Concierto de Raging Slab
 
Otra vez Cáceres se disponía a vivir una de esas noches inolvidables de manos de la negra senda del Rock & Roll, aunque esta vez, un servidor era un tanto escéptico, ya que ha visto más de dos veces como inicitivas sudadas, luchadas y peleadas se chocan con el muro absentista, pasota y aburguesado Rockerío cacereño…y encima a 10 euros!!!
Pero no siempre uno es profeta en las desgracias y el doble cartel MAGGOT BRAIN & RAGING SLAB registró un llenazo de órdago con gente de todo tipo y desde distintas partes de Extremadura, para ver como se escribía sobre la dura piedra de la parte monumental de Cáceres una muesca perecedera del poder de los decibelios.

Con todo, la plana mayor de Space Rock Heaters llegó tarde al show, que con una sala que vertía gente por todos los lados, mostraba su euforia ante la banda local MAGGOT BRAIN. Enfundada en su camiseta de Motorhead, Elysse siguió desde la zona VIP los devaneos guitarreros del Cerebro de Gusano, enloqueciendo el “Ace Of Spades” (Estreno en Bellotiland), cantando con sentimiento la intensa, explendorosa y grandiosa versión que se marcaron del “Like a Hurricane” del siempre “Joven” Neil, con el público entregadísimo, sobre todo en las primeras filas. Para terminar echaron mano del sempiterno “Purple haze”, lleno de garra como siempre, aunque a los más veteranos no nos afecte en igual medida. Hablando con el respetable, algunos afirmaron que fue el mejor show de los “Maggoteros”, que por cierto, aparecerán en breve en un tributo hispano a Motorhead, que seguramente será uno de los mejores homenajes que se haya echo nunca a ésta banda.
Y tras una pequeña espera, en la ya pantanosa sala Aldana, sobre un palmo de escenario y a media cuarta de nuestras napias, ascendieron Raging Slab, para elevarnos a todos la adrenalina más allá de lo que no sería capaz de hacer ningún polvo blanco.
A alguno de nosotros no nos dejó buen sabor de boca su visita al Serie Z, pero esta vez venían a dejar las cosas claras, como bien dijo Greg cuando le mostramos las fotos en plena fiesta de hongos del Festival.
Algunas cosas permanecen inalterables, como las guitarras con la forma de los USA de Elysse , las pintas de peregrino de Greg, al que sólo le faltaba un trabuco para parecer un compañero de fatigas de Daniel Boom y esa simpatía, alegría afabilidad que desprenden a cada momento. En lo que concierne al show, simplemente perfecto, superando las expectativas que muchos tenían puestos en él y con un sonido de auténtico órdago, con el público entregado y en perfecta comunión con el grupo, que hizo que hasta el propio Greg entonara el Guantanamera o exhibiendo el cartel de la Fiesta Space Rock Heaters a celebrarse la semana siguiente. De los temas, me quedo con los que sonaron de “The Dealer”, en el que basaron gran parte de su repertorio, como mis favoritas “too bad” o “flat your boggie flan” con la que abrieron las puertas de la caverna y se hizo la luz en Arkansas.
No dejaron pasar por alto su estupendo “Pronunced eat shit”, del que también dieron buena cuenta para nuestro regocijo, con la Guitarra de Greg funcionando como un electroimán hacia nuestras cabezas e imponiendo un ritmo tremendo que, en ocasiones hacía que Elysse (con camiseta de Maggot Brain, retocada a su estilo) fuese a remolque con su Slide.
No hubo tiempo ni para irse a la barra a pedir, entre tema y tema no faltó la parrafada de Greg, y alguna coñita hacia el resto de la banda, sobre todo para la fémina, que en su estilo habitual respondía con una retahíla de palabras de esas que entendemos todos, aunque, eso si, siempre entre sonrisas
En la parte final del show, Elyse se hizo cargo del micrófono principal, con una voz que dejaría a la de Tom Waits como la de un mísero castrado, jaleando, llevando al público de su mano y saliendo un par de veces al escenario ante una brutal aclamación, donde no se olvidaron de los Stones, y las extrañas cuerdas vocales de Miss E. me pusieron los pelos de punta con su particular versión del “Good Morning little schoolgirl” o la tremendísima y alucinante “Born on the Bayou”. simplemente genial.
Y casi sin darnos cuenta, todo terminó. Pero sólo en el aspecto físico, ya que todos los presentes tardarán en olvidar semejante concierto.

 
Kanuto & Centaurock