| Los
talones parecen muñones, la mente es una nebulosa incoherente
y nuestros cuerpos, de gurutanes que requieren reposo son.
Pero a ver quien coño nos quita la sonrisa esta semana
en el curro, en el bar de la esquina o donde sea, ¿por
qué? Por culpa del Serie Z 2003. Tres días de
puto rocknroll en la ciudad de los pijos/as señoritos
del rocío ese asqueroso, el fino, las tapas baratas,
las bodegas y las motos. Es maravilloso pasear por el centro
de esta ciudad llena de seres engalanados de manera absurda
y captarles la mirada con nuestras camisetas/as del rock,
las botas de pico, las llamas, los 666, las bolas 8 y las
gafas de poli malo. Pero el mayor placer fue acercarse hacia
el IFECA el día 28 de Agosto , que ya no se borra de
la mente desde el 6 y 7 de Septiembre del pasado año,
y comenzar a escuchar rock sabiendo que no pararíamos
de escucharlo hasta tres después. El año que
viene celebraremos el día del pater en el Z, el festival
se traslada al 19 y 20 de Marzo en el 2004, esperemos que
vuelva a dejarnos huella. Decepciones hubo. Los agentes espaciales
conocían la caída del cartel de The Distractions
y la muy posible de Warrior Soul ya que no había confirmación
oficial de la asistencia del presidente del rocknroll, Mr.
Kory Clarke. Una vez en IFECA, se confirmó que no seríamos
poseídos por el alma del guerrero, y eso que íbamos
dispuestos a rompernos la cabeza con Let´s get wasted
y el discazo The Space age playboy al completo. Añadamos
más tristeza que fue confirmada: Wildhearts y Rock
City Angels, tampoco estarían sobre las tablas. Es
complicado reunir a grupos que llevan sin juntarse para grabar
o girar durante muchos años aunque la expectativa era
tan bella... Mucha gente se enteró allí de las
ausencias, una pequeña reprimenda a la organización
por esto. Pero muy pequeña porque después de
ver al señor Cacheda disfrutando de todos los conciertos
y vociferando a Quireboys para que tocaran “Sex Party”
y “Seven o´clock” queda redimido. Las instalaciones
del recinto del festival, perfectas, mejores que el primer
año, más tiendas, más barras y no vamos
a decir lo típico de los precios, porque nos íbamos
a emborrachar igual, además este año se podía
salir y entrar al recinto, gracias a lo cual muchas vegijas
no estallaron y muchos echaban un trago en sus vehículos.
La acampada también mejoró respecto al año
pasado, lo cual no era muy complicado, y la carpa ROCK, PUNKROCK,
HARDROCK, METAL (en este festival no hay carpas para pastilleros
bakalas ni modernos afeminados con cortes de pelo y pelos
de colores patéticos) tenía todas las noches
ambientazo y allí sonaba un clásico tras otro:
Stones, Sabbath, Ramones, Faces, Grand Funk, Lynard Skynard,
Alice Cooper, Stooges... osease los grupos que nos la ponen
dura o nos humedecen, según tu sexo. Nuestro querido
agente espacial hurdano que sale en el New York Times y en
tantas otras portadas y artículos de revistas de todo
el planeta como el cocinero ese, incluidos Burundi y Bután,
Kanuto, dedicó a todos los presentes la primera pinchada,
en nombre de Spacerockheaters. El ambiente del festival...
pues qué decir, cojonudo, todos tan guapos y rockeros,
tan sucios y degenerados, grupos por ahí pululando
entre el público, gente necesaria en cualquier festival
de rock como Turmix o el staff del Popu, personajes del periodismo
como Carlos Herrera o Mariskal Romero, luego los de siempre
y unos cuantos más como el ser tan bonito de la camiseta
de nirvana y los pantaloncitos cortos vaqueros sexys con lenguas
de los Stones en las culeras. Hubo bastante público
los tres días, y el metal ganó a la high energy
en el apartado de fans. El viernes las hordas de Twisted Sister
tomaron el lugar por completo, el Sábado, los que vinieron
a ver a Radio Birdman fueron también muy abundantes,
pero Snider tuvo más puños en alto que Tek.
