciendo durante un buen puñado de años y los asistentes nos recogimos a poner hielo a nuestros moratones, goteando líquido. Olviden los gimnasios, si quieren perder peso, sigan un tour USA de Ministry y seguro que lo logran, quien sabe a lo mejor algún día abrimos una clínica que ofrezca este tipo de programas.

 
Aleister in TX