1er Space Rock Heaters Festival de Villa Del Campo
 

Dia 1

Después de que sobrecogedores truenos hayan batido la conciencia de los héroes, después de que profundas heridas estén suturadas por el reparador sueño y el necesario alimento: tras haber contemplado con estos nuestros vidriosos ojitos la PÙTA VIDA ETERNA EN EL SPACE ROCK HEATERS FESTIVAL DE VILLA DEL CAMPO, los renqueantes componentes de Space, heridos en lo más hondo y felices como taliban quemando teles reunen su legendaria resolución ciclópea para dar suelta a la crónica de lo acaecido no en Nueva España, sino en el Estadio Little Richard de la dicha Villa.

Y es que eramos pocos (600 sin contar las gallinas) y las abuelas no parieron, pero como la santa compaña, LOS DEL ROCK comenzaron el viernes a afluir, a ritmo lento pero seguro, hacia la arboleda verdeante acotada como zona de acampada en los aledaños del Estadio: el lugar era bello como hija de granjero, con abundante sombra, Cesped, suministro alcohólico adosado (una tabernilla suministrada por mozas del lugar), piscina a precios Angoleños y el Estadio sede de la fábrica de rayos a un tiro de farla.

EL Sol iba avanzando por los horizontes en este primer día y las primeras consecuencias de la conexión Caballeros Villanos/Gentes Rockeras se iban produciendo: LOS DEL ROCK!, MIRA, UNA ROCKERA!!! fueron las primeras exclamaciones de los denodados habitantes: los niños corrieron al colmado a hacerse con calcomanias para emular los tatuados cuerpos de aquellos entes venidos de Levante, de Sevilla, de Huelva, de Galicia, de Madrid, de Vitigudino (por confirmar)... y preguntaban a sus ancianos abuelos por el significado de un grito que escuchaban por doquier: RUAKENRRRRROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!.

En medio de esta colorida marabunta folk que se iba mezclando, los grupos iban acudiendo al panal de rico Ruok y empezaban las pruebas de sonido, mientras el Piloto de "El Diablo Sobre Ruedas" (esta vez al volante de un Tractor), sembraba el pánico entre los curiosos arrojando violentos chorros de agua decían (la maldad que emanaba del vehículo nos hace sospechar que se pudiera tratar de uno de esos ácidos que salen en Mortadelo y Filemón): Maggot Brain y Punishers llegaron en seguida y fueron los primeros en probar, algo más tarde llegaron Rockers Go to hell (con lo que se completaba el cartel del primer día) y los Blackberry Clouds (grupo del día siguiente que no se quiso perder los conciertos del primer día): no olvidar la gloria debida a miembros de otros grupos que, curiosos por el evento y siempre en grandes relaciones con Space Rock y con Kanuto, su profeta, se dejaron caer desde el principio para dar apoyo con su presencia (a más de beber y endrogarse, pero eso menos).

Destacar dos imagenes de estos primeros compases que quebraron nuestras retinas desde el primer instante y cuya imagen no se nos borrara de la mente ni a golpe de escoba: lo primero fue el Glorioso Robertez, a mano alzada, épico héroe del festival que no abandonó en ningún momento la primera línea del Metal. Lo segundo, los SERES de la SGAE: con una mezquindad cuyo precedente sólo pueden marcar ellos mismos, allí aparecieron dos entes en un patrol y se dedicaron a correr detras de los grupos con unas cartulinas para que les hicieran las quinielas chansoniers: la mayoría de los músicos los cargaron de velados improperios y reproches pero, a estos agentes los deben captar entre budistas (o sordos) ya que no sólo no se inmutaron: uno incluso se puso a correr detras de la furgoneta de los BlackBerry, que marchaban al Hotel y no actuaban hasta el día siguiente (no preocuparse, también volvieron ese día para hacerles escribir versillos).