Una certeza antes de comenzar con los grupos; un festival
de 3 días de alto voltaje es arriesgado para el físico,
el tercero mucha gente estaba para tirarlo al cubito de la
basura, ténganlo en cuenta, promotores del rock o regalen
un pack de supervivencia con Cloretilo, cocaína, red
bull y Reflex. Y dichas estas palabras vamos con la música,
y con casi todo lo acontecido allí o más bien
lo que nosotros vimos, que fue mucho y tremendo.
Aleister
Dia
1
El
staff de Space Rock Heaters llegaba a esta edición del festival
Serie Z con más ilusión que nunca y, aunque no somos fans
acérrimos de ninguna banda del festival, el cartel parecía
de lujo, muy compensado, con grandes nombres tanto de ayer
como de hoy, y reuniones que parecían imposibles y una última
oportunidad para ver a la banda de tus sueños.
La
primera desilusión llegó pronto, al ir a recoger los pases,
vimos en el cartel de los horarios que Wildhearts
se habían caído, según la organización, por graves diferencias
personales. Un poco decepcionante por la expectación que habían
levantado entre un cierto sector del público, aunque previsible
debido a las últimas noticias que nos habían llegado sobre
Ginger y Danny McCormack.
Nada
más entrar, y a la espera del primer concierto, los rumores
empezaron a correr como la pólvora. Desde hace días teníamos
ya la sospecha de que Warrior Soul no iban
a estar, y nuestros temores se confirmaron extraoficialmente.
Pocos minutos después nos enteramos de la caída de Rock
City Angels y Leadfoot, y del paso
de Georgia Satellites al viernes ante la
cojera del cartel para ese día. Desde luego, un duro golpe
cuando el festival ni siquiera había comenzado.
Aun
así nos dispusimos a disfrutar de los grandes nombres que
aún se mantenían, aunque con miedo de que las bandas continuasen
con el interminable efecto dominó.
En
primer lugar, y con media hora de retraso sobre el horario
previsto por la organización, saltó al escenario la primera
banda, Commando 9mm, descargaron su clásico punk rock,
basando su repertorio en su recientemente editado directo
“La Gran Estafa”, con temas míticos de la banda como
“Johnny cogio su fusil” o “Lady Mambo” para
acabar con la versión de Larsen “La frontera Francesa”;
aunque fue a primera hora y no había demasiada gente, por
allí se vio a más de un fan coreando a gritos sus temas, lo
que demuestra que esta veterana banda cuenta con un buen grupo
de fieles seguidores.
Poco
más tarde saltaron Rock-a-Hulas, de los que había oído
hablar mucho y bien, bonitos atuendos y un teclado forrado
de piel de leopardo para comenzar versioneando a Link Wray,
continuando con algunos temas propios e intercalar entre ellos
“You’re Gonna Miss Me” de 13th Floor Elevators
y uno de su vocalista Rocky Erickson. En general ofrecieron
un buen show aunque creo que esta banda puede sonar un poco
mejor de lo que lo hicieron porque tienen buenos temas y saben
interpretarlos.
El
tercer lugar para Motochrist. En principio Texas Terri
iba a saltar al escenario junto a ellos, pero finalmente todo
quedó como estaba previsto en un principio. La Banda que se
define como un híbrido trágico entre Ramones y Black Sabbath
presentaba nuevos temas del álbum que se editará en noviembre
“Greetings From The Bonneville Salt Flats”
interpretados entre los de su anterior disco “666 Pack”.
Son músicos con mucha experiencia; su cantante y bajista (Danny
Nordahl) ha pasado por New York Loose, Faster Pussycat o The
Throbs entre otros, al igual que el guitarrista Marc Diamond
(N.Y. Loose, The Dwarves). Ofrecieron un correcto aunque divertido
show de punk rock de la costa oeste, destacando los divertidos
temas “We Came, we saw, we drank” y “Hellbound”.
