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Gaztetxe de Andoain 01 12 2006 NoMeansNo

Dos años sin visitarnos y seis sin material nuevo era suficiente pretexto para esperar con ansía la nueva gira de No Means No. La publicación de su nuevo disco, “All Roads Lead To Ausfahrt” ha sido la culpable de la nueva visita, un disco más directo que, por ejemplo, el último “No One”, repleto de canciones que prometían funcionar en directo, tal como ha quedado demostrado.

Unas 400 personas llenaban el Gaztetxe de Andoain para cuando comenzó el concierto. Incluso hubo gente que se quedó fuera, aunque las almas caritativas de la entrada les dejaran entrar un poco más tarde.

El concierto empieza con “The Fall” (que paran y vuelven a empezar desde el principio por orden de Rob Wright, ya que no han entrado bien) y “Mr. In Between” antes de pasar al primer tema nuevo, “In Her Eyes”. Las primeras filas se empiezan a animar cuando caen “The Beauty and The Beast” y “The River”. Pura intensidad encima del escenario, el grupo lo da todo desde el principio. Una canción como “The River” tocada en directo con semejante fuerza puede hacer que toda esta energía llegue a todos los rincones del local donde toquen, y esto se acaba por contagiar. Tras un pequeño respiro, siguen intercalando temas del nuevo disco con los clásicos que todo el mundo quiere oír. Así, tras “Mondo Nihilissimo 2000” y “The Hawk Killed The Punk” llegan “Dark Ages” y “Victim’s Choice”. El pogo en las primeras filas es ya imparable y el calor en el local hace que no paren de sudar ni los que están sentados. Tras “Faith”, momentos de cierta calma con “Heaven is the Dust Beneath My Shoes”, pero es que después viene “Rags and Bones”, una de las canciones más celebradas por el público. El concierto enfila la recta final con tres canciones del nuevo disco, “I´m Dreaming and I Can’t Wake Up” y las dos más punkrockeras y coreables “’Til I Die” y “Slugs are Burning”. Los NoMeansNo se retiran tras casi hora y cuarto de concierto, pero el griterío del público hace que vuelvan tras un brevísimo parón. Se colocan en posiciones, pero Tom Holliston no coge su guitarra. Agarra el micro y empieza a cantar y a mover el esqueleto al ritmo de “Big Dick”. La gente intenta imitar el baile del bueno de Tom, pero joder, es bastante difícil. Tras el cachondeo de “Big Dick”, “Two Lips, Two Lungs and One Tongue” lo que hace que la gente se vuelva loca. Un final perfecto para el primer bis, ya que intercan un tema de los Hanson Brothers (“We’re Brewing”) en mitad de “Two Lips…”, poniendo la guinda al pastel. Nueva retirada, y tras la insistencia del público vuelven para obsequiarnos con “Now”. La gente aplaude al ritmo que marca John Wright, y es que empezamos a ser conscientes de que el asunto se acaba. Tras más de hora y media se van, pero la gente no se mueve.

Empieza a sonar la música en el Gaztetxe, y cuando todos pensábamos que ya se había acabado el concierto vuelven a la carga. O más bien lo intentan… empieza a sonar “The Graveyard Shift”. Todo va mal, ¿problemas técnicos?, las voces se dejan de oír, la guitarra también y al final paran… la gente silba, grita y yo no me entero de nada. Vuelven a empezar, pero la gente del Gaztetxe les pide que paren. Yo no entiendo nada. ¿Parar? ¿Porqué? La razón está a unos cuantos metros de donde estoy. La Ertzantza se ha liado a porrazos hasta con el técnico de sonido y la mesa. Comienza el espectáculo. Son momentos confusos. La gente está indignada. Se retira la policia. Parece ser que no les ha gustado el concierto y lo han parado. Pero lo peor está todavía por venir. La gente se empieza a ir. Ya no suena música en el Gaztetxe (por lo visto la excusa para disolver a porrazos el concierto era el volumen de la música). Pero a los veinte minutos más o menos empieza a entrar gente corriendo en el Gaztetxe, perseguidos por la policía. Entran a golpes y se mantienen desafiantes en la puerta del Gaztetxe amenazando con repartir a diestro y siniestro. La gente que todavía estamos en el interior, intentamos tranquilizar a la policía, pero parecen motivados. Al final nos dejan salir y se llevan a dos personas detenidas. Había que justificar su intervención…

Al final creo que todos acabamos amando un poco más a los NoMeansNo y odiando un poco más a la policía.

Azkena Antzokia Bilbo 02 12 2006 NoMeansNo

Con la rabia acumulada tras los incidentes ocurridos en Andoain la noche anterior, fuimos hacia Bilbo. Llegamos temprano, y como nadie nos pone pegas a la entrada, asistimos a las pruebas de sonido. Todo un lujo esto de tomarte una cerveza en un bar mientras los No Means No están metidos de lleno en una jam session. Hasta hacen una versión de AC/DC. Curioso, jeje.

El concierto estaba anunciado para las 21:30, y con la media hora de retraso de rigor, suben al escenario. La afluencia de gente no fue tan masiva como en el Gaztetxe de Andoain. Las alrededor de 150 personas congregadas hacen que se pueda disfrutar del concierto con cierta comodidad.

El comienzo del concierto es espectacular. Con la intro de bajo de “The Graveyard Shift” ya meten a la mayoría del público en el bolsillo. Por lo menos los que estuvimos la noche anterior en Andoain agradecimos este detalle. Por fin se pudo disfrutar de este pedazo de tema sin intervenciones policiales. A ellos se les ve más sueltos que la noche anterior, y eso que el concierto de Andoain fue bestial. Tras “The Graveyard Shift” el concierto sigue con otro par de canciones que todo el mundo conoce, “Mr. In Between” y “The Beauty and The Beast”, que ya sonaron en Andoain, y que redondean el arranque del concierto. Tras el primer tema del disco nuevo (“In Her Eyes”), la primera gran sorpresa de la noche: “No Sex” del disco Mama, un disco al que no recurren demasiado para los directos. “Give Me The Push”, es la muestra perfecta de lo que son los No Means No en directo. Al poco de empezar, Rob Wright desconecta su bajo y empieza a afinarlo. Su hermano y Tom Holliston siguen a lo suyo, medio improvisando, hasta que Rob vuelve a unirse. Una vez que vuelven a coger el ritmo, Rob se empieza a calentar y acaba bajando del escenario, tocando entre toda la gente mientras no para de saltar. ¿Quién dice que están viejos? Desde luego, no es lo que demuestran… Nos dan un respiro con un pasaje instrumental al que le sigue “The Tower”, otro tema de uno de sus discos más populares (Wrong) que no tocaron en Andoain. “Mondo Nihilissimo 2000” es uno de los temas del nuevo disco que repiten, dando paso a “Dark Ages” (que también repiten), una canción que gusta. Pero uno de los momentos de mayor locura de toda la noche llega con “I’ve Got a Gun”, una canción con un estribillo acelerado y punkarra que sorprendió a la gente. Pogo bestial y empujones por doquier! El bloque que finaliza el concierto se centra en el último disco. Tras “The Hawk Killed The Punk” llega “I Can’t Stop Talking”, y el mismo final que en Andoain con “I’m Dreaming And I Can’t Wake Up” (con un final salvaje), “’Til I Die” y “Slugs Are Burning”. Aunque se retiran, les vuelve a pasar lo mismo que en Andoain, el público no les deja respirar más que lo justo. Vuelven con otra sorpresa bien recibida por todos, “Small Parts Isolated and Destroyed”. Bailable por momentos, salvaje a ratos, y divertida para ellos, ya que cruzan miradas y sonrisas en las partes entrecortadas, en las que parece que están esperando quién es el que empieza. Le siguió “So Low”, que sorprendió que no incluyeran en el set list de Andoain, y que incluyeron, acertadamente, para el primer bis de Bilbo. Los Hanson Brothers se vuelven a hacer un hueco, sonando “We’re Brewing”. La pena fue que no variaran la canción elegida desde Andoain a Bilbo, pero se lo perdonaremos… Tras los Hanson, se vuelven a retirar, pero nadie se cree que no vayan a volver. Lo bueno, si largo, ¡dos veces bueno! Empiezan las peticiones, “Oh No! Bruno!”, “Victoria”… se corea el nombre del grupo… y vuelven a salir para tocar “Big Dick”, bailable y divertida. Se retiran y se repiten las peticiones (especialmente “Oh No! Bruno!”) y se vuelve a corear el nombre grupo con ganas. Tras un parón más largo regresan. Y parece que se van a animar con “Oh No! Bruno”, ya que anuncian la próxima canción como “Two Lips, Two Lungs and One Bruno”. Empiezan y repiten el parón que hicieron en Andoain con este tema, pero esta vez parece que, aunque no esté preparado, quieren arrancar con el esperado “Oh No! Bruno!”. Al final, da la impresión de que Tom Holliston no está atento y no se da cuenta de la intención de los hermanos Wright. Una pena, porque el Azkena hubiera reventado. A pesar de todo, siguen tocando incluso arrancando con “Let’s Dance” de los Ramones, aunque no la tocan. Al final vuelven a arrancar con “Two Lips, Two Lungs and One Tongue” y ponen el punto final a la noche, tras más de hora y media de concierto.

El concierto acaba. La gente está satisfecha y contenta. La pena es que no les volveremos a ver en un tiempo. Cuando salen a retirar el equipo la gente les asalta para firmar discos, sacarse fotos, o incluso charlar un rato, a lo que ellos responden con amailidad y buen humor. Incluso hubo alguien que intercambio una púa con Rob Wright.

En fin, un fin de semana inolvidable, con un punto negro (que no hace falta mencionar), y muchos, muchos puntos positivos. ¡Hasta pronto!

 
Mr. Wrong