Hora para orejas, callos, entrepiernas, tochas, sesitos y caldos, todo ello aderezado por una serie de experiencias místicas a cargo de unos Ruokeros de Levante, que calleron bajo la influencia de aviesos villanos que con una mano los alimentaban y con la otra los encerraban en el minúsculo cuarto de Apolo (Un Water de 1 m2 que tenía comunicación directa con el Tártaro, a través de su unico gujero): la cosa estaba próxima y a taberna piscinera estaba de bote en bote, con decenas de alcohólicos dedicados en exclusiva a ella, todos tachonados de negro y Vaquero; los miembros de Space, entre la alegría y el nervio, ingestaron a toda prisa escasas viandas y, tras una espera prolongada esperando a los seres comarcales (atrapados todos ellos por la fidelidad debida a Mago de Oz/Fiestas patronales de sus pueblos, al 50 %) a las 12 largas ya estaba bueno y............

FUE que los PUNISHERS subieron a la estrada, armados con sus perillas, sus planos estomagos y sus maquinas del amor y, tras breve presentación a la romana, comenzo a descargar su poderoso sonido sobre la campa Villacampesa: los aproximadamente 350 individuos que se dieron cita este primer día comenzaron a moverse muy pronto, y es que este grupo encalambra hasta al galápago de Gandhi: el cantante agitaba la cabeza como Franco cuando lo de Burgos, 2 guitarras salidas de los años dorados de L.A, el bajista se contoneaba ayudado por el poderoso viento (buen día para un grupo Heavy, comento) y el baTERIDA, la bestia ovetense, el Angus de los palotes, castigaba las lonas como si le debieran perras: los truenos azotaban a los machos y su potente sonido ahorro a los labriegos varear las aceitunas de los olivos circundantes; la diversión fue grande por que la gente había esperado bastante, estaba harto tajada y el grupo, al que Space conoce hace tiempo y tiene entre los más grandes, tiene una energía acojonante, la energía que trasmitieron los temas de su segunda (mal llamada) maqueta "Ass kickin motors" y la brutalidad sónica de los temas que compondrán su primer largo "Sleazy Warriors", nombre significativo donde los haya. En el terreno de las versiones dos de las canciones más coreadas de la noche: "Rock & Roll is king" de los nunca suficientemente valorados Rose Tattoo y la juerga Sleazy de "We're not gonna take it", con traducción gastronómica al idioma de Cervantes en algún estribillo.

Tras la apertura de fuego comenzo el frío, maligno el en esta primera noche, y cuando ateridos clamabamos a los cielos el Dios Elvis nos vió y se apiadó, haciendo descender de ellos a sus protegidos ROCKERS GO TO HELL: Dios que PEAZO CONCIERTO!!, derrochando clase, unos enjutos seres de íntegro negro y gafas de sol subieron al escenario y nos llevaron a todos al hawaii de Elvis: el concierto fue un puto delirio y todo el mundo entre las primeras filas comenzo a bailar, en diversos grados de salvajismo, todo el repertorio del Rey en su epoca tropical: comenzaron las caidas, las magulladuras y el arado a costilla, en un ambiente mezcla de "El Crimen de los Urquijo", "Reservoir Dogs" y esas pelis en que salía el Rey haciendo la mili en Pearl Harbor. Un set a prueba de bombas basado en gran amplitud en temas recreados por Elvis que estos locos gallegos realizaron de forma fiel y sentida. Un homenaje al Rey de Reyes que sorprendió a propios y extraños. Si algún día me toca la lotería les pongo una sección de vientos cagon to!!!. para finalizar un "Viva las Vegas" que volvió loco al personal. Nunca pensé oir tal repertorio con unos olivos de fondo.

Con todo el mundo abotargado por el alcohol, con un frío de la ostia (y eso que estábamos en Extremadura y agosto) y con problemas de monitores incluidos (que también sufrieron Rockers Go to Hell) saltaron a la tarima MAGGOT BRAIN en una actuación intensísima derivada por las condiciones antes expuesta, dando lugar al show más controvertido del festival: a unos les encantó salvajemente y a otros no les gustó absolutamente nada, situación esta bastante comprensible ya que según que foros leas, unos preferían 3 grupos y otros los otros 3.
Personalmente ardía en deseos, después de haber visto a Maggot Brain tantas veces, de escuchar nuevos temas y aquí se presentaron algunos, como ese comienzo con Steve Ray Vaughan y ese homenaje a Peter Sellers y la recreación de los sones del "Inspector Clouseau". También presentaron un tema nuevo, de guitarras funkys asesinas, bruto y directo a la mandíbula titulado "Shoutbound". El momento culmen con las primeras filas al borde de la invasión del escenario fue cuando subió Chazz de Smoking Bird para cantar un furioso "Purple Haze".
Y con esto, el fin de la primera parte. Llegaba el descuento por los bares de la zona donde se conseguía sacar Rock donde casi nunca lo hubo y la peña bailó hasta que el sol picaba ya.

Dia 2

Y Llegónos el segundo día, y con él el castigo por todos los males realizados durante el primero: la cabeza como un avispero, los ijares resecosos, los mitólogicos ojos de Rayos X y el desgreñado y costroso cuero cabelludo eran testigos del mongolismo ruokero desplegado el día previo: y eso que los Hijos de Space hicimos noche en blandos colchones con no menos cálidos cobertores, sabanitas y cubrecamas: fue levantarnos e ir a buscar a uno de los invitados directos de Space, venidos de la Metrópoli de Castilla, que se nos había perdido en un pedregal la noche anterior y darnos cuenta de que la verdad no pertenecía a Reig Martí: con Johnny Cash como ideal fondo para el texano paisaje que circundaba la zona de acampada, enmudecimos al ver la calidad de vida de los hombres de las tiendas, los Nómadas del RUOK, los habitantes de la restaurada zona prohibida que, ataviados con ajustados bañadores (negros, por supuesto), remojaban su resaca en las azules y escasamente cloradas aguas de la Piscina Jimmy Hendrix de Villa del Campo: la mezcla de olores, palabras y atuendos (un 10 para el bañador/calzoncillo de Robertez y un 11 para el mega calcetin ejecutivo con agujeros para las piernas del PAJARRACAS) nos dejó en un shock que nos acompaño durante el resto de la comida, previa ingesta del necesario Pitarra que pusiera de nuevo en marcha las máquinas.

Tras la educada cola para ducharse, vomitar, o cualquier combinación de ambos frente a la puerta del excusado, unos quedaron en la Jimmy Hendrix remolleciendo cueros, otros marcharon a la zona circundante de turismo acuatico-resacoso (esta toda la zona llena de Wiou Bwabous: imiten a Dean Martin) y los menos, los HÉROES, volvieron a la preparación del segundo día, cada uno aportando su gramito de arena(?), ya fuera organizando, coordinando la prueba de sonido, recibiendo a los grupos, volviendo a beber de nuevo o simplemente charlando de ruok en las plásticas, Ibéricas terrazas que jalonaban el Estadio Little Richard.

Y tras las brazadas tarzaneras de unos, las aspiraciones rocosas de otros y el aplique de aceites de los menos comenzo a ser polo el estadio y MIRA! por que ni en el Reino de Israel hubo tribu tan numerosa: el número del viernes se doblo y progresivamente unas 500 personas se fueron sumando al pre-evento, las alegrías de ver a amigos y excombatientes de otros festivales comenzó a calentar un ambiente que fue acojonantemente positivo a lo largo de toda la noche: la primera oleada de personas enigüei corrió a cargo de los naturales que, mientras las bandas del día (BLACKBERRY CLOUDS que ya llevaban desde ayer, 4 TEEN KILLERS Y HOLLYWOOD SINNERS llegados a lo largo de la tarde) acudían prestara alimentarse de callerio, cascajo y consomé al Templo del Cerdo (aquel donde se podía invocar a Apolo), acudieron a la zona de Tiendas y curiosearon por entre los puestos, admirando las camisetas de los sinners e intentando saquear algo para poder revender, esconder, yo que se que coño (destaca un poblador que tras pedir una púa a Ixma huyó a toda zapatilla con un puñado de ellas).

La cosa pintaba bonita y las ganas por empezar eran grandes: pero los Sinners estaban escuendidos! tras un árduo rastreo aparecieron detras de unas piedras, buscando piedras y escribiendo Guerras en su set-listm listos para conminar a la masa para hacer el Down: agarrarlos atusarlos y a las máquinas, RUAAAAAAAAAAAAAACK!!!.

El epiléptico show de los sinners empezo a la velocidad del trueno desde el principio, haciendo sonar desde los 60 su garaje jukeboxero de trallazos de 3 minutos que arremolino a todos los que por allí andaban en torno a las torres tormentosas (los baffles, vamos): pero atraer atraer, a un nivel acojonante: mi cuerpo se agitaba como un tentetieso encima de unsa lavadora cuando, vista a la izquierda y oh! una enjuta anciana miraba muy seria (en segunda fila) a los Titanes toledanos: Carmelow, imagen de trueno, se agitaba con su habitual baile sincopado y los Feres, Jartures y Edderes rastrillaban las cuerdas con el ansia del sediento. Al rato, el embrutecimiento sumo llego tambien a los menores y varios grupos de subteenagers (que coño subteenagers, sercitos de 4, 5 años) ocuparon las primeras filas (sobre todo niñas, que jodidos los sinners) que se meneaban como verdaderas culebras, no tardando en hacerse del lenguaje colectivo exhibiendo sus cuernos en comunión rockera: Aceleración, gente haciendo el Down por todo el estadio, el sonido corregido y mejor que el primer día y final apoteósico con oleadas de conffetti infestando los pescuezos, cubatas y minis de toda la concurrencia: el habitual show energético y divertido de este emergentísimo grupo de Toletum, quizá un tanto corto el set, pero que dejó a todo cristo con ganas de más.

Callaron las armas y se produjeron las mudas, los sinners pasaron a ser entregado público y Blackberry se enseñorearon de las tablas: viejos conocidos para los asistentes de las primeras fiestas space en el Belle Epoque y de otras muchas gentes que han coincidido con esta genial banda, los que no los habían visto pudieron disfrutar de un show lleno de clase y de una calidad cojonuda a los instrumentos: el Frontman un Clint Eastwood en escena, protagonizaba un tête a tête con el público apoyado por el excelente sonido de la banda, una capacidad brutal de comunicar que no pasó inadvertido a las primeras filas, que empezaban a sufrir el sindrome de dyonisos, llenando su cuerpo de cosas sucias: Gutson75 apretaba las cuerdas que sujetaban el cubata a su mano izquierda, Kanuto y Carlos Maggot se daban a juego lésbico y quien más quien menos apretaba sus pezuñitas malignas contra el borde del podivm, clamando por azotes de cuerda metálica. Y sonó lo que será su segundo y esperadísmo Lp, donde el rock se acuesta y retoza con estilos afines, destacando en mi corazón cuando el country hace acto de presencia. Lo de Blackberry es simplemente de órdago. para acabar de sorprender se sacaron de la chistera versiones de, ni más ni menos, que de Pretty Things y Kim Fowley!!! y es que gusto no les falta. En octubre tendremos en la calle la plastificación de tan asombrosa y gigante actuación. Se hizo el silencio y.......

Se percibió la tensión, ya que la banda más esperada por muchos, los 4 teen killers, se disponían a cerrar el festival: la muy querida por Space Pakita e Ixma y el resto de la experimentada banda se colgaron los aperos y se dispusieron a cerrar con su cojonudo show esta Iª Edición de Nuestro Festival: y es que los años no se notan sólo en las toses por las mañanas, el poderoso Pop rockero de los 4 niños sesinos corría delante de gente que lleva centurias en el tema, el escenario era su hábitat y se podía decir que esas malignas efígies olían a show en directo: sus canciones, conocidas por muchos, eran coreadas por la mayoría y es que si los discos son buenos, el directo te deja tirado de espaldas. Quienes piensen en 4 Teen Killers como un simple grupo ramoniano está muy, pero que muy equivocado y, es que por dejar en calzoncillos dejaron a la peña del pueblo, muchos de ellos que en su vida han comprado un disco, babeaban como habitual en cabina de peep shows (como anécdota contar que un vecino del pueblo buscaba a Ixma desesperadamente para pagarle unas copas, vecino este aficionado al bacalao más infame). El grado de confraternización recordaba a las convivencias cristianas si hubiera de estas en el averno y en general todos: cocidos, felices y magistralmente entretenidos, disfrutaban del último suspiro del festival en un único quiebro de cadera colectiva, casi como en un NODO del Ruok. A partir de la primera mitad del concierto comenzo una gloriosa Jam, con diferentes músicos que fueron subiendo a tocar mano a mano con ellos para solaz del cada vez más destruido irrespetable: Robertez at Harmonics, espectacular, Diego piraña al bajo, Javi rock-a-Hula a la batería y dos despreciables coristas escapadas de prostíbulo Koreano que se aferraron al Micro de Ixma sin que nadie pudiera evitarlo, en medio de sincopados espasmos, marcaron el progresivo fin de un concierto en el que la Gente grito BIIIIIIIIIIISSSSSSSSSS!!!!!!!!!!!. Y ese bis fue "Holy war" de Lord of New Church, incluido en su segundo largo. Pero antes ya habían dado cuenta de su buen gusto con las versiones de Plastic Bertrand, Social Distortion, The Boys y las que se me queden en el tintero. Colofón como pocos he visto.

Tiempo para el after, siempre peculiar, y para la exótica mezcla de las juventudes lugareñas con las hordas de negro en los Garitos de la poblaçao: como en un recio partido de Futbol Australiano unos empujaban en el nombre de Bisbal, los otros en el de Jim Benson, imponiendose progresivamente la voluntad de los nuestros, de constitución siempre mas ruda, casi llorando como niños cuando empezamos a oir a los Rolling, los Ramones, los Rolling y los Ramones, hablando nuestro balbuciente idioma en el nombre de Satán; la narcotización quimico alcohólica, los frotes, las ruinas, los abrazos, resbalones y caidas se multiplicaron sin fin hasta que el sol perforó nuestros parpados derruidos, la desertización apaleo nuestros bolsillos y los héroes del evento tomaron las riendas de mano de la risa histérica llevándonos lejos de las garras del agotamiento.

Risa, destrucción, dolor, cocimiento, felicidad: Jam callejera de guitarra y harmonic alcohólica mientras las Diosas del rock ingerían sus churros (con chocolate, mórbidos lectores), marcaron el final de una noche apoteósica que hizo a todos los Space sonreir de felicidad y a toda la masa gritar al unísono en Loor del Titán Kanuto: "Todos somos contingentes!!!!!!!!!, SOLO TÚ ERES NECESARIO!!!!!" algunos decían OhSanna y todo, mientras nosotros nos ibamos barriendo, que ya no nos sosteníamos, y acordandonos de los operarios de Skoda de Eslovaquia, que en la misma ruina se vienen sumiendo desde que escucharon por primera vez "máquina de vapor", nos liamos de manta como solo allí saben hacer para, muertos pero felices, ensobrarnos e hibernar hasta la siguiente, salvadora, vuelta del RUAKENROL a nuestras miserables vidas.

Para finalizar agradecer a las bandas participantes su profesionalidad, confianza y punto de locura por participar en tan singular evento, a los que vinieron desde distintas partes de España para sentirse unos rednecks más durante dos días, al Ayuntamiento de Villa del Campo por darme todas las facilidades para llevar este "experimento" a buen puerto y en definitiva a todos los que han hecho posible algo tan maravilloso y que parecía una auténtica locura, además de dar una imagen muy distinta a aquella que se tiene por estos lares de dichos conciertos.
No se si se volverá a repetir, pero yo no olvidaré esta experiencia en mi puta vida.

Anfitrion Poipes-Maggot Bitches-on-choirs Blackberry Blackberry 2
Bravido Publico Chikatila Robertez Dame castigo Rodrigo Dancing Bitch
El principe y la corista Gente Mala Gentes sabado Gutson75, Svinia
Hembras del metal In the Navy Infantes del Ruok Ixma rage
Jam in the morning Jam in the morning II Jam Maggot-Smoking Bird Jesus Maggot en Olor de Multitudes
La masa piadosa Love me tender Maggot Maromo Punishers-Kanuto
Pajarracas-Robertez Pakita we love u Poipa Punishers Poipa-Angus Punishers
Punishers Punishers Hammer Robertez Exposed Robertez-Harmonics
Rockers go to hell Rockers go to hell 666 Rockers Maracas Segurtasuna
Sinners 70's Spaces a Pares SRH Tomame
 
  Villa del campo little sinners  

 

 
Svinia & Kanuto