En
este punto del día el programa sufrió una pequeña modificación
al cambiarse el orden entre Texas Terri y
Lords Of Altamont, y subir estos antes de lo previsto.
No se si a los Señores de Altamont les sentó especialmente
bien el cambio porque entre canción y canción las referencias
a Texas Terri fueron constantes. Me gustó bastante la propuesta
de esta banda, tanto en lo musical -punk rock garajero muy
bien conseguido- como en la puesta en escena, con un Jake
“The Preacher” Cavaliere (ex The Bomboras) haciendo sonar
su órgano en posiciones inverosímiles e invitando a alguien
del público a tocarlo (preferiblemente una fémina). Su set
List incluyó “7 and 7 is” de Love y una versión de
Ramones.
Entre
concierto y concierto las visitas al backstage han sido constantes,
el de este año, sobre todo el primer día, ha estado un poco
menos animado, pero durante toda la tarde se vio movimiento,
Junkyard que no perdieron detalle (ni la oportunidad de pedirnos
hachís), estuvieron bastante atentos a las diferentes bandas
y también se pudo ver desde primera hora
a Blaine, que parece disfrutar especialmente en este festival,
acompañado de Ruyter. Texas Terri debió batir el record de
fotografías, en el backstage todo el mundo se fotografiaba
con ella, pero al mezclarse entre el público se acercaron
a ella cientos de personas, a las que atendió, una por una
muy amablemente.
Con
la noche ya encima hizo su aparición Texas Terri presentando
también nuevos temas del disco que editará en breve, que cuenta
con la colaboración de importantes músicos como Wayne Kramer
(MC5), Marc Diamond (Motochrist, Dwarves) o Cherie Curie (The
Runaways) y está producido por Jack Douglas, que ha trabajado
con bandas como Aerosmith o Cheap Trick. Era la primera vez
que veía en directo a TXT y me sorprendió muchísimo, no tenía
un gran interés, ya que no siento ninguna emoción especial
por “Eat shit!”, pero las ganas que le pone está señora
y la intensidad y energía con la que se mueve encima del escenario
te hacen olvidarte de lo que no te gusta y disfrutar de lo
que estás viendo y oyendo. Lo mejor para mi fueron las versiones,
“I Got A Right” y “I wanna Be Your Dog”
de los Stooges, junto a una delirante interpretación de “Jumpin’
Jack Flash” de los Stones y un apoteósico final con “Sonic
Reducer” de Dead Boys.
Para
acabar la noche quedaban dos grandes sorpresas para mi. La
primera, un divertido concierto de Jasón Ringenberg,
del que escuchaba por primera vez ese rock con toques
folk y country que me hizo olvidar que en ese momento debería
estar viendo a Wildhearts. No paró en todo el show de moverse
por el escenario, dando vueltas y bailando, contagiando y
trasmitiendo esa energía al público. Se atrevió incluso con
un par de chistes en español, ambos de bajistas, muy malo
el primero porque el segundo ni siquiera lo entendí, aunque
la sola idea de lanzarse a contarlos ya era graciosa. La segunda
sorpresa, y más grande aún, fue el gran show de los japoneses
Thee Michelle Gun Elephant. Los días previos al festival
la discusión en distintos medios se centraba en la conveniencia
de poner como cabezas de cartel para el jueves a esta banda
por encima
de otras como Wildhearts o Georgia Satellites, pero a muy
pocos se nos ocurriría, después de ver el concierto, discutir
el acierto de la organización. Impresionantes. Antes de salir
a escena hicieron sonar el tema central de la banda sonora
de “El Padrino” con el que aparecieron sobre el escenario
cuatro esqueléticos japoneses elegantemente vestidos con trajes
negros a rayas y arrasaron con su sonido garage-punk, algo
extraño, debido sobre todo a la voz de Yusuke Chiba y a la
espectacular guitarra de Futoshi Abe. A mi gusto sonaron impecables,
como debe hacerlo una banda y han sido de lo mejor de este
festival y de todo lo que he visto últimamente. Según tengo
entendido, su último álbum “Sabrina No Heaven” ni
siquiera tiene distribución en España, una lástima después
de lo que vimos el otro día.
Para
relajarnos al acabar los japoneses nos fuimos a la carpa habilitada
por la organización, donde ejerció las funciones de DJ nuestro
compañero Kanuto, haciéndonos bailar a base de divertido rock’n’roll
solamente interrumpido por un grupo de imitadores de Leño
que se presentó allí con sus instrumentos y por la policía
municipal que cortó la fiesta a las 5.00.
Centaurock
Dia
2
Tapas,
cañas y camino del IFECA por segundo día. Debo
decir que el que escribe este fragmento, sí es fan
acérrimo de Georgia Satellites, Junkyard y Twisted
Sister, con lo cual el día se preveía potente
el día, que no pudo empezar mejor con los madrileños
Bummer. Tuvieron tiempo para hacer un show
con tiempo y calma, poco habitual en la primera hora, y eso
lo agradecimos los allí presentes, porque fue brutal.
Saben como incendiar el escenario y como ponernos calientes.
Consiguieron llevar a la gente hacia la franja de sol, que
movieran sus culines resacosos y disfrutaran de los temas
de “Bummer” y “Vintage rock”
sobre todo. Además hubo sorpresitas. La primera fue
la versión de Rocky Erickson “Don´t
shake me lucifer”, luego la aparición de
Mr. Kike Turmix en el escenario desprendiendo glamour para
cantar “Under my wheels” de tito Alice
Cooper y luego el pedazo de “Chaman Boogie”
acompañado de armónica que ya es marca de la
casa en sus conciertos. Cada vez que les veo sus conciertos
son más apabullantes y espectaculares, y allá
donde van patean culos. Después, más rock from
Madrid, mejor dicho punkandfuckinroll, con la apisonadora
de Sin City Six. Para nosotros era la primera
ocasión de verlos con Rusty Comway, ese esquizoide
del espacio exterior tan entrañable para nosotros,
que tiene la difícil tarea de sustituir a Lee. El tipo
es la leche, si te lo encuentras por Malasaña, tómate
con él una porque te lo vas a pasar de miedo. Por cierto,
apareció con toda “la calor” enfundado
en un tres cuartos negro, al parecer fue una apuesta. Debía
aguantar tres y aguantó cinco. Norah, Mike, Barnaby
y Ángel son harleys en el escenario, eso ya lo sabemos,
junto a Rusty, Sin City Six siguen sonando de maravilla y
el “Home of the brave” es un discazo.
En él basaron el repertorio del Z. Para despedirnos
apareció Robertez con su armónica y se fueron
pitando para Medina del Campo, dejándonos un bello
concierto en la retina. Estábamos refrigerándonos
cuando de repente
un ser subió al escenario en plan speaker, señoras,
señores: Mariskal Romero-Heavy Rock Magazine, presentando
al grupo de Rock Sureño Savoy Truffle,
de Osaka (Japón), la vida es extraña y divertida,
a veces de más. Más información sobre
el hecho Mariskal en foros de internet. El grupo, ni extraño
ni divertido, simplemente la hostia. Parecían de Georgia,
sonido rebosante de slides, batería más set
de percusión, cantante pequeño pero con voz
de Warren Haynes o Rod Stewart, guitarrista con dedos de Luisiana
que lucía camiseta de Frank Zappa el primer día.
Una grata sorpresa. Hubo momentos para “Take to
the sky, and fly” y sobre todo para “Live,
on our way”, finalizando con una preciosa jam de
20 minutos que traía a tu cabeza cualquiera de Duane
Allman y Clapton en Derek and the dominos o de los Allman
Brothers en sus inigualables conciertos. Unos completos desconocidos
que agradaron mucho a los aficionados al southern rock. Era
el sonido perfecto para
preceder a uno de los personajes del rocknroll, Dan Baird,
el corazón de Georgia Satellites.
Siempre que veo un concierto de Dan, es como si tomara prozac
o cualquier mierda así. No es fácil ver a alguien
que se lo pase tan bien como Dan encima de un escenario y
además te lo transmite. No se le borra la sonrisa durante
toda su actuación y es algo de agradecer. En directo
no para de bailar con sus compañeros y hacer coñas,
es capaz de convertir un fallo de sonido en un chiste, una
broma o una improvisada versión de hillbilly. Sus conciertos
son dos hora de rocknroll americano “delde to la vida”,
es decir desde Chuck Berry. Es un tipo que no para de grabar
y girar y estar en contacto con grupos de todo tipo. Esta
vez se presentó con Keith Cristopher, Ken MacMahan
de The Dusters y Mauro Magellan en la batería. Pero
da igual con quien se presente, Dan siempre está en
forma. El concierto estuvo muy bien, pero después de
las caídas de cartel, un servidor esperaba un concierto
de Georgia Satellites largo, sin ataduras de tiempo, como
a Dan le gusta. Y es que cuando estaban calentando motores,
tuvieron que retirarse. Aún así no nos podemos
quejar, canciones como “The Myth of love”,
“Nights of mistery”, “All over but cryin´”,
“Younger face”, “Dan Takes Five” “Dixie
Beauxderaunt”, “I dunno”, “I´ll
bit”, “Pills” de N.Y Dolls intercalada
en un fragmento de ésta última, en fin, cualquier
repertorio con Dan Baird es una maravillla. Desprende ese
encanto y esa felicidad de estar encima de un escenario que
tienen unos Crazy Horse junto a Neil, haciendo cada canción,
cuanto más las alargan más feelin´ va
teniendo con esas combinaciones de guitarra impecables. Una
delicia. Turno para uno de los momentos más esperados,
la única y exclusiva aparición de Junkyard
en un escenario tocó en el Z. Una banda de
hard rock punk que no tuvo mucha suerte en el momento de su
aparición a finales de los 80, pero que tiene dos dinamitas
que son “Junkyard” “Sixes, sevens and
nines” y el directo “Shut
up! We´re tryin´ to practice” iba a
hacer su aparición en el escenario. David Roach, Chris
Gates, Todd Muscat y Patrick Michael Muzingo, el artífice
de esta reunión debido a su actuación en el
Z del año pasado con Speedbuggy. Los tiempos han cambiado,
la banda no tiene el aspecto de antes, pero la música
permanece. El concierto de Junkyard fue de lo mejor del festival,
como se comentó estuvieron todo el festival emborrachándose,
divirtiéndose y salieron al escenario a comérselo.
Roach tiene la voz en perfectas condiciones y la banda mantiene
la fuerza del estudio. Ellos disfrutaron, venían a
eso, a dar un concierto único y pasar unos días
en el Festival. Y el público rockeó. El set
list fue brutal: Life Sentence, Hot Rod, Long Way Home,
Misery, Hollywood, Clean the Dirt, Blooze, Simple Man, Shot
in the Dark, Texas, Hands Off, Tush, Lost in the City, Police
on my Back y para acabar un Whole Lotta Rosie
que seguro que lo escucharon los aspirantes a Bertín
Osborne en toda la ciudad, coreado como es lógico en
el Serie Z, por todo el mundo. Hubo tiempo para medios tiempos,
canciones salvajes y no podía faltar el broche perfecto,
no se puede pedir más. Roach abrió una botella
de Four Roses, para finalizar los últimos temas, y
es que menudo final, Lost in the city again!!! Police
on my
back” y AC/CD!!!!. Me reitero pero es que un servidor
gozó transportándose a L.A. con That´s
life in hollywooddddd!!!, vanagloriándose con Roach
enfrente de ser un Simple man y pensando que es una putada
no volver a verlos. Se comentaba que harían I wanna
be sedated, pero no la hicieron y se echó en falta
“Back on the streets again”.Era el turno
para The Quireboys, un grupo
que rebosan Faces, Rod Stewart, Stones, es decir rocknroll.
Spike Gray se come el escenario, con su pañuelo en
la cabeza y sus movimientos sucios. Repasaron todos los discos,
es decir “Little bit of what you fancy”, “Bitter,
sweet & twisted” y “This is rocknroll”.
Sonaron “C´mon”, “Tramps and thieves”,
“Whippin boy”, “Show me what you got”,
“Wild, wild, wild”, la balada “I
don´t love you anymore” y cómo no
esos dos temazos que son “7 o´clock”
y “Sex Party” para finalizar.
TWISTED
AND FUCKIN SISTER
El
último concierto del día era el turno para el
grupo cuyos miembros “visten como mujeres, hablan como
hombres, y tocan como hijos de puta”. Yo había
visto muchas películas y leído muchos libros
sobre ellos como Chris Peterson acerca de los obreros de la
construcción. Recordaba la aparición de los
Sister en Pee Wee Hermann pero sobre todo el video clip del
grupo, en el que un profesor pregunta a su alumno jevi y fan
de los sister, que qué quiere hacer con su vida, y
éste le grita I Waaaaannna rockk, cosa que íbamos
a hacer en breves instantes. El backstage se vació
de grupos, periodistas y demás mariposas para que la
banda hiciera su aparición sin amenaza terrorista y
como totales estrellas del festival. Mariskal no pudo aparecer
de nuevo, pero seguro que ganas no le faltaron.Y menuda aparición,
parecían sacados del “Stay hungry”,
a Snider sólo le faltaba el hueso pero el traje, el
pelo rubio y las pinturas de guerra eran idénticos.
Con ese aspecto aparecen en Mad Max y acojonan al personal.
Una vez presentados, comenzó a rugir el metal con uno
de los mejores sonidos del Z, quizá tras los japos
de TMGE que deben tener equipos experimentales de Sony o vete
tú a saber. El grupo llevaba sin actuar mucho tiempo,
pero no se notaba en absoluto. Snider está en una forma
envidiable con la voz intacta además se movía
sin parar, se comía el escenario y seguro que más
de uno pensó que se lo iba a comer a él. Eso
sí, no se qué vitamina tenía detrás
de los amplis pero acudía allí a menudo para
regresar hecho un auténtico salvaje. Yo quiero llegar
así a los 50, como Dee Snider, el hombre “con
ese rostro” y con “huevas de búha”
(suponemos que de Bull) como le presentó Eddie Ojeada,
que hizo gala de sus “fingers” metálicos
pero también de su español, el chico tiene hasta
abuelitos españoles y fue el translator del 486 para
Snider durante el concierto con momentos muy divertidos. Comprobamos
también cuán bestial es Animal Mendoza golpeando
su bajo con brazaletes de leopardo. A veces propinaba puños
a las cuerdas, eso sí, sonaba al 11. Jay Jay French
también tiene dedos metálicos aunque no tenga
mote. A.J. Pero, reventaba la batería y tuvo dos momentos
gloriosos: el solo de batería, que no podía
faltar, y un sistema que elevaba su set unos metros y luego
volvía a bajar. Se debió sentir como en cualquier
parque de atracciones.
Los dos himnos fueron alargados hasta la saciedad, para regocijo
de unos y pesadilla de otros. Escuchar “I wanna
rock” durante casi 7 minutos, con el grupo parando
y volviendo a empezar, y el público berreando fue apoteósico.
También el “We´re not gonna take it”,
que degeneró en un “No lo vamos a coheeeerrrrrr”
tras la traducción de “Fingers” Ojeda,
que fue instado a chuparle la pinga por Snider. Suponemos
que Dee aprendió estas palabras en cualquier viaje
a Tijuana. El grupo estuvo en todo momento con ganas de agradar
y conectar con el público, tratando de hablar en el
idioma patrio, haciendo chistes y bobadas. Hubo sus momentos
Spinal Tap pero el concierto fue toda una fiesta de rocknroll.
El grupo repasó todos sus discos y casi ningún
grupo de hoy en día, te ofrece la posibilidad de berrear
tantas veces la palabra rock en un concierto. Muchos nos sentimos
Wild después de haber visto a los Twisted and fuckin´
sister, respondiendo a la pregunta de Snider “os sentís
wild???”. El show acabó con S.M.F, el logo de
Twisted Sister alzado en llamas y pirotecnia al frente del
escenario. Nadie quedó indiferente. Ahí os endiño
el set list:
TWISTED
AND FUCKIN´ ROLL:
The
kids are back
Stay Hungry
Destroyer
I Wanna rock
Under The Blade
You can´t stop the rocknroll
We´re not gonna take it
I Am (I´m me)
Burn in hell
The Price
BISES
What
you don´t know sure can´t hurt you
Come out and play
I believe in rocknroll
Shoot´em down
S.M.F.
Aleister
Dia
3
Y
llegamos al tercer día de Festival. Con los cuerpos derrotados
de tanto Rock'n'Roll y tanto vicio, llegamos al recinto de
IFECA justo con la actuación de Holy Sheep ya comenzada.
Grata sorpresa la que recibimos de este joven grupo. Su punk
rock frenético, con unos teclados acojonantes que nos remiten
a esas maravillosas muñecas de New York. Mucha clase y grandísimos
temas. A tener muy en cuenta de bandas de aquí que en breve
deberían estar en boca de todos. Para no perder el tino nos
acercamos a la barra y con cervecita fresca a disfrutar de
uno de los grupos que más ganas teníamos de ver. Mermaid
mataron a un público entregado con un show tremendo, basado
en su último y grandioso "Red Led Or Death".
¿La mejor banda estatal? es muy posible. Todo ello acompañado
de gran sentido del humor por parte de Iñigo (menuda voz dios
mío) que hizo de todo: contar chistes, tocar la armónica como
un poseso en "Gravity Goes" a la vez que
se reventaba un cojín llenando al batería de plumones, tocar
el bajo como dios y cantar como pocas voces hay. El resto
de la banda perfectos, entregados, salvajes...todo iba perfecto
hasta que se les decidió cortar el set de una forma muy burda
y de malas maneras que casi les hace perder los estribos al
grupo. Ante esta contrariedad todo el público se volcó con
la banda y es que todos queríamos más Mermaid. A ver si los
promotores toman nota y podemos ver a grupos de este nivel
a unas horas un poco más decentes y con un set más largo,
por que Mermaid son grandes amiguitos, enteraos si no lo sabéis.
Aún
aturdido, flipado y con más ganas de Mermaid salieron a escena
Nuevo Catecismo
Católico. Punk de muchos quilates aunque ni esas no sean
horas, como bien decía Eneko "aquí sobra luz y calor
y falta peligro". Versionearon a UK Subs y ese nuevo
himno llamado "La huida" fue un auténtico
disfrute.
Charlando
con Ed Sinner se pasó el tiempo volando, lo justo para que
aparecieran Cherry Valence (The Distraction
se cayeron por problemas con sus visados). Dos baterías, dos
cantantes, y mucho 70s en vena disfrutamos los presentes.
Allí no paraba quieto ni dios en el escenario en un inmenso
derroche de energía y rock y, aunque el show fue impecable
en todos los aspectos, mención especial al "Changes"
de Hendrix, aunque no conecté al 100% con su propuesta.
Otro
ratito de espera, un bocadillo para no caer redondo y un feliz
encuentro con Blackberry Clouds, que me alegraron el día al
contarme los detalles de su nueva edición en breve a disposición
de todos vosotros y que será sin duda uno de los discos del
año.
Y
salieron Scott Morgan y sus secuaces cuando la luz se estaba
yendo ya. Todos temimos durante las pasadas semanas que suspendiesen
la gira por la enfermedad de Theo, pero al final todos pudimos
disfrutarlos...aunque no del todo. Los continuos problemas
de sonido, con las guitarras y lo poco que se oía la voz de
Mister Morgan hicieron que el show no acabase de arrancar
como es debido y sólo hasta la llegada de su última canción,
el clásico "City Slang" no me pareció que
sonase aquello como merecían todos. A ver que tal este martes
en Cáceres y en una pequeña sala, donde me sacaré seguramente
la espina de este show.
Una
paradiña a por cerveza y nos encontramos con Carlos Herrera
en el backstage departiendo con varios periodistas y gente
de la organización. Si no lo sabías, el Sr. Herrera es un
fanático del Rock, entre otras cosas de Fogherty y Hellacopters
a los que había venido a ver. Cuando menos resulta curioso.
Con
la cervecita en mano nos montamos en el toro mecánico, lo
pusimos en modo locura peligrosa y nos preparamos para uno
de los shows del día, los salteadores Nine Pound Hammer,
que con su punk garrulo del corazón de los USA saltaron más
de una tapa de los sesos al personal, sobre todo después de
"Shootgun With A Chevy". De ahí en adelante
y hasta la versión final de Ted Nugent "God, Guns
& R'n'R" (siempre y cuando no me falle mi maltratado
oído) cantada por Blaine fue todo una locura. Banderas sureñas
amarradas en muletas planeaban sobre la muchedumbre. fue el
momento cuellos rojos del festival. Mucho rock'n'roll loco
y diversión. Un lujo de "comeback".
Después
uno de los primeros platos del festival: Hellacopters.
Centrando su set en sus dos últimos trabajos casi en exclusiva
hicieron un show perfecto...quizá demasiado. ya se que esto
puede parecer una contradicción pero en algunos momentos no
me llegaba todo el alma desde el escenario y no soy precisamente
de esos que se rasgan las vestiduras con la orientación musical
de la banda, pero eché en falta un poco de sorpresa, de locura
desparramada. Lo que si no cabe discutir es que son una de
las mejores bandas en directo y que hay pocos grupos que puedan
toserles a la hora de manejar sus instrumentos. De los temas
antiguos tocaron "Riot On The Rocks", "Gotta
Get Some Action" y poco más y adaptados a su linea
de sonido, al igual que hicieron con "search & destroy"
de The Stooges: la privaron de esa violencia y maldad para
crear una gran canción que bien podía a ver sido compuesta
por ellos y ser incluida en su último trabajo. Son muy grandes
pero quizá se cierne la peligrosa
autocomplacencia sobre ellos. Mientras saquen discos tan buenos
y suenen así en directo las tienen todas consigo, pero todos
demandamos un poquito más.
Visita
obligada al bar donde toda la plana de Euskadi se lo estaba
pasando como dios entre gritos, cánticos, cervezas y fotos.
No salimos fuera cagando leches para disfrutar de algo único
y eso es lo que vimos. Radio Birdman no han
venido a cumplir un mero trámite, que va, que va. Fueron absolutamente
inmensos en un estado de forma increíble. Tuvo que haber lágrimas
entre el público por que fue..que cojones: LA OSTIA. El Sr.
Younger conserva la voz en estado perfecto y no dejo de bailar
durante todo el show muy al estilo de Iggy Pop. "Do
the Pop", "455 ID", "Alone
In The Endzone", etc. quedarán en la retina de los
asistentes como algo mágico. Si señor, vimos a Radio birdman
y podemos contarlo. El único problema fue que después de dos
días de festival la gente ya no podía ni mantenerse en pie
y algunos las piernas nos fallaban más de la cuenta. Quizá
fuera bueno hacerlos más cortos para no deslucir una actuación
de este tipo. Como punto y final "You're gonna miss
me" y esto que se acaba. Un Elvis cayó en el Escenario
y Deniz Tek lo acarició y ofreció al público. Se apagaron
las luces. Mañana otra vez al mundo real, al puto curro de
mierda y a todos los problemas...pero la magia continuará
con nosotros para toda la vida
Para
finalizar, dar las gracias a todos aquellos grupos y personas
con los que pude charlar y hacer de estos tres días algo para
recordar: Xuanel, Bummer, Mermaid, Holy Sheep, Lady Ramones,
NCC, Xabi Señor No, Junkyard, Turmix, Ed Sinner, Blackberry
Clouds, Tony Slugs, Savoy Thuffle, Lords of altamont, Motochrist,
Juan Cacheda, Sin City Six, JF, Eduardo Ranedo y demás gente
rock&fuckin roll, stayfree, Foro de ipunk rock y demás
que se me puedan olvidar. Un saludo.
Kanuto |