| VIERNES 25. SALA BELLE EPOQUE Primera de
las dos noches en las que la Banda madrileña TEA estaría
en la ciudad presentando su tercer disco "Underdogs &
Outsiders" (Locomotive). Lo cual era una buena razón
para acercarse a Cáceres, quizá la única,
ya que los veranos ( y los inviernos a menudo) y sus terrazas
tropicales y sus etc que todo el mundo conoce y que no voy
a volver a nombrar, dejan a la ciudad convertida en un desértico
cementerio donde los cadáveres podridos al sol....
A lo que estamos. Poco público el viernes, aunque todos
los que estaban eran. Los mismos de siempre (sin músicos
entre el respetable si obviamos a Maggot Brain, por que estaría
bueno que un músico de la ciudad hiciese algo tan vil,
mezquino y bajo como asistir a un concierto donde no tocan
amiguitos suyos) aunque con alguna baja debido a lo fatídico
de las fechas, cosa que por cierto no pareció afectar
en nada al grupo, que disfrutó e hizo disfrutar durante
2 horas, que apuesto que hubiesen sido más, si no hubiesen
tenido que cortar. Bajo un funcionamiento de jam-band, con
un sonido 100 % arena rock, sin set list que valga, TEA fue
desgranando su repertorio según lo pedía el
momento, apareciendo versiones totalmente sorpresivas e improvisaciones
varias, unas motivadas por algún problema con la guitarra
y otras producto de una compenetración casi perfecta
entre sus 4 componentes, que se dedican a ofrecer intensidad
por encima de todo (se podía cortar por momentos),
consiguiendo una comunión con el público a través
única y exclusivamente de la electricidad: ni chistes,
ni frases guapas, ni poses ensayadas en el espejo; puro y
simple rock, siendo el buen humor que se reflejaba en la persona
de su bajista el único elemento diferenciador frente
al estado de concentración suma, the trip, que envolvía
al resto de los componentes.
Y es que a lo largo del concierto, y que yo recuerde ya que
a última hora la cerveza ya hacía efecto, pudimos
escuchar "Symphaty for the devil" de los Stones,
con todo cristo haciendo el "hu-hu" como locos,
un "Iron man" de Black Sabbath, "Gloria"
y "Hoochie coochie man" de Willie Dixon, el "Follow
me" de Rory Gallagher, incluido en el antes mencionado
"Underdogs & outsiders", "Whole lotta love"
de Led Zeppelin, o la de la Creedence con todo dios flipando
con "Proud Mary", transforma, mutada, nuevamente
creada para pasar a un "Freebird" de Lynyrd Skynyrd
magistral.
Si amas este tipo de música este será uno de
tus grupos por cojones, sobre todo en directo, que aunque
a alguien se le hizo largo-yo también los prefiero
un poco más cortos-donde ofrecen todo lo que tienen
que es mucho, con recursos ilimitados y un sonido muy bueno.
El fan medio del Ramoneo manténgase alejado o se volará
la tapa de los sesos.